70 SSIFF. Sección oficial. Crítica de ‘El suplente‘: La importancia de inculcar valores

Las críticas de David Pérez «Davicine» en el 70 Festival de San Sebastián:
El suplente

Lucio, un prestigioso profesor de literatura en la universidad, toma un curso en una escuela del barrio donde creció, en los suburbios de Buenos Aires. Allí intentará ayudar a su padre a salvar a Dilan, un estudiante perseguido por un grupo de narcos. El suplente, del cineasta argentino Diego Lerman, está protagonizada por Juan Minujín, Bárbara Lennie, Alfredo Castro, María Merlino, Lucas Arrua y Rita Cortese. La película se presenta en España en la Sección Oficial de la 70 edición del Festival de San Sebastián y se estrenará en cines de nuestro país de la mano de A Contracorriente Films.

De festival en festival

Director, guionista y productor argentino, Diego Lerman cuenta con una amplia experiencia en cine, televisión y teatro, y su último largometraje estrenado hasta la fecha, Una especie de familia, consiguió, además del premio al mejor guion en el Festival de San Sebastián, el premio a la mejor película en los festivales de Chicago y Miami. Otras de sus películas más reconocidas han sido La mirada invisible y Refugiado, estrenadas mundialmente en la Quincena de realizadores de Cannes, Mientras tanto, que compitió en el Festival de Venecia o Tan de repente, que fue premiada en el Festival de Locarno.

El suplente es una coproducción internacional que nos presenta a Lucio, un prestigioso profesor de literatura en la universidad que decide aceptar una suplencia en un curso en una escuela del barrio donde creció, en los suburbios de Buenos Aires. Allí intentará ayudar a su padre a salvar a Dilan, un estudiante perseguido por un grupo de narcos.

La importancia de una buena educación

A través de Lucio, la película nos presenta una historia para hacernos reflexionar sobre la importancia de la educación, pero no sólo por sus conocimientos, sino también por los valores que nos inculcan desde pequeños. Muchas veces nos quedamos en la educación como un medio para tener acceso a un futuro profesional, pero aún más importante es el desarrollo del individuo a nivel intelectual, moral e incluso afectivo. En la escuela aprendemos y creamos nuestra primera comunidad, nuestro primer grupo de amigos con los que compartimos experiencias, y aprendemos a convivir marcando cómo serán nuestras decisiones futuras.

Con esta premisa está claro que la película se encaja en el subgénero de «películas de profesores», y aunque no son pocas las películas que nos vendrán a la mente durante su visionado, Diego Lerman opta por actualizar estas historias añadiendo un extra de conflictos sociales actuales, no sólo dentro de las clases, sino también en el entorno de los estudiantes de esta zona conflictiva de Buenos Aires, donde la presencia de narcotraficantes en el barrio y la corrupción política son parte del día a día de sus habitantes.

Honestidad sin innovación

Diego Lerman no quiere innovar, y no podemos juzgar negativamente por eso al cineasta, pues en ocasiones es difícil ofrecer narrativas innovadoras con temáticas tan comunes, pero al menos es capaz de contar una historia de forma honesta y accesible tanto por su forma como por su contenido, apreciando cada una de las etapas por las que pasan profesor y alumnos desde su primer desencuentro y rechazo inicial -tan habitual de este género- hasta la evolución de su relación y desenlace tan predecible como emotivo y rápido.

La película tiene como protagonista a Juan Minujín, uno de los actores más relevantes del cine y la televisión argentinas, protagonista de una de los éxitos más recientes de la televisión a nivel mundial, El Marginal (Netflix). Junto al desarrollo del personaje a través de su aprendizaje con los alumnos que tiene que formar en su nueva escuela, también vemos la estrecha relación con su antigua pareja así como la dificultad que tiene para comunicarse con su hija adolescente, lo que sirve para ampliar el conocimiento que tenemos del personaje y comprender mejor su posterior relación con el alumnado.

Mariela, la expareja de Julio, está interpretada por Bárbara Lennie, que colabora por segunda vez con Diego Lerman tras Una especie de familia, y a pesar de ser un papel breve, ofrece una interpretación correcta aunque sin sacar demasiado provecho a su personaje, que no daba mucho más de si por su guion. Destacar la presencia en el reparto de Alfredo Castro, uno de los actores latinoamericanos más internacionales gracias a papeles como El Club, Desde allá y Neruda, quien tampoco tiene un rol con mucho peso en la narrativa pero sin mucha importancia en la historia.

En resumen, El suplente es una película con todos los clichés del subgénero de profesores, que funciona muy bien para el público en general, y nos recuerda la importancia de una educación basada en los valores más allá de las notas que den acceso a estudios posteriores.


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El suplente

6.2

Puntuación

6.2/10

David Pérez "Davicine"

Informático de profesión, cinéfilo de afición. Bloguero, tuitero y todo lo que me permita comunicarme. En mis ratos libres escribo en esta web, y me dejo ver en RTVCyL. Twitter e IG: @davicine79.

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