Crítica de ‘Bajo la misma estrella’: Drama glaseado para adolescentes

Las críticas de Cristina Pamplona “CrisKittyCris”: Bajo la misma estrella
Como adicta a las redes sociales que soy, llevaba mucho tiempo viendo fotos en instagram, posteos en tumblr, citas en twitter, todas relacionadas con una novela, best seller en Estados Unidos, llamada “The Fault in Our Stars” (frase sacada del Julio Cesar de Shakespeare). Yo, que soy una bibliófila empedernida y que me había fijado desde el primer momento en su bonito diseño de cubierta, busqué de qué trataba. Resultó ser un libro de género juvenil que se centra en el amor entre dos adolescentes enfermos de cáncer. Me dije que ya había bastante tristeza en el mundo para la ficción melodramática y decidí que se lo dejaría a los más jóvenes para que pudiesen fotografiarlo junto a una taza de té y unas flores y añadirle un filtro Lo-fi para conseguir todos los «me gusta» posibles. Pocos días después me enteré de que el libro se había convertido en película y que prometía ser uno de los éxitos del 2014. Muy diligente yo, me hice con un ejemplar y lo leí antes de ver su versión cinematográfica.
John Green escribe un drama adolescente, con pequeños toques de humor, que trata de demostrar que la vida, tengamos o no la espada de Damocles de la enfermedad sobre nuestras cabezas, es para vivirla. Reconozco que, a pesar de esperar mucho más de esa historia que emociona a tanta gente, también solté alguna lagrimilla, y en seguida pensé en las posibilidades que tendría en pantalla. Y sin embargo…
Bajo la misma estrella (título dado en España a novela y película) trata la historia de Hazel, una enferma de cáncer de tiroides con metástasis en los pulmones y una esperanza de vida corta, que en su grupo de apoyo conoce a Augustus, un chico recuperado de un cáncer de huesos que se llevó por delante una de sus piernas. Los dos jóvenes establecen una relación más romántica que física que iluminará la vida gris que llevaba Hazel.
El director norteamericano Josh Boone es el responsable de llevar a la gran pantalla esta historia de amor adolescente que guarda algunas reflexiones interesantes acerca de la enfermedad, la pérdida, la vida y la muerte, sin duda lo mejor que tiene la novela más allá de su argumento. Boone, que se desvirgó en la dirección con la no muy original, pero llena de gracia, Un invierno en la playa, no consigue hacer brillar lo verdaderamente destacable de la novela; la filosofía de vida que inculca, y en su lugar se centra en el drama romántico que poco tiene que añadir a predecesoras dirigidas a las lágrimas adolescentes como Recuérdame, Un paseo para recordar, o la madre de todas ellas Love Story.  
Quiero pensar que el problema reside en un mal combo entre director y guionistas. La adaptación de novela a guión corre a cargo de Scott Neustadter y Michael H. Weber responsables de esa brillante vuelta de tuerca a la comedia romántica que es 500 días juntos, pero también culpables del guión de La pantera rosa 2. Ese tándem que tan bien funcionó en su ópera prima, no consiguen exprimir la novela para aprovechar todas sus posibilidades, ralentizando el comienzo y apresurándose en la segunda mitad haciendo imposible la empatía con sus protagonistas tan necesaria para una historia como esta. 
Hablemos del reparto. Me alegró mucho encontrar a Laura Dern (Parque jurásico, Corazón salvaje), que tan poco se deja ver últimamente en el cine, interpretando a la sufrida madre de Hazel. Otra sorpresa fue Willem Dafoe (Spider-Man, El paciente inglés) en el papel de el escritor Van Houten, pero decepciona que a sus talentos interpretativos les hayan concedido tan poco papel, algo más sorprendente en el caso de Dafoe, ya que su personaje es indispensable para llegar a la catarsis de sentimientos entre los jóvenes protagonistas. Shailene Woodley y Ansel Elgort, que ya trabajaron juntos interpretando a los hermanos Tris y Caleb en Divergente, aquí son los protagonistas de la historia de amor. Woodley resulta tierna y fascinante como Hazel Grace y, a pesar de no ser la favorita de John Green que aseguraba que no tenía el físico que él había dibujado en su mente, se ganó al autor a través de varias pruebas de casting. Ansel Elgort, sin embargo, resulta bastante insulso para interpretar al espontáneo Augustus.
Un verdadero acierto es la banda sonora seleccionada por la supervisora musical Season Kent que ha trabajado en películas como The Fighter o Austin Powers: El Miembro de Oro, y que aquí ha juntado a artistas como Ed Sheeran, Lykke Li o Birdy, formando un disco perfecto que el Huffington Post no ha dudado en calificar como “la banda sonora de esta generación”.
Bajo la misma estrella no deja de ser un drama adolescente dirigido principalmente a quinceañeros, pero el tema de la enfermedad e incertidumbre de una muerte cercana hace de esta película un giro interesante en el género, a pesar de que se ha obviado la profundidad de pensamiento de sus protagonistas y el cómo se enfrentan a esa sentencia de muerte. Es muy posible que si eres lector de la novela, vayas precondicionado para llorar a moco tendido, pero para todos los demás es muy probable que sólo sientas lástima por uno personajes a los que no llegas a conocer. 
Recomendada sobre todo a adolescentes y románticos empedernidos que disfrutaron de títulos como Siempre el mismo día o Las ventajas de ser un marginado, Bajo el mismo cielo no alcanza a la primera, pero supera a la segunda. Una buena alternativa a los blockbusters de acción que suelen plagar las taquillas en verano. 

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3 comentarios sobre “Crítica de ‘Bajo la misma estrella’: Drama glaseado para adolescentes

  • el 3 julio, 2014 a las 6:39 pm
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    Otra crítica a Bajo la misma estrella (libro y película):
    elamantedelapluma.blogspot.com/2014/06/critica-bajo-la-misma-estrella.html

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  • el 7 julio, 2014 a las 11:29 pm
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    Creo que es la mejor crítica que pude leer de todo este mundo de críticas donde ponen la película como lo más maravilloso. No supieron aprovechar mas los personajes y la trama. Se me hizo bastante superficial y si… para adolescentes.

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