‘Fast & Furious 5’: La exaltación de la adrenalina

Las críticas de David P. “Davicine”: Fast & Furious 5
Fast & Furious 5 ha llegado para saciar a los seguidores de la saga, todas esas personas que arden en deseos de ver coches tuneados, cine macarra repleto de acción y explosiones, así como persecuciones, imposibles… o esas personas que pasan horas en el gimnasio cultivando su cuerpo, tal y como hacen Vin Diesel y Dwayne Johnson de cara a este enfrentamiento de titanes. Todas esas personas descritas disfrutaran de dos horas de su ansiada acción y adrenalina, sin pestañear, tan sólo deleitandose con el placer carnal y motorizado que emana de la fotograma.

Y es que algo está claro: Fast & Furious 5 podría resumirse viendo la colosal pelea de Diesel y Johnson que bien podría haber sido sacada de una película japonesa de monstruos gigantes que destruyen la ciudad a ritmo de golpes entre ellos.

Justin Lin, encargado de continuar la dirección de la franquicia iniciada por Rob Cohen en 2001 con A todo Gas, ha cogido al reparto original, encabezado por Vin Diesel, Paul Walker, Jordana Brewster y Tyrese Gibson, y ha añadido dos ingredientes más al menú, Elsa Pataky, para aderezar el plato sensual, y Dwayne Johnson para dar mayor fuerza al plato de testosterona. Y con esos ingredientes no se ha visto en la tesitura de buscar una gran trama para unir a tantos personajes, tan sólo les ha trasladado a las calles de Río de Janeiro, donde los personajes de Walker y Diesel orquestan un robo y acaban siendo perseguidos por las nuevas incorporaciones.

Lo que tenemos que tener en cuenta es que esta película coge el testigo de la última entrega, donde la saga, que nació para mayor gloria de las carreras callejeras, se desvía hacia los clanes de atracadores, siendo una especie de franquicia Ocean’s con la familia de por medio y mucho más ritmo frenético. No necesitamos un guión merecedor de un Oscar, ni unas interpretaciones sobervias, tan sólo que den al espectador lo que entra en la sala de cine buscando, y lo consigue: Miles de suspiros, por coches soñados y mujeres imposibles, resoplan de las butacas, sin quejarse de una ausencia argumental.
Fast & Furious 5 logra el entretenimiento en estado puro, quizás con una historia confusa e inconexa en algunos casos, pero repleta de técnica y una banda sonora discotequera cien por cien, y es que todo ello simplemente sirve de apoyo a la hora de ver a Walker y Diesel burlándose de la policía según destrozan, literalmente, Río de Janeiro, y no precisamente a golpe de samba, sino a gope de volantazos.
Y si algo destaca, como hemos dicho es la parte técnica, que sabiendo que no son los propios actores quienes se arriesgan en las escenas más peligrosas, sí que sabemos que hay un grupo de especialistas que asumen los riesgos que implican rodar dichas secuencias y persecuciones, lo que ayuda al espectador a creerse mucho más las inverosimiles carreras e idas de olla al volante, sin necesidad de emplear en exceso escenas digitales, por lo que el climax generado por los coches  a toda velocidad por las calles de Río y las explosiones nos hacen vibrar en nuestras butacas.
En cuanto al reparto, que también aporta su granito de arena, son los encargados de generar las dosis de humor para liberar tensiones, y el peso de dicha función debería haber recaído tan sólo sobre Tyrese Gibson y Ludacris, pero han decidido añadir una peculiar pareja de reggetoneros, Tego Calderón y Don Omar, que quizás descompensan el ritmo de la película y en ocasiones ni entendemos el humor que hacen, o pretenden hacer.
Las mujeres esculturales también siguen en la franquicia, aunque a modo de secundarias, pues el reparto masculino lleva la voz cantante, quizás a excepción de Jordana Brewster, que toma algo más de protagonismo frente a la cuarta entrega. De hecho, otras actrices sólo han sido contratadas para lucir tipo, como Gal Gadot, y quizás en primera instancia Elsa Pataky, pero que finalmente está más tiempo con el uniforme de policia y cara de mala leche que mostrando su espectacular belleza.
Aunque está claro que el peso de la película recae sobre Walker, Diesel y Johnson, y en especial estos dos últimos, siendo Johnson un rival a la altura de Diesel, capaz de pelear cuerpo a cuerpo, de igual a igual… dos héroes de acción de la nueva generación que juntos pueden dar un buen golpe en las taquillas.
Eso sí, no podemos olvidarnos del reparto que no habla, y no me refiero a los cientos de espectaculares mujeres que pasean por Río con poca ropa, sino a los coches, que tienen un gran protagonismo, y en esta ocasión han dejado algo de lado el tuning, mostrándonos bellezas del calibre del Nissan 370Z, Dodge Charge, Porsche 911 C2, Subaru STI, Nissan GT-R e incluso el mítico Ford GT40. Tanto el aspecto, como el uso que les dan a estos vehículos, nos permite asegurar que estamos ante grandes e importantes elementos del reparto que nos hacen ver escenas memorables, desde la inicial huída del autobús carcelario hasta el robo de coches en un tren en marcha.
En sí, una gran película de acción al estilo de los 90, con un ritmo frenético y muy entretenida, de la que, si no pensamos en la trama o en detalles de guión, ni esperamos algo a la altura de la original, seguro que entretiene a cualquiera que ose sentarse frente a la pantalla de cine.

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Un comentario sobre “‘Fast & Furious 5’: La exaltación de la adrenalina

  • el 2 mayo, 2011 a las 8:08 am
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    A mí me ha gustado la película, ha cumplido con lo que se esperaba. Para quien tenga pendiente verla, que se queden un rato más que hay metraje adicional al final de los créditos. El punto negativo lo tengo que poner a cierto tipo de espectadores que van al cine y no son capaces de quedarse callados o comportarse de forma cívica.

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