‘Los otros dos’: Pocas risas y menos entretenimiento.

Las críticas de Manuel M: Los otros dos

Irregular, mal planteada, y con un desarrollo extravagante, Los Otros Dos parte de un planteamiento paródico de las clásicas películas de acción policiacas. Gracias a ello disfrutamos de un arranque, de los mejores que el cine de parodia ha tenido en mucho tiempo, divertido, absurdo, y lleno de lúcidas referencias a esas películas que tanto nos han divertido (La Jungla de Cristal, Arma Letal), así como a sus muchas incoerencias. Y es con esos planos con los que la actuación/cameo de Samuel L. Jackson y La Roca, se hace sencillamente genial. Es más, 2 horas más tarde, sigues recordando la película por esos momentos, no por nada más, porque luego, cuando los antihéroes (Will Ferrell y Mark Wahlberg) salen a la palestra, la película decae en ritmo, acción, y el humor es absolutamente absurdo. Además, y es un problema en el que han incidido bastantes personas, buena parte de la gracia recae en los juegos de palabras, en inglés, intraducibles al castellano, de manera que el espectador (inteligente) muchas veces se da cuenta que hay algo detrás de las conversaciones que se está perdiendo pero que no puede captar. Y es una lástima, porque así la película se convierte en una sucesión demasiado larga de gags no del todo acertados, demasiado histriónicos que acaban por convencer al espectador de que en esa película no va a reirse demasiado.

Mark Wahlberg no pega en su papel de poli duro, y algo más listo, en tanto que Will Ferrell no convence de ninguna de las maneras. El primero porque lo que realmente se le da bien es ser el policía veterano y con mucha mala leche, pero aquí es su versión satírica, que él no sabe reflejar. El segundo porque sobreactúa y no me ha quedado claro si se creía su personaje, o le ridiculizaba dentro de la propia parodia que constituía la película. Sobre la actuación de Eva Mendes ni la mencionaré siquiera, dejando que sea ella la que en el futuro diga lo que supuso esta intervención para su carrera.

Sí que hay que hacer una mención especial a la banda sonora, con un buen puñado de canciones bastante bien escogidas, que acompañan muy bien a la película, y con las que disfrutas.

Tambien es interesante la crítica de fondo, desarrollada ya sin sátiras ni parodias, sino con datos sangrantes, acerca del salvaje capitalismo que asola los Estados Unidos (y, en general, el Primer Mundo), mostrando, durante los títulos de crédito, numerosos datos estadísticos que nos revelan los desproporcionados beneficios que los ejecutivos obtienen frente a los modestos salarios de funcionarios, como por ejemplo, los policías de Nueva York. En ese aspecto, digno de alabar en una película por plantear frontalmente el problema, aunque el mensaje pierde fuerza por estar dentro de una película de parodia, y solo ser agresivos durante los títulos de crédito.

En definitiva, película para, en principio, olvidar, a no ser que la puedas ver en versión original y te puedas enterar de los gags, y asi poder pasar un rato divertido

Que aproveche.

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