Las críticas de Óscar M.:
Spider-Noir. Primera temporada
Spider-Noir es una serie de acción real basada en el cómic de Marvel «Spider-Man Noir». La historia sigue a Ben Reilly, un experimentado investigador privado en mala racha en el Nueva York de los años 30, que se ve obligado a enfrentarse a su pasado tras una tragedia profundamente personal, mientras la ciudad cuenta con un único superhéroe. Está protagonizada por Nicolas Cage, Lamorne Morris, Li Jun Li, Abraham Popoola, Karen Rodriguez, junto a Jack Huston y Brendan Gleeson.

Un viejo Spider-Man en un universo sin color
La nueva adaptación del personaje de Spider-Man como detective privado adulto llega en formato de serie de imagen real, tras la buena acogida que tuvo esta versión del trepamuros en su breve aparición en Spider-Man: Un nuevo universo y como preparación para el estreno de Spider-Man: Brand New Day este próximo verano, aunque (en principio) mantiene autonomía e individualidad argumental.
La característica más llamativa y destacada de esta nueva interpretación es que la serie está ambientada en los años treinta y se ofrece la posibilidad al espectador de ver los episodios tanto en color como en blanco y negro, por aquello de relacionar la estética de la serie con una ambientación más acorde con la trama detectivesca y las películas de espías de ese emplazamiento temporal.
Aunque en el visionado que se ofreció a la prensa nos pusieron el primer episodio en blanco y negro y el segundo en color (para que se apreciara el contraste entre ambos), personalmente (y tras ver la temporada completa) creo que a Spider-Noir le sienta mejor la ausencia de color. El blanco y negro ayuda a que la serie tenga más personalidad propia y sea más particular (transmite mejor la idea y el espíritu de un personaje más oscuro, taciturno, torturado y adulto), comparada con otras adaptaciones coloristas del personaje (sobre todo las últimas de animación), aunque es mucho más probable que el espectador generalista prefiera la opción coloreada.

Una temporada desequilibrada
Aunque el primer episodio es bastante ameno e interesante, el segundo parece menos atractivo (incluso algo más denso), con una evolución de la trama menos interesante, con la intención de ir descubriendo los misterios de los personajes en el resto de la temporada. En ambos hay una buena presentación de los personajes, sin llegar a saturar al espectador, con una introducción natural y adecuada dentro de la historia general, y dado que el detective se encuentra rodeado de un buen puñado de personajes secundarios, estos encajan perfectamente funcionando tanto como contrapunto cómico como de villanos antagonistas.
Es destacable que Spider-Noir ha apostado por un punto de vista más realista, el aspecto de superhéroe está relegado más en un segundo plano y su integración es menos fantástica, por la situación temporal en la que se desarrolla la trama. Así como los superpoderes, que están bien integrados y su descubrimiento es progresivo, para provocar el interés en los espectadores para que sigan viendo la serie hasta el final de temporada.
La interpretación apesadumbrada de Nicolas Cage encaja bien con la situación en la que está actualmente el personaje. Aunque en principio parece más comedido que en otros trabajos (todos conocemos los desbordes del actor en anteriores trabajos), está muy al límite de su característico histrionismo, pero aquí parece mantenerse controlado, conforme va avanzando la temporada (y aprovechando las características del personaje) se va desatando, pero siempre manteniendo un punto serio.

Un conjunto hecho para brillar
Una de las mejores características de las adaptaciones de Spider-Man siempre son sus personajes secundarios, capaces de encandilar al espectador y mejorar en visionado global. Spider-Noir no iba a ser menos, el personaje de la secretaria de La araña es un caramelo para Karen Rodríguez, quien brilla cada vez que aparece en cualquier plano, es uno de esos ejemplos en los que una actriz es capaz de robar cualquier escena en la que tenga que aparecer su personaje, aunque sea al fondo y no tenga ni frase.
Pero no está sola, la serie está plagada de secundarios que hacen las delicias del espectador por completar de una manera tan natural el ambiente detectivesco que se pretende transmitir, como el niño callejero o la presencia de Lukas Hass, quien destaca entre los villanos, aunque figura como estrella invitada.
A pesar de la deriva de la primera temporada de Spider-Noir, es una buena reinterpretación y reintroducción del personaje de Spider-Man para una audiencia más adulta, igual que la animada Un nuevo universo supuso una versión más orientada hacia el público juvenil. La serie (sobre todo por su posibilidad de verla en blanco y negro) tienen muchas posibilidades para hacerse un hueco propio en la multi-ocupada agenda del amigo y vecino de Nueva York y conseguir una buena base de seguidores si consigue superar el corte de los resultados de visualizaciones.
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