Crítica de ‘Trance’: Danny Boyle se pasea por ‘Origen’

Las críticas de Carlos Cuesta: Trance

Danny Boyle revisita en Trance algunos de los conceptos que tanto me impresionaron en Origen para hablarnos de la obsesión, de la sugestión y de la forma en que las ideas infectan nuestra percepción y nuestros actos, y lo hace de una manera impactante. En esta historia Simon (James McAvoy) un hombre que trabaja en una empresa de subastas idea la forma de robar un famoso cuadro de Goya y para ello se alía con una banda criminal. Durante la ejecución del delito recibe un fuerte golpe que le hace olvidar dónde ha colocado la pintura, pero sus socios no se dan por satisfechos con ese inconveniente y harán todo lo posible por hacerle recordar, empezando la tortura y acabando por la hipnosis.
El argumento es atrayente de inicio pero adquiere calidad de forma gradual con el paso de los minutos cuando vamos comprobando la original, atractiva y emocionante colección de recursos con los que el director resuelve las escenas escritas por los guionistas Joe Ahearne (escritor y director de una tv movie anterior con idéntica historia) y John Hodge (Trainspotting). El ritmo de la acción, la fuerza de las imágenes, la pulsión de los temas musicales, la ambición del relato y la adecuación perfecta de los actores a sus personajes nos sumergen en la película hasta provocarnos un trance personal. La pantalla te absorbe por completo hasta el último segundo… y el trance continúa después, aunque hayas abandonado la sala.

Las escenas de hipnosis están brillantemente conseguidas, son vivas, intensas, creíbles y están realizadas con ingenio para resultar diferentes cada vez. La forma en que se va creando la situación sumerge al espectador poco a poco en el estado que necesita para que lo que ocurre ante sus ojos sea plenamente convincente. La acción se irá enredando con el paso del metraje hasta el punto en que uno pierde la conciencia de lo que es real y de lo que es un pensamiento inducido, de dónde empieza la realidad y dónde termina la hipnosis. En ese viaje los personajes se descubrirán, irán desnudando su mente hasta quedar expuestos tanto ellos como sus intenciones y sus deseos.
Todos los papeles están realmente bien acabados y si uno se para a pensarlo, apenas hay diez personajes (muchos de ellos extras o muy secundarios). Si desglosamos la actuación de cada uno de ellos podemos decir que James McAvoy borda el suyo, que pasa por distintos estados de ánimo y motivación insospechados en un primer momento y es capaz de evolucionar junto a su personaje sin asomo alguno de incoherencia. Rosario Dawson, la hipnotista a la que recurrirán para sumergir a Simon en el trance, inunda nuestras mentes de deseo y seducción mientras camina por un fino y peligroso sendero de manipulación. Simplemente impecable.
Vincent Cassel, el líder de la banda criminal, conmociona con la perfecta interpretación de un personaje carismático, peligroso, extremadamente varonil que verá zarandeado su estatus debido a complejas situaciones en las que el control parece escapársele de las manos. Respira la esencia del gangster, inspira miedo y aversión al tiempo que nos empuja a sentir por él simpatía e incluso cierto grado de oscura admiración. Ellos tres forman el trío clave sobre el que gira la historia, componen una terna que verdaderamente funciona.

Sigo maravillado por la forma en la que Danny Boyle es capaz de manipular al espectador para introducirlo en esa ilusión que es el cine. Mi mente bailaba en la butaca durante la proyección con la banda sonora, que encajaba en la imagen como un guante mientras mis ojos disfrutaban de la composición magnífica de la historia. Algunos de los planos incluso llegan a adquirir la textura de un cuadro. Asombroso.

No se despiste un momento, céntrese en la película y disfrute de los detalles de humor ácido, déjese sorprender por una película arriesgada que en algunos momentos está a punto de descarrilar por exceso de complejidad argumental y al final, componga sus propias teorías de lo que ha pasado y de quién es quién. Yo tengo las mías. Preste atención y fíjese lo que ha cambiado en el cuadro cuando termine la película. Es usted.

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Un comentario sobre “Crítica de ‘Trance’: Danny Boyle se pasea por ‘Origen’

  • el 19 junio, 2013 a las 10:19 am
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    Muy interesante, me ha gustado la crítica. Además, la tenía pendiente para verla porque me llamaba la atención entre tanta pelicula de superhéoes y de batallas interestelares.

    Por cierto, a ver si vuelven los/las que te despreciaban y te tachaban de que sólo sabías criticar negativamente y que todo te parecía mal 😉

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