lunes, junio 17, 2024

67 SEMINCI. Sección oficial. Críticas de los catorce cortometrajes a competición

Las críticas de José F. Pérez Pertejo en la 67 SEMINCI: 

Cortometrajes de la Sección Oficial

Catorce han sido los cortometrajes presentados en la sección oficial de la sexagésimo séptima edición de la SEMINCI, todos ellos a competición. Ninguno ha sido inolvidable ni de dejar con la boca abierta pero algunos han estado francamente bien. De otros, lo primero que sale decir es lo incomprensible de su selección. Vamos con breves críticas/reseñas de todos ellos.

Arquitectura emocional 1959 (León Siminiani, 2022), España

El santanderino León Siminiani firma un original cortometraje a caballo entre el documental (sobre la arquitectura de Secundino Zuazo) y la ficción (una recreada historia de amor entre dos jóvenes estudiantes). Apoyando la narración en la voz en off (quizá demasiado en algunos momentos en los que literalmente explica lo que estamos viendo), a lo largo de 30 minutos reconstruye la historia de Andrea (Marta Carmona) y Sebas (Manuel Egozcue), dos estudiantes que viven en dos edificios del mismo arquitecto (Zuazo) pero distantes en lo geométrico y en lo social, ella vive en un edificio burgués en la madrileña calle Antonio Maura y él en la colonia de trabajadores de la EMT.

Completan el relato otros apuntes de corte histórico como el nacimiento de los movimientos estudiantiles durante el franquismo. Todo está contado con ritmo y un sutil sentido del humor que le da un tono agradable y ligero.

Arquitectura emocional 1959


By Flávio (Pedro Cabeleira, 2022), Portugal/Francia

Cortometraje franco-portugués de 27 minutos que cuestiona la hipocresía existente en las relaciones sociales por internet, así como la obsesión por proyectar una imagen irreal de nuestras vidas. La protagonista, Márcia, se hace fotos sexys para subir a sus redes, eso sí, previa manipulación de las instantáneas mediante programas de retoque que resalten las curvas de su figura. En su querencia de ser una influencer tiene un cómplice inesperado, ya que su hijo es el fotógrafo que le acompaña a todos lados.

La mujer contactará con un famoso rapero para organizar una cita en un centro comercial con la idea de protagonizar su nuevo videoclip, pero el cantante solo pretende explotar el físico de la chica mediante la sexualidad fetichista más estereotipada que bien serviría para ilustrar las canciones de reguetón actuales (junto a un coche de lujo, empuñando un arma o en una cena nyotaimori). El corto propone un giro final de carácter feminista que da un vuelco en las relaciones de poder hombre-mujer, aunque no quede demasiado claro si lo que busca la mujer es fama, una relación o un padre para su hijo. Entretenido sin más. (Crítica de Daniel Farriol)

By Flávio


The Flying Sailor (Amanda Forbis, Wendy Tilby, 2022), Canadá

The Flying Sailor está basado en hechos reales: la explosión de Halifax acontecida el 6 de diciembre de 1917 en el puerto de Halifax (Canadá) que ocurrió fruto del choque entre un carguero francés y un barco de vapor noruego y, a consecuencia de la cual, murieron más de 2000 personas y varios miles más resultaron heridas. Lo que el cortometraje nos cuenta es que hubo un marinero que salió despedido al cielo y fue proyectado más de dos kilómetros para, finalmente, vivir para contarlo.

La historia del marinero no está suficientemente documentada y lo que está claro es que no atravesó la atmósfera para volar (en pelota picada) por el espacio y luego regresar a la historia, que es como este cortometraje de animación nos cuenta las cosas. Desde luego es absolutamente ininteligible salvo que antes de verlo se haya leído algo sobre ello. La animación no es nada del otro mundo. Olvidable.

The Flying Saylor


Hardly Working (Total Refusal, 2022), Austria

La legendaria película Toy Story parte de la premisa argumental de que los juguetes tienen vida propia y cuando los niños no están presentes dejan de ser objetos inanimados para comenzar a vivir sus propias vidas. Una premisa similar adopta el cortometraje Hardly Working poniendo el foco en los personajes no jugadores del videojuego Red Dead Redemption 2. Una voz en off nos desgrana la rutinaria existencia del mozo de cuadra, la lavandera, el barrendero, el carpintero y otros secundarios.

Con cierto tono existencialista, se desliza una velada crítica al sistema capitalista sin demasiada carga ideológica. El cortometraje, realizado por el colectivo Total Refusal, (Robin Klengel, Leonhard Müller, Michael Stumpf) es una propuesta original y muy vistosa que funcionaría mejor con algún minuto menos de metraje.

