Festival de Cine de San Sebastián: Tropezones cinematográficos bajo la lluvia

Dos días después de que Glenn Close fuera galardonada en San Sebastián, y acudiera a presentar su última película, podemos deciros ya, con total seguridad, que Albert Nobbs ha sido una enorme decepción: Vapuleada por la crítica, es un ejercicio de exhibición de la protagonista principal, que, aunque hace lo que puede, se encuentra inmersa en una película que ni avanza ni retrocede, no tiene apenas desarrollo, y culmina con un final que ya ha sido calificado como “uno de los más torpes que han pasado por una pantalla”.

Después de semejante decepción, la película Take this waltz prometía ofrecer un mejor ejercicio cinematográfico, de la mano de Sarah Polley, la directora de Lejos de Ella. Y ha sido otra gran decepción: Lo que deber ser una reflexión sobre la brevedad del amor, se convierte en una laaarga ( dos horas ) sucesión de personajes nada creíbles empeñados en declamar grandilocuentes frases sobre el amor, tópicas y prescindibles. A ello se le suma un trabajo en la dirección que no ha estado, ni mucho menos, a la altura de los anteriores trabajos. 

La jornada del lunes arrancó bajo la lluvia, y nos ofreció The deep blue sea, un largometraje de Terence Davies, y Los pasos dobles, de Isaki Lacuesta, película a la que acompañó el documental El cuaderno de barro. Deep blue sea, con Rachel Weisz en un papel excepcional, ha sido una de las pocas películas celebradas por la crítica: Con el argumento tópico, pero eficaz de una mujer que se debate entre su marido y su amante, Davies nos ofrece un trabajo bastante convincente y muy conseguido. Una buena película, en resumidas cuentas. 

Pero si del trabajo de Davies se pueden decir cosas más o menos convencionales, del trabajo de Isaki Lacuesta se pueden decir más cosas aún si cabe, y ninguna convencional. La película, que pretendía recrear la figura del pintor y escritor Francois Augieras, usando a Miquel Barceló como su alter ego, está llena de imágenes con bastante fuerza, pero ha sido durisimamente atacada por la crítica como “ejercicio costumbrista, o exaltación de la figura de Barceló”. En la siguiente entrega os comentaremos más cosas sobre esta película, pues por el momento lo que nos llega es muy confuso. Desde luego se ha convertido en el “trending topic” del Festival, aunque no sabemos si por lo bueno o por lo malo…

También te puede interesar

Deja un comentario