Crítica de ‘El exorcismo de mi mejor amiga‘: Drama adolescente y terror en los 80

Las críticas de David Pérez «Davicine»:
El exorcismo de mi mejor amiga

En este thriller, mezcla de comedia y terror, ambientado en 1988, las amigas adolescentes Abby (Elsie Fisher) y Gretchen (Amiah Miller) se enfrentan a un demonio sobrenatural que posee el cuerpo de Gretchen. Dirigida por Damon Thomas, con guion de Jenna Lamia, y basada en la novela de Grady Hendrix, El exorcismo de mi mejor amiga está protagonizada por Elsie Fisher, Amiah Miller, Cathy Ang, Rachel Ogechi Kanu, Chris Lowell, Cynthia Evans, Erin Ownbey, Michael Foster, Morgan Monroe, Nathan Anderson, Ashley LeConte Campbell y Rachel Leah Cohen. La película se estrena en Prime Video el 30 de septiembre de 2022.

El terror de (y en) la escuela secundaria

Durante años han sido muchas las películas de terror que se centran en la época estudiantil, girando sus historias alrededor de los conflictos que viven los adolescentes en el paso a la madurez, pero aderezado con un terror que va más allá de los problemas con los compañeros de clase. Por desgracia, muchas veces los problemas en el Instituto quedan en un segundo plano, dando más prioridad a la presencia de algo paranormal como motor principal de la historia central.

Por suerte, hay algunas excepciones que sí que combinan bien ambos géneros, y El exorcismo de mi mejor amiga logra entretejer con acierto los horrores de la escuela secundaria con algo más terrorífico que viene de fuerzas externas aterradoras, todo ello con una ambientación ochentera que tan buenos resultados lleva dando durante mucho tiempo en el cine y la televisión.

En la película, las mejores amigas adolescentes Abby (Elsie Fisher) y Gretchen (Amiah Miller) ven difícil superar el hecho inevitable de que, después de que concluya su último año, se separarán cuando Gretchen se vaya a la Universidad. Los dos son inseparables, habiendo sido amigas desde pequeñas, compartiendo todo juntas y confiando completamente la una en el otra. Durante un fin de semana de diversión con unas amigas en una casa del lago, Gretchen sugiere a Abby visitar una antigua casa en la que supuestamente tuvo lugar un sacrificio satánico. Abby la acompaña a regañadientes, pero algo sucede que las asusta y salen huyendo, aunque Gretchen no logra salir bien parada, mostrándose diferente tras este incidente, comportándose de forma irritable. Pero más allá de su atípico mal comportamiento, lo peor es que comienzan a suceder trágicos eventos cada vez que ella está cerca.

Los 80 siguen de moda

Bien es cierto que los años 80 siempre han estado de moda, aunque en los últimos años ha reflotado su influencia en ciertos géneros como el terror. Stranger Things podría tener bastante culpa en esto, pues los más jóvenes se han acercado de nuevo a este mundo de cintas de casete, música electrónica y televisiones de tubo. Pero esta influencia también ha regresado en múltiples producciones, como La calle del terror o remakes que recuperaban títulos de esa década.

En el caso de El exorcismo de mi mejor amiga, que nos lleven a esa época es lógico dado que adapta una novela que ya trasladaba la acción a los 80, y estaba claro que era una novela idónea para convertirse en película, pues era un espeluznante cruce entre Eternamente amigas y El exorcista, combinando las angustias de la adolescencia, los dramas de la iniciación a la vida, los horrores más indescriptibles y un cóctel de canciones de moda de los años ochenta en un thriller sobrenatural de gran intensidad. Todos esos ingredientes han sido trasladados a la pequeña pantalla, capturando perfectamente la sensación de estar en esos años, de forma muy estilizada y con un estilo impresionante en las elecciones de edición tomadas.

A nivel de fotografía luce muy cinematográfica, pudiendo haberse disfrutado en pantalla grande y seguramente funcionado bien en taquilla, con un tono que nos traslada a los 80 sin necesidad de parecer forzada esta elección, ni necesidad de mostrar grano en la pantalla (más allá de los de la protagonista), trasladándonos sin duda a 40 años atrás.

Un reparto convincente y juvenil

En las películas de adolescentes, casi siempre optan por actores ya con cierta edad que distan mucho de la edad de sus protagonistas, y en esta ocasión han intentado que las dos protagonistas tengan una edad cercada a las de sus personajes. Elsie Fisher y Amiah Miller tenían alrededor de 18 años en el rodaje de la película, encajando bien con sus personajes, y ofreciendo unas actuaciones excepcionales tanto en el momento en el que se enfrentan a los problemas de la adolescencia como cuando se enfrentan al terror que viene del más allá.

Ambas protagonistas logran dejar patentes las inseguridades de muchos jóvenes sobre el peso, el acné, el sexo y la presión de los compañeros, aportando un agradable equilibrio de humanidad a lo inhumano que experimentan, así como el realismo que ofrece la incertidumbre de Abby sobre la mejor manera de ayudar a su amiga poseída. La química entre Fisher y Miller es evidente, y las escenas entre ambas funcionan muy bien, siendo su relación una de las mayores fortalezas de la película, aunque el resto de los actores secundarios también se muestran muy convincentes y fácilmente identificables.

Gracias a su acertada elección de reparto, y el guion que tienen entre manos, esta película funciona bien como película ligera de terror adolescente pero también como comedia maliciosa para adolescentes al estilo de Fuera de onda y Jóvenes y brujas.

Bajo la sombra de El exorcista

El entorno en el que se desarrolla la película es bastante intrigante, y el telón de fondo es idóneo, pues los adolescentes asisten a una escuela muy religiosa, donde se habla constantemente de Dios y del enfrentamiento entre el bien y el mal, contrastando con la posesión a la que se ve sometida una de las protagonistas, consiguiendo escenas de gran tensión y suspense, siendo capaces de empatizar con los protagonistas al palpar la sensación de peligro a la que se enfrentan.

De lo que no hay duda es que El exorcista ha tenido mucha influencia en El exorcismo de mi mejor amiga, y tenemos escenas que claramente nos recuerdan la impresionante película de William Friedkin protagonizada por Linda Blair. Tenemos vomitonas, exorcismos en una cama, insultos desde el infierno… pero lejos de parecer un plagio o una parodia, simplemente encaja con lo que nos cuentan y el ambiente general de la película.

El hecho de no ser una parodia no implica que no tengamos momentos divertidos, que es algo que contrasta con otras películas de terror puro y duro, pero estos momentos no llegan hasta el tercer acto, cuando ya estamos concienciados de ver una auténtica película de terror, especialmente las escenas en las que Christopher Lowell se apropia de la película con su «espectáculo de fe y buena forma física», rozando lo patético pero introduciendo un toque de humor a alguien que se considera un demonólogo. Este toque de humor hace que cambie drásticamente el tono y nos descoloque un poco, como lo hace su propio desenlace, pero no enturbia el resultado final.

El exorcismo de mi mejor amiga es un buen ejemplo de cómo hacer cine entretenido de terror adolescente, demostrando que todavía se pueden hacer películas de exorcismos sin parecer repetitivos aunque sin necesidad de ofrecer escenas innovadoras.


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El exorcismo de mi mejor amiga

6.9

Puntuación

6.9/10

David Pérez "Davicine"

Informático de profesión, cinéfilo de afición. Bloguero, tuitero y todo lo que me permita comunicarme. En mis ratos libres escribo en esta web, y me dejo ver en RTVCyL. Twitter e IG: @davicine79.

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