Hardly Working


Hija ti mengor (The Headhunter´s Daughter) (Don Josephus Raphael Eblahan, 2021), Filipinas

De Filipinas llega este corto sin demasiada enjundia que únicamente encuentra justificación en la hermosísima voz de su protagonista Ammin Acha-ur que canta un par de canciones de corte country aunque en un idioma desconocido para quien aquí escribe. Escrito, dirigido, fotografiado y musicalizado por Don Josephus Raphael Eblahan, La hija del cazatalentos sigue a una joven llamada Lynn que viaja por las montañas para participar en una especie de casting para un programa televisivo. Su objetivo no es el dinero sino aparecer en televisión para que la vea su padre. Estéticamente bello pero demasiado escueto narrativamente, ojalá hubiera más canciones y menos minutos de viaje. El caso es que se alzó con el premio al mejor cortometraje en el Festival de Sundance, así que seguramente tenga virtudes que yo no he sabido ver.

Hija ti mengor


Ice Merchants (Joao Gonzalez, 2022), Portugal / Reino Unido / Francia

A juicio de quien aquí escribe, este ha sido el mejor de todos los cortometrajes participantes en la Sección Oficial de la presente edición de la SEMINCI. Ice Merchants (los mercaderes de hielo), utiliza un lenguaje poético y un pequeño cuento para hablar del cambio climático, del paso del tiempo y de un tipo de comercio en vías de extinción.

Un padre y un hijo viven en una casa colgada de un precipicio en una montaña helada donde cada día fabrican hielo para lanzarse en paracaídas al pueblo donde lo venden de un modo tradicional. Lo de menos es el poco sentido que tiene fabricar hielo de modo artesanal, la enjundia está en la potente metáfora del relato. Todo esta contado con suprema sensibilidad, con una preciosa animación de gama cromática reducida, figuras estilizadas y una hermosa banda sonora del propio director Joao González (que también se ocupa del guion, la animación y el montaje). Muy recomendable.

Ice Merchants


Ida (One Way) (Ignacio Ragone, 2022), Argentina

De Argentina nos llega un cortometraje sencillo en realización pero enormemente profundo en su planteamiento y contenido. Se trata de la reflexión de Ariel Martí, un hombre en sus últimos días, narrada a través de un audio de whatsapp enviado al director del cortometraje Ignacio Ragone junto a las imágenes grabadas con un iphone durante sus últimos días de vida. Ambos, Ariel e Ignacio, se conocieron en un taller literario y, a pesar de la diferencia de edad, conectaron y se hicieron amigos.

Se intercalan fragmentos del audio de Martí con la voz de Ragone explicando el origen y el desarrollo del proyecto. En Ida se habla de literatura, de la infancia, de la familia, del paso del tiempo, de las oportunidades perdidas, de los sueños de juventud y de la dificultad de afrontar el final de la vida con serenidad y entereza. Quizá el conjunto sea demasiado discursivo pero un proyecto de esta naturaleza, tal vez, no podría concebirse de otra manera. Estimable.

Ida


Lake of Fire (Neozoon, 2022), Alemania

Tercer cortometraje de una trilogía realizada por el colectivo artístico Neozoon acerca de los telepredicadores, fundamentalmente los que se difunden a través de internet, que tan pronto prometen la vida eterna como alertan sobre lo inevitable de la muerte. O con el mismo fervor predican que Dios es amor y que por tanto ofrece perdón como de un Dios justiciero que castiga o, peor aún, del demonio en todas sus vertientes y dimensiones.

Conjuga imágenes artísticas con representaciones de la muerte, Dios y el demonio con imágenes y voces reales de estos telepredicadores de youtube que repiten sus machaconas frases con incuestionable poder de persuasión. Todo está intercalado en un brillante montaje con imágenes de la tala indiscriminada de árboles que, tal vez, vehiculen un mensaje ecologista que, en cualquier caso, se queda diluido por la potencia del tema central: el miedo a la muerte y la cantidad de fulanos que viven haciendo negocio con ese miedo en particular. Muy estimable cortometraje que da para varios visionados y diversas lecturas.


Por la pista vacía (Pablo García Canga, 2022), España

Por la pista vacía, el más reciente cortometraje de Pablo García Canga, se apoya en algo monumentalmente sólido: el trabajo de Bruna Cusí. El mismo cortometraje, con el mismo guion y filmado exactamente del mismo modo, no funcionaría con una actriz mediocre. Lo que hace Bruna Cusí es un descomunal ejercicio de naturalismo interpretativo. Durante media hora (el cortometraje se beneficiaría de un recorte de metraje pues algunos momentos son un poco reiterativos), Ana (Bruna Cusí) graba unos audios de whatsapp para Juan, un antiguo amigo. En las diferentes versiones que va grabando va adoptando diferentes tonos y actitudes, admiración, cariño, reproches, rencor, tristeza, nostalgia, ajuste de cuentas, paso de página… distancia, cercanía, sinceridad, sarcasmo…

Por todos estos trances y estados anímicos va pasando Bruna Cusí para repasar un tiempo pasado en el que algunas cosas quedaron sin resolver. Lo que no parece tener claro Ana es si es el momento de resolverlas y, en caso de que lo sea, cómo hacerlo. Filmado en un único espacio, el patio de una casa y el interior de una estancia junto al patio, la realización es sencilla y funcional. Su mayor defecto es, como ya hemos apuntado, su excesiva duración. Sin embargo, ver a Bruna Cusí, justifica sobradamente el visionado.

