55 SEMINCI: Primera jornada (IX). La gala

Los chicos de la capoeira llenaron de ritmo a un público que se dejó llevar y palmeó con la música y las acrobacias marciales de los brasileños. De brasileña, o algo, apareció Flipy junto con Alfredo Díez, o al revés, parecieron para dar comienzo a un gala con toques de humor negro y a puntito del precipicio de lo escatológico con hilarantes e inesquivables referencias a la crisis económica.

De nuevo los presentadores lograron que la presentación de los patrocinadores fuera más llevadera gracias a un recurso humorístico. El rosco de Pasapalabra le sirvió a Flipy para presentarlos a todos sin que la gente se removiera demasiado en la butaca.
Los chistes sobre el papel al margen de Javier Angulo en la gala parecen ya exigente del guión y la música en directo para acompañar los diferentes vídeos proyectados, algo que la organización nunca debería dejar a un lado. Bien por eLe De eMe. No fueron los únicos momentos musicales, de manos de los dos presentadores que, sin llegar al nivel del año pasado, difícilmente superable con Alex Doherty, consiguieron hacernos reír con sus chistes sobre cómo está el mundo gracias a novedades tecnológicas como la telefonía móvil o el facebook, del que no se libra ni Dios.
Emotivo momento para recordar a las pérdidas del cine del año 2010, instantes en los que los presentadores pincharon a la hora de hacer alguna gracieta a la que el público respondió con un incómodo silencio. Recuerdo para Claude Chabrol, Arthur Penn, Dennis Hopper, Eric Rommer, Tony Curtis, y encendidos aplausos cuando pasaban ante el rostro del público las imágenes de José Luis López Vázquez, Antonio Ozores, Miguel Delibes y Manuel Alexandre.
Para éste último tuvo palabras de elogio el homenajeado Antonio Banderas en el clímax de la gala. El malagueño (sobre quien Imanol dijo que tiene el mérito de no haberse convertido “en un insoportable o un despreciable”, como les pasa a muchas estrellas). “Manuel Alexandre dijo una cosa muy bonita. Quiero ser recordado como un hombre bueno, algo difícil en el mundo en que vivimos”, afirmó Banderas. “Él nunca fue un secundario. Él fue un actor que consiguió ser un hombre bueno, así que parte de este premio va para él”.

Descontada la parte que va para el propio actor, el resto se lo dedicó, y de nuevo arrancó aplausos, a la gente joven. “Yo marché a Hollywood con el dinero que saqué de vender una moto vieja, y ese dinero lo he estirado 21 años. Dedico este premio a los jóvenes, a los que han terminado una carrera o comienzan a entrar en el mundo laboral. Nunca dejéis de soñar, la palbra imposible no existe. Si Banderas lo puede hacer, esos chicos también pueden”.

Recuerdo para Delibes y público en el bolsillo. “He vuelto a casa, con Pedro“, en referencia al rodaje de La Piel que habito, pero también a Seminci, también a nuestra ciudad, en el umbral del antes y el después de su nueva vida en el estrellato de HollywoodAntonio Banderas, el planeta en torno el que ayer giraron todos los satélites del cine, al menos para nuestra ciudad, remata con maestría antes de la proyección de También la lluvia que da paso al maratón de cine. “Valladolid, os llevo en el corazón”. 

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