74 SSIFF. Retrospectiva – José Giovanni. Crítica ‘Dernier domicile connu / Last Known Address (Último domicilio conocido)’ (1970)

Las críticas de Daniel Farriol:
Ciclo-Retrospectiva José Giovanni
Dernier domicile connu / Last Known Address (Último domicilio conocido) (1970)

Dernier domicile connu / Last Known Address (Último domicilio conocido) (1970) es un thriller franco-italiano que está escrito y dirigido por Jose Giovanni, adaptando lo novela ‘Search for a Man’ de Joseph Harrington. Marceau, un enérgico y competente policía, arresta fortuitamente al hijo de un influyente abogado, que promete vengarse. El inspector Marceau es trasladado a una comisaría de barrio. Allí conoce a Jeanne Dumas, una policía novata con la que formará equipo para luchar contra los pequeños delitos que se cometen en el barrio. Mientras tanto, la jerarquía policial se encuentra en un grave aprieto: debe encontrar en diez días a un testigo desaparecido. Desesperados, no encuentran más salida que encargarle el asunto a Marceau, pero haciéndole creer que se trata de un trabajo rutinario.

Está protagonizada por Lino Ventura, Marlène Jobert, Michel Constantin, Paul Crauchet, Alain Mottet, Béatrice Arnac, Marcel Pérès. La película ha podido verse en el Festival de San Sebastián 2026 dentro de la Retrospectiva Clásica que han dedicado al director, guionista y novelista francés José Giovanni.

Un polar ejemplar

Último domicilio conocido es un polar ejemplar y uno de los mejores trabajos realizados por Jose Giovanni como director. Aquí adaptó la primera novela de una trilogía escrita por el estadounidense Joseph Harrington que tiene como protagonistas a un veterano teniente de la policía llamado Frank Kerrigan y a la agente novata Jane Boardman. Por desgracia, solo se ha llevado al cine la primera entrega, pero después de ver la película quedan ganas de seguir más aventuras de esta extraña pareja de policías. Giovanni cambió los nombres de los personajes en su guion por los de inspector Marceau Leonetti (Lino Ventura) y Jeanne Dumas (Marlène Jobert), trasladando la acción desde Nueva York a París e intensificando el contraste generacional para justificar la distinta visión del mundo que tienen ambos agentes, sin embargo, la dinámica posterior de la acción es bastante similar y fiel al texto original.

La trama se inicia con un episodio ya clásico en el cine policíaco. El veterano inspector es relegado de su cargo tras haber detenido al hijo de una persona influyente. Deja de patrullar las calles y queda arrinconado en el escritorio en una comisaría de barrio para realizar trabajos administrativos o gestionar denuncias insignificantes (vemos que atiende a un chaval al que le han robado sus palomas mensajeras). Pronto deberá ocuparse también de enseñar el oficio a una nueva compañera, una joven e inexperta policía recién llegada a la comisaría. Su primera misión juntos le devuelve la posibilidad de trabajar en la calle, ya que consiste en atrapar a pervertidos sexuales que acechan a sus víctimas en el interior de una sala de cine. Jeanne es el cebo y Leonetti el que realiza las detenciones.

Pese a la diferencia de edad y de pensamiento, la pareja se complementa bien, pero son personajes casi antagónicos: él se expresa de manera cínica y está de vuelta de todo, además tiene un pasado familiar trágico que ha marcado su existencia, mientras que ella rezuma idealismo y entusiasmo, con toda la vida por delante. Se podría haber caído en el arquetipo, pero los personajes están bien construidos y los diálogos funcionan sin tener que forzar las reflexiones que ocultan.

Una investigación que oculta dos formas de mirar el mundo

En un momento dado, parece que la dinámica de la buddy movie caerá en el común error de hacer surgir un romance entre los dos agentes, pero finalmente la relación se queda en lo estrictamente profesional, más allá de advertirse cierta atracción y estima. Tras el éxito que tienen atrapando delincuentes sexuales, reciben otro encargo más complejo: deben encontrar en solo diez días a un testigo desaparecido para llevarlo a testificar a un juicio. La dificultad principal es la falta de pistas, solo saben el nombre del último domicilio en el que habitó, pero no hay rastro de él desde entonces, de hecho, otros lo han intentado encontrar sin suerte, así que ellos se convierten en la última esperanza para la policía.

La película sigue minuciosamente la investigación posterior de los agentes intentando encontrar el nuevo domicilio del testigo huido. No están solos. Hay más gente interesada en encontrarlo para justo lo contrario y evitar que testifique. Siguen sus pasos y pistas para adelantarse a ellos o impedirles que lleguen a tiempo de presentar el testigo en el juicio. Giovanni sigue las enseñanzas del polar francés y rehúye de la acción gratuita, la investigación es metódica y realista, a menudo llena de recovecos y caminos sin salida, pero es un búsqueda administrativa a través de libros de registros y conversaciones con personas que conocieron al fugado. A veces la investigación en sí queda relegada a un segundo término y lo principal es no perder la esperanza. Sobre el papel podría resultar aburrido, pero la película se las ingenia para que sea una búsqueda fascinante.

Áspera y fatalista

La película es un thriller dramático que aumenta el suspense a medida que avanza, pero que focaliza su interés en la mirada de los personajes sin querer capitalizar la investigación a contrarreloj como eje de la acción. Esto no es Hollywood. Hay acción, persecuciones, violencia y una sensación de peligro inminente, pero también una representación mucho más costumbrista del trabajo policial, por ejemplo, buscando pistas en facturas o llamando a puertas que nunca se abren. Leonetti camina con firmeza mientras Jeanne apenas puede seguir sus pasos. Él solo hace su trabajo; ella quiere cambiar el mundo.

La fuerza de la película reside en ese contraste generacional y en la negrura del relato de fondo. La banda sonora del prolífico y no siempre acertado François de Roubaix es espléndida, aquí nos regala uno de sus mejores trabajos mediante sonoridades de viento y cuerda que subrayan la pesadumbre y el calado emocional que la investigación provoca en los personajes. Además de la fuerte presencia escénica de Lino Ventura y de la maravillosa expresividad de Marlène Jobert, destaca la aparición del robaescenas Paul Crauchet en un pequeño personaje de gran complejidad dramática.

Último domicilio conocido desliza las críticas habituales del director hacia el trabajo policial y 1800de la burocracia contra el crimen organizado. La película está impregnada desde el principio con un tono fatalista que se refleja en el rostro cansado de Lino Ventura y en una fotografía de tonos apagados y grisáceos. El desenlace, bastante previsible, ahonda en esa tesis pesimista sobre el desencanto y la sensación de desprotección que tienen los ciudadanos hacia las instituciones que deberían impartir la justicia y la ley. Es algo que comprobaremos también en la última mirada que lanza Marlène Jobert a su compañero, enrabietada y ya desprovista de su inocencia inicial, el personaje representa la insatisfacción generalizada de la juventud de la época. Último domicilio conocido es una película tan áspera como indispensable para entender la importancia del polar francés.


¿Qué te ha parecido la película ‘Dernier domicile connu / Last Known Address (Último domicilio conocido)’?

Último domicilio conocido

9

Puntuación

9.0/10

Descubre más desde No es cine todo lo que reluce

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja un comentario (si estás conforme con nuestra Política de Privacidad)

Síguenos

10,000FansMe gusta
2,450SeguidoresSeguir
650SeguidoresSeguir
22,500SeguidoresSeguir
5,550SuscriptoresSuscribirte
- Publicidad-

ÚLTIMAS PUBLICACIONES