Por la pista vacía


Potemkinistii (The Potemkinists) (Radu Jude, 2022), Rumanía

Tras la aparición en pantalla del título The Potenkinists, un rótulo se apresura a explicar al público que el cortometraje se filmó en 2021. No tardamos en entender porqué la insistencia en dejar claro que el rodaje es anterior a la invasión de Ucrania por parte de la Rusia de Putín. Porque de Putin se habla y no precisamente en tono amable a lo largo de un cortometraje demasiado discursivo. Un escultor (Alexander Dabija) con una verborrea un tanto desagradable, explica a su acompañante, una mujer más joven (Cristina Draghici), la idea de conmemorar la acogida en Rumanía de los marineros el acorazado Potemkin con un monumento artístico a imagen y semejanza de los monumentos de la era soviética.

Las imágenes actuales se intercalan en el montaje con algunas de las más célebres secuencias de la película de Eisenstein, pero no quedan muy claras ni las intenciones artísticas ni el contenido político.

The Potemkinists


Regular Rabbit (Eoin Duffy, 2022), Irlanda/Canadá

El cortometraje de animación Regular Rabbit, dirigido por Eoin Duffy, esconde en su minimalista animación un implacable mensaje sobre el incremento de la desinformación y las teorías conspiranoicas. Lejos de transmitir este mensaje desde el dramatismo o la seriedad, han optado tratarlo desde un punto de vista cómico, poniendo al frente de la historia a un dulce conejo, que básicamente es un conejo normal y corriente, con la voz en off del actor Rory McCann, al que todos conocemos como Sandor Clegane (“el Perro”) de Juego de Tronos.

Ese contraste de la inocencia que aparenta el conejo, con la narración a través de la voz de un personaje tan imponente de una serie muy violenta, es cuanto menos peculiar, pero Regular Rabbit logra que nos demos cuenta que es difícil imaginarnos a un ser inocente crear el caos del que le acusan, aunque, por desgracia, parece que muchas veces es más importante el mensaje que nos llega de una gran cantidad de personas que la realidad en si misma.

Como ya sucediera con el también cortometraje de Eoin Duffy The Missing Scarf, presentado en la 58 Seminci, Regular Rabbit es un corto minimalista aunque bellamente ilustrado, con una animación sencilla pero efectiva, que va directo al grano para que no se pierda su mensaje. (Crítica de David Pérez Davicine)

Regular Rabbit


Son (Marta Nieto, 2022), España

Patricia López Arnaiz y Ale Colilla protagonizan el primer cortometraje como directora de la actriz Marta Nieto, en lo que parece un banco de pruebas para su primer largometraje, La mitad de Ana, que está a punto de filmar.

Una madre y su hijo Son caminan por un laberinto a punto de cerrar mientras entre ellos se produce cierto acercamiento en una relación que presenta un montón de aristas de las que no conviene hablar para no destripar el asunto que hay detrás de la relación materno filial. Mejor filmado que escrito y con mejores intenciones que resultados, el cortometraje funciona fundamentalmente gracias al buen hacer de Patricia López Arnaiz y la espontaneidad de Ale Colilla. La planificación de las secuencias y la puesta en escena es francamente mejorable y la resolución final del relato es insatisfactoria.

Son


Uogos (Cherries) (Vytautas Katkus, 2022), Lituania

Todas las metáforas que seguramente tenga este corto se me escapan. La realización es absolutamente caprichosa, se encadenan secuencias sin relación aparente que provocan estupor. Una mujer habla de que ha dejado atrás su juventud, luego estamos en una pescadería en el que unos hombres piden pescado del día anterior, lo siguiente es subirse a un tejado para alcanzar las ramas de un cerezo y recolectar la fruta en un cesto. Hasta aquí todo es inconexo e incoherente, lo que viene después es sencillamente delirante. Probablemente haya una explicación para cada decisión narrativa, pero mal vamos si o se explica o no se entiende nada. Pues eso, ininteligible.

Uogos


Warsha (Dania Bdeir, 2022), Francia / Líbano

Estamos en Beirut, un grupo de trabajadores encaran la jornada laboral con cierta sensación de fastidio, fundamentalmente uno de ellos que ha sido asignado a trabajar en la grúa más alta y peligrosa de la ciudad. Una vez allí, en la soledad de la cabina, deja volar su imaginación y da rienda a sus pasiones y pulsiones más secretas.

Segundo cortometraje de la directora Dania Bdeir, Warsha está muy bien filmado y se beneficia de unas imágenes muy potentes visualmente desde lo alto de la grúa. Warsha, ofrece una visión desenfadada de la libertad sexual a través de una mezcla de la realidad y las ensoñaciones del protagonista. También se habla, en segundo plano, de las difíciles condiciones de la inmigración en Beirut, pero esto ya es solo visible para iniciados en el tema o alguien que haya leído declaraciones de la directora.

Warsha


 

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