Crítica de ‘El aguafiestas‘: Risas con un toque incorrecto

Las críticas teatrales de Laura Zurita:
El aguafiestas

Sergei (Josema Yuste) es un asesino a sueldo que se hospeda en un hotel para poder cumplir con uno de sus encargos. Esta misión que se verá interrumpida una y otra vez por Ramón (Santiago Urrialde), el huésped de la habitación contigua que pretende suicidarse tras sufrir el abandono por parte de su mujer.

Tras su gira por España esta obra escrita por Francis Veber e interpretada por este dúo de ases de la comedia, pretende sacar las carcajadas del público y, en palabras de Josema Yuste, «El aguafiestas te hará cosquillas en el corazón y te hará reír de dentro hacia fuera» porque la risa, es el mejor antídoto para curarlo todo.

El aguafiestas, obra escrita por Francis Veber, está dirigida por Marcelo Casas e interpretada por Josema Yuste, Santiago Urrialde, Maribel Lara, Vicente Renovell, Kiko Ortega y Arturo Venegas. Se puede disfrutar en el teatro Reina Victoria desde el 11 de enero de 2023.

El asesino y el pelma

Al subir el telón de El aguafiestas vemos un escenario dividido en dos habitaciones de hotel. En una de ellas vemos a  Sergei, un asesino a sueldo de prestigio internacional, que tiene que llevar a cabo un encargo difícil, asesinar a un testigo estrella a la misma entrada del juzgado. Se ha preparado concienzudamente, tomando una habitación desde cuya ventana tendrá una oportunidad para un tiro certero. Como todo buen agente de primera categoría, viaja ligero de equipaje, pero bien pertrechado, y se comporta con discreta elegancia, pasando desapercibido en las mismas narices de la policía.

Hasta aquí, podía ser una trama de una obra policíaca o de espías, repleta de trajes elegantes y sofisticada elaboración. Pero, desde la otra habitación, entra en escena Ramón, al que su exmujer no le coge el teléfono. Lo entendemos perfectamente, porque Ramón es un pelma bienintencionado, extrovertido e inaguantable. Para la desgracia de Sergei, y nuestro regocijo, no hay plan que resista semejante fuerza de la naturaleza. Poco a poco consigue enredar a Sergei en sus desventuras, en una relación de amor odio en la que todo el amor está de su parte.

El aguafiestas pretende hacer reír a gusto, y lo consigue. El humor se basa en las torpezas de Ramón, el peculiar castellano de Sergei, el contraste entre ambos y las chispas que saltan a cada momento cuando dos personas opuestas se cruzan en un encuentro que no estaba destinado a ser. La subtrama relacionada con la exmujer de Ramón es algo menos interesante, pero necesaria para la acción. No todos los golpes de humor son igual de buenos, pero hay tantos, y se suceden a tal velocidad, que el conjunto es entretenido y la función se hace corta.

Protagonistas de lujo

El aguafiestas cuenta con unos protagonistas de lujo. Santiago Urrielade está lleno de energía desde el primer momento, y actúa con desenfado, como un mediocre sin complejos que nunca se da por vencido. Josema Yuste, por su parte, le saca mucho partido a su presencia física, soltando barbaridades con un cuerpo como de madera y una cara de póker que añade a sus frases un plus de comicidad, lo que nos hace reír, aunque nos sintamos un poco culpables, porque políticamente correcto del todo no es reírnos así de Sergei y su español.

En resumen, El aguafiestas es una comedia fácil de disfrutar con un dúo protagonista de lujo, para pasar una tarde divertida con un toque políticamente incorrecto del que sienta bien reírse


¿Qué te ha parecido la obra teatral El aguafiestas?

Deja un comentario (si estás conforme con nuestra Política de Privacidad)

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Social media & sharing icons powered by UltimatelySocial
error: El contenido está protegido.
A %d blogueros les gusta esto: