Crítica de ‘Krampus: Maldita Navidad’: Cuando pierdes tu espíritu navideño

Las críticas de Daniel Farriol:
Krampus: Maldita Navidad

Krampus: Maldita Navidad es una comedia de terror estadounidense que está dirigida por Michael Dougherty (Godzilla: Rey de los monstruos, Truco o trato: Terror en Halloween) que también co escribe el guion junto a Todd Casey y Zach Shields. La historia nos muestra a un niño que intenta mantener vivo el espíritu navideño en una familia que no se lo toma en serio en vísperas de celebrar una cena que promete ser caótica. Esto despertará la ira del Krampus, un ser mitológico que acecha al niño y a sus parientes, para atormentarles las fiestas y hacerles vivir un infierno.

Está protagonizada por Toni Collette (The Staircase, Hereditary), Adam Scott (Separación, Pequeño demonio), Allison Tolman (Emergence, Por qué matan las mujeres 2), Conchata Ferrell (Dos hombres y medio, Deseo y esperanza), Emjay Anthony, David Koechner, Stefania Owen y Gareth Ruck. La película se estrenó en España el 4 de Diciembre de 2015. Actualmente puede verse en España en Netflix.

Una película navideña entre el humor y el terror

Krampus: Maldita Navidad es una inofensiva comedia que no encuentra nunca el equilibrio en su estilo ni tampoco tiene muy claro el público a quién quiere dirigirse. De ese modo, durante la primera mitad, el filme asume la apariencia de una típica comedia navideña que nos presenta a una familia disfuncional enfrentándose a la típica y tan temida cena en que acabarán echándose los trastos a la cabeza los unos a los otros. El único que aún mantiene intacto su espíritu navideño es Max (Emjay Anthony), un niño que se niega a renunciar a seguir soñando despierto o a escribir la carta de deseos para Papá Noel. Esta solo en eso, sus padres, Sarah (Toni Collette) y Tom (Adam Scott), han perdido la comunicación entre ellos, y su hermana mayor, Beth (Stefania LaVie Owen), es la típica adolescente rebelde a la que esas celebraciones le parecen cosas de niños.

La velada se complicará aún más con la llegada de la hermana de Sarah, Linda (Allison Tolman), junto a su excéntrico marido, Howard (David Koechner), sus cuatro hijos, y la inefable tía Dorothy (Conchata Ferrell), una mujer capaz de aguarle la fiesta al más optimista. Con ese panorama que avecina conflictos, pullas y gritos, la única persona que advierte lo que puede ocurrir es Omi (Krista Stadler), la matriarca alemana de la familia que de pequeña vivió la leyenda del Krampus en sus carnes.

El Krampus es un ser demoníaco que se alimenta de las familias que pierden su espíritu navideño. De ese modo, con la aparición del monstruo durante la segunda mitad del filme, se coquetea con el terror, pero sin perder de vista del todo el tono cómico, en un híbrido tan extraño como frustrante tanto para los que se quieren reír como para los que buscan emociones fuertes.

Un homenaje a ‘Gremlins’ y al cine ochentero

Se nota que el director Michael Dougherty creció viendo las películas de Spielberg o Zemeckis, absorbiendo en su trabajo evidentes influencias ochenteras de películas adscritas al «terror familiar» como Poltergeist: Fenómenos extraños (Tobe Hooper, 1982) y, especialmente, Gremlins (Joe Dante, 1984). Las escenas de los ataques a la familia por parte de los «muñecajos» y de las galletitas de jengibre que cobran vida, parecen querer calcar hasta las risas infernales que tenían aquellos malignos mogwais cuando se incumplían las tres normas básicas en su cuidado. Es un intento loable en recuperar un cine de entretenimiento que ya no se estila, pero Krampus: Maldita Navidad está enquilosada en la naftalina más que en lo nostálgico, así que dudo que guste demasiado a los niños de hoy en día, pero tampoco a los mayores que sí guardamos un recuerdo maravilloso de aquel tipo de cine.

Y es una lástima porque el Krampus es un personaje aterrador que merecía mejor suerte en su traslación cinematográfica. Procedente del folclore centroeuropeo y de países alpinos como Austria o Alemania, el Krampus es una criatura demoníaca que funciona como reverso oscuro del más popular Santa Claus. Los dos tiene las mismas ganas de celebrar la Navidad solo que uno entrega regalos y el otro mordiscos. En la película de Dougherty el demonio se nutre de aquéllos que ya no quieren celebrar la Navidad o que simplemente no se la toman en serio, de ese modo, la moraleja se centra en la fortaleza de la familia y en la necesaria unión para hacer frente al monstruo para recuperar una felicidad olvidada que debería estar siempre presente en estas fiestas si existe la posibilidad de compartirlas con tus seres queridos.

Terror de baja intensidad en una home invasion navideña

Krampus: Maldita Navidad es una comedia de situación sobre conflictos familiares que comienza con una irónica escena en los créditos, mientras suena una canción de Bing Crosby, donde se desata la locura consumista de personas enfrentadas a cámara lenta que desean comprar durante las rebajas. Tras la larga introducción de la cena familiar, hay un cambio brusco de estilo sin espacio para la risa en las escenas de exteriores que parecen extraídas de una película de terror al estilo de Silent Hill (Christophe Gans, 2006) o La niebla (Frank Darabont, 2007), al menos, en cuanto a la creación de una atmósfera malsana que oculta monstruos.

Sin embargo, de regreso al interior de la casa, la película es cuando se vuelve ochentera por completo con esos peluches y juguetes atacando a los protagonistas siempre bajo los acordes de un Douglas Pipes que imita la sonoridad del Danny Elfman de Pesadilla antes de Navidad (Henry Selick, 1993). Estamos, entonces, metidos en una extraña home invasion que tiene más de Chris Columbus que de John Carpenter, para que nos entendamos. Aunque se abusa de los efectos digitales, hay un buen trabajo en el diseño de los monstruos y, también, destaca por contraste una secuencia de animación que funciona a modo de flashback. Krampus: Maldita Navidad acaba siendo un pasatiempo ligero para amenizar esta época navideña que, al menos, nos permite abstraernos de la típica comedia romántica con que nos obsequian cada año.


¿Qué te ha parecido la película?

Krampus: Maldita Navidad

5.5

Puntuación

5.5/10

Deja un comentario (si estás conforme con nuestra Política de Privacidad)

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Social media & sharing icons powered by UltimatelySocial
error: El contenido está protegido.
A %d blogueros les gusta esto: