‘Up in the air’ nos sube al cielo para ver la realidad

Las críticas de David P. “Davicine”: Up in the air
En Up in the air nos presentan a George Clooney en el papel de Ryan Bingham, un auténtico hombre de negocios (o más bien de cese de trabajos) que ha nacido por y para su trabajo, el cual logra realizar como nadie, a pesar de no ser un trabajo bien visto por algunos, sobre todo por los que despide, ya que su trabajo  es “despedidor” profesional. A simple vista parece extraño, pero en la era de crisis que vivimos es muy típico despedir, y en muchas ocasiones los directivos no se quieren manchar las manos y delegan esta parte de su trabajo a nuestro hombre, Bingham. Lo cierto es que la temática de la película es muy apropiada para los días que corren, y la personalidad de nuestro protagonista acorde al prototipo de hombre que se espera en ese puesto: Solitario, frío, egoísta y con muchas ganas de lograr sus objetivos, no sólo profesionales, sino también personales, pues aspira a legar a los 10 millones de millas viajando y entrar a un exclusivo club de personas que lo han logrado. En su camino se encuentra con una joven y prometedora psicóloga, Natalie, y la atractiva Alex, mujer que hará que se tambaleen sus cimientos y forma de vida.
Como podemos observar,  la película tiene una trama variada y con multitud de relaciones entre los personajes, lo que hace que no sea sencillo plasmar todo ello en la duración de una película normal, o bien que sea difícil hacerlo y que no falle en su intento. Pero Jason Reitman lo ha logrado una vez más. Ha sabido hilar perfectamente las historias que se presentan a través de unos personajes muy creíbles interpretados a la perfección. Hasta ahora, Reitman nos ha presentado muy bien a los protagonistas de sus películas y nos ha traído historias cercanas a la realidad, como en Gracias por fumar, en la que encontramos bastantes similitudes con su nueva película, pues en ambas los protagonistas se cuestionan su estilo de vida, y buscan el cambio hacia una vida que les haga sentir diferentes. Pero la realidad es que la película, sobre todas las cuestiones que plantea, agrada por presentarnos algo tan real como “la crisis” con un toque de humor, lo que hace que la película no pueda ser catalogada de drama, aunque las historias que rodean al protagonista sean tristes, pero tampoco es una comedia, pues no buscan que estemos riéndonos de los problemas ajenos. Deberíamos catalogar la película, como ya lo hiciéramos con Juno, como “biopic de la vida”, un espejo de lo que sucede, que según cada persona y su pasado, lo verá con humor o con tristeza. Una película que nos hará emocionarnos y que nos sorprenderá al no resolver las situaciones que nos plantea como esperamos, logrando un guión original repleto de detalles y para nada previsible.
George Clooney realiza un trabajo extraordinario de hombre de negocios atractivo pero con un dilema moral que le hará dudar de si mismo. Está claro que el actor sabe elegir muy bien sus papeles, y aquí logra el equilibrio perfecto entre elegancia y sex appeal, sin perder la sobriedad de un ejecutivo. Pero las acompañantes femeninas no se quedan atrás, pues Vera Farmiga  cumple en el papel de madura atractiva capaz de seducir a cualquiera sin necesidad de provocar con su ropa, pues su forma de ser ya es más que seductora, y la actriz sabe como buscar su parte más salvaje sin perder la elegancia que la caracteriza. Y no sólo de actores maduros se alimenta esta película, pues las nuevas generaciones vienen pisando fuerte, y así nos encontramos con Anna Kendrick, la nueva compañera de trabajo de Clooney, que se sale de su papel de  Jessica Stanley en Crepúsculo para interpretar a Natalie Keener, donde demuestra que tiene mucho futuro por delante, no sólo en películas teen, resolviendo con facilidad los registros que se le piden, de joven promesa laboral que se va a comer el mundo pero frágil en el aspecto sentimental, lo que le ha facilitado una nominación al Globo de Oro. El director, Reitman, ha sabido sacar lo mejor de todos ellos para lograr la gran película que buscaba, en la que vemos como en un trío puede aportar cada uno lo que los otros necesitan de la relación… y no necesariamente en la cama.
En la era digital en la que nos encontramos, donde las películas que más recaudan llenan la pantalla de efectos especiales pero dejan de lado, en muchas ocasiones, el guión, es de agradecer que no hayan buscado estos recursos en la película para dejarnos boquiabiertos, pero sí que han empleado una gran fotografía, sobre todo la introducción de la película donde recorren Estados Unidos por el aire con un gran trabajo de postproducción y ayudado con una gran banda sonora, acorde con la película.
Jason Reitman logra plasmar su sello en esta película y dejar patente que no es una mera casualidad todos los halagos que ha recibido por anteriores títulos. Un  director actual que tiene un gran futuro por delante, y que esperamos que mantenga su listón tan alto.

David Pérez "Davicine"

Informático de profesión, cinéfilo de afición. Bloguero, tuitero y todo lo que me permita comunicarme. En mis ratos libres escribo en esta web, y me dejo ver en RTVCyL. Twitter e IG: @davicine79.

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