Segunda Jornada en el Festival de San Sebastián

La segunda jornada del Festival de Cine de San Sebastián nos ha ofrecido tres películas completamente distintas entre sí, pero con una clara protagonista: Buried (Enterrado), película dirigida por Rodrigo Cortés, y protagonizada por el canadienses Ryan Reynolds. Ambientada en Irak, la acción se desarrolla en su totalidad en el interior de un ataúd: Un transportista americano que viajaba a Oriente Medio, aparece enterrado allí con solo un móvil sin apenas batería, una petaca y una linterna parpadeante. Se trata de una película soberbia, a la cual No es Cine Todo Lo Que Reluce ya acudió en su día al preestreno, y de la cual Davicine hizo una elogiosa crítica a la cual os remitimos, añadiendo nada más que ha causado una grata impresión en San Sebastián y que, por el momento, es una de las producciones españolas con mayor proyección internacional de la Historia: Se estrenará en los Estados Unidos el 24 de septiembre en más de 2.000 salas, y está previsto su estreno en un total de 4.000. 

La otra cara del cine español ha sido El Gran Vazquez. Una película homenaje al homónimo escritor de cómics, conocido por dar vida a personajes tan entrañables como el Agente Anacleto, la familia Cebolleta, las hermanas Gilda, o el propio Vazquez. Descrita como una tragedia, una biografía, o un cálido retrato de la forma de ser de Vázquez, el director, Óscar Aibar, nos presenta una obra que no ha suscitado opiniones muy contradictorias en la crítica. Se la ha tachado de aburrida, confusa en algunos momentos, de no ser realmente tan trágica como debiera serlo, si realmente se hubiera contado la vida de Vázquez, mientras que otros aplauden que sea simpática. El propio Santiago Segura, protagonista del film, aseguró que si la película hubiera sido más amarga, no la habría hecho. En fin, opiniones contrapuestas que nos animan a ver la película por nosotros mismos, para sacar nuestras propias conclusiones. 
La última película que mencionaremos va a ser I saw the devil. Protagonizan la película Choi Min Silk y Lee Byung-hyun, colaboradores habituales del director Kim Jee-Woon en anteriores películas. Esta producción del director surcoreano no ha dejado indiferente a nadie. Brutal, sangrienta, constituye un alegato a la violencia, desmedida y exhibida sin reparos o, quizás, es una llamada de atención sobre la capacidad del ser humano para terminar adaptándose a todo. La historia no es muy original: Un psicópata termina siendo, a su vez, acosado por el familiar de una de sus víctimas. Pero aderezado de un repertorio epleto de sangre, visceras, canibalismo y descuartizamientos. Ha sido sin duda la sensación del día…principalmente por producir malas sensaciones entre los que la han visto. 

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