‘En tiempo de brujas’: Las aventuras de Nicolas Cage, ahora, en la Edad Media.

Las críticas de Óscar M.: En tiempo de brujas

Behmen (Nicolas Cage) y su amigo Felman (Ron Perlman) son dos cruzados que luchan por la instauración del cristianismo en Europa durante el siglo XIV. En un pueblo reciben el encargo, como “hombres santos”, de trasladar a una supuesta bruja a un monasterio para así acabar con la peste negra que asola la región.

Nicolas Cage se ha pasado a la aventura mitológica y parece que ya no le queda ningún género virgen: ha pasado por el drama (Leaving Las Vegas, World trace center), la comedia (Arizona Baby), la ciencia-ficción (Señales del futuro), la animación (Astro Boy) e incluso por el subgéneros de superhéroes (El motorista fantasma, Kick ass). No quiere encasillarse o que lo relacionen con un determinado personaje,  pero el problema surge cuando interpreta tantos papeles diferentes y todos de la misma forma que convierte a las películas donde aparece en “Nicolas Cage hace de …”.

Aunque en esta nueva “peluca” (perdón, película) está más comedido y no tan histriónico ni sobreactuado como de costumbre, no deja atrás su pasado más expresivo y continúa destacando los sentimientos de su personaje por encima de cualquier argumento, situación o actor; ni siquiera Ron Perlman (que continúa haciendo de sus películas un continuo casting para interpretar Hellboy 3 con la sonrisa pícara y maliciosa, y las peleas a base de cabezazos) destaca sobre cualquiera de los secundarios; y la bruja (Claire Foy) es tan poco importante que en los títulos de crédito finales está identificada como “la chica”.

El director, Dominic Sena, es un destacado realizador de videoclips y anuncios de televisión, tanto de los de duración normal como de los de hora y media, como fueron 60 segundos u Operación swordfish, donde el montaje rápido y veloz no permitía que el espectador se relajara en ningún momento ni se implicara en la trama, y que, en esta película, intercala entre los breves planos generales de los maravillosos y magníficos escenarios reales rodados en Austria y Hungría.

Aunque la premisa es muy buena y tiene un comienzo muy fuerte (donde se mezclan suspense, acción, terror y aventuras), el argumento decae en la parte central (el traslado de la chica) llegando a convertirse en una continua sucesión de muertes y alejándose de la posibilidad (poco explotada) de que el espectador dude entre la inocencia o culpabilidad de “la bruja”, la credibilidad de la magia y la superstición o se cuestione las acciones de algunas religiones en nombre de dios y sus “guerras santas”.

La parte real del argumento, basado en los procesos “judiciales” a mujeres por brujería en la Edad Media, es mínimamente aprovechada, y desencadena un final donde la acción vuelve a ser espectacular (aunque se intuya que todo ha sido realizado con pantalla verde y ordenador posteriormente); no obstante la resolución es muy predecible ya incluso desde la mitad del metraje y poco sorprendente para el espectador, y los flashbacks finales son absolutamente innecesarios, ya que la trama no es tan complicada de seguir.

Los efectos especiales no ayudan a que el argumento se dirija hacia caminos más filosóficos y religiosos como se plantean en un principio, destacando las excesivas e innecesarias similitudes con los licántropos de Underworld o las posesiones demoníacas de Arrástrame al infierno, y ésto no permite que la película tenga una identidad propia ni sea innovadora, siendo continuamente comparada con las citadas anteriormente. Aún así, el maquillaje hará que más de un espectador se remueva de su butaca tanto por su realismo (jueguen a localizar a Christopher Lee) como por sus deseables momentos de sobresalto.

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Un comentario sobre “‘En tiempo de brujas’: Las aventuras de Nicolas Cage, ahora, en la Edad Media.

  • el 11 marzo, 2011 a las 12:20 am
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    Que cierto es lo de que la han cagado con los bichejos que salen, me rompió por completo la película.

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