NOCTURNA 2014. ‘Extraterrestrial’: Incoherencia argumental amorosa del espacio exterior

Las críticas de Óscar M. en Nocturna 2014: Extraterrestrial
La típica historia de un grupo de adolescentes siendo diezmados por causa de un ser extraño en los alrededores de una cabaña en mitad del bosque es el centro de la trama de Extraterrestrial, aunque en este caso el causante de la desgracia juvenil sean unos extraterrestres.
Cuántas veces nos habremos encontrado ya con el tópico planteamiento inicial de películas del género de terror como Viernes 13 y cuánto esperábamos que los guionistas hubieran aprendido tras el estreno de La cabaña en el bosque, pues no podíamos estar más equivocados.

Ahora tenemos a Extraterrestrial como ejemplo de que no han aprendido nada y la película vuelve a caer en todos los tópicos de este tipo de películas (plagiando descaradamente la estructura, los personajes y las escenas de La cabaña en el bosque) y, cuando no sabe por dónde seguir, decide ofrecer todo lo que se les ocurre.
Llegada la tercera parte de la película, Colin Minihan y Stuart Ortiz (más conocidos como The vicious brothers) han redactado una locura de guión que, puesto a crear el descontento del público, tiene todos los finales posibles imaginables, a cada cual más insatisfactorio.
Y es que, mientras que la película parece seguir un rumbo fijo y un propósito claro durante casi una hora, en la última media hora el argumento se vuelve incoherente, excesivamente complaciente con todo tipo de público y pierde toda la motivación o sentido, incluyendo un final casi apocalíptico, un par de ellos románticos, otro fantástico, uno que copia a Skyline y otro conspirativo (parafraseando la frase hecha de los principios, “este es nuestro final, si no te gusta, tenemos otros”. Y son estos que vais a ver, se podría añadir).
Pero donde más se detesta una película de este tipo es en los diálogos, en los cuales se ha hecho un esfuerzo sobrehumano por incluir decenas de veces las apestosas frases del tipo “¿Hay alguien ahí?”, “¿Qué coño era eso?” o “Tiene que creerme”. Un auténtico amasijo de frases hechas aburridas que no hacen avanzar la trama y demuestran ser el talón de Aquiles de The vicious brothers.
A su favor está la hábil introducción de imágenes rodadas con cámaras digitales o móviles dentro de las secuencias, lo que hará las delicias del público adolescente tan devoto de este tipo de producciones (y de las que se venden como falsos documentales o montadas a partir de “metraje encontrado”).
El reparto está formado por caras más o menos desconocidas para el gran público (como la mayoría de otras propuestas similares donde el presupuesto se ha invertido casi todo en efectos especiales), exceptuando a Brittany Allen (una nueva versión de Jamie Lee Curtis para las generaciones futuras) y a los secundarios Michael Ironside (un clásico del cine de extraterrestres desde la serie V) y Gill Bellows (conocido por su papel en Ally McBeal), que aportan solidez al argumento con sus limitadas participaciones.
Dice mucho de una película donde cada vez que un personaje muere el público aplaude a rabiar, en ese sentido Extraterrestrial no tiene ningún miramiento a la hora de eliminar a personajes coñazo ni escatima en ser explícita sangrientamente hablando. Algo bueno tenía que tener.

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