Crítica de ‘Sigue respirando’: Instinto de supervivencia

Las críticas de Daniel Farriol:
Sigue respirando

Sigue respirando (Keep Breathing) es un drama de supervivencia estadounidense en formato de miniserie dirigida por Maggie Kiley (Dilema, Las escalofriantes aventuras de Sabrina) y Rebecca Rodríguez (Debris, Doom Patrol). Los guiones corren a cargo de Brendan Gall (Blindspot, Open Heart) y Martin Gero (Stargate: Atlantis, The L.A. Complex), con la colaboración en la historia de Iturri Sosa (Gotham, The Deuce (Las crónicas de Times Square).

La trama sigue a una abogada que cuando su vuelo es cancelado se ve obligada a subirse a una avioneta junto a dos desconocidos. En plena naturaleza canadiense, la avioneta se estrella y ella deberá a aprender a desarrollar su instinto de supervivencia y hacer frente a los elementos (y a sus propios demonios) para lograr salir de esa situación.

Está protagonizada por Melissa Barrera (Scream, Vida), Jeff Wilbusch (Oslo, Unorthodox), Austin Stowell (Swallow, The Hating Game), Florencia Lozano, Juan Pablo Espinosa, Mike Dopud, Joselyn Picard, Getenesh Berhe y Michelle Choi-Lee. La serie se ha estrenado en Netflix el día 28 de Julio de 2022.

El accidente y la supervivencia

Sigue respirando es una decepcionante miniserie de la plataforma Netflix que, tras un arranque bastante espectacular que parece encaminarnos hacia el thriller de supervivencia, se va desinflando con el paso de los episodios al preferir los guionistas apostar por un melodrama psicológico de poco fuste. En el primer episodio conoceremos a una joven abogada, Liv (Melissa Barrera), la cual está intentando llegar desesperadamente a Inuvik, un pequeño pueblo del noroeste de Canadá. El único vuelo previsto ha sido cancelado por cuestiones meteorológicas al haber excesivo viento. Por casualidad, se encontrará en el aeropuerto con dos hombres que pretenden realizar un viaje en avioneta muy cerca de su destino, así que tras mucho insistir consigue convencerlos para que la lleven en ese vuelo particular. Sin embargo, la avioneta sufre una avería en el aire y se estrella contra un lago en mitad de la frondosa naturaleza existente en la zona.

Liv logrará sobrevivir al accidente y, a partir de entonces, deberá encontrar una manera de salir de esa situación. Lo primero será reunir las pocas pertenencias que pueda salvar del lugar del accidente para poder alimentarse y refugiarse mientras idea un plan que le lleve hasta un sitio habitado, ya que donde se encuentra no hay cobertura en los móviles para llamar a emergencias. Nadie va a venir a rescatarla, el vuelo no estaba registrado, y el lugar encierra algunos peligros inesperados como la aparición de un oso hambriento o unas plantas con bayas venenosas que a simple vista parecían comestibles. Esas primeras secuencias ofrecen un entretenimiento instantáneo y prometedor, el momento del accidente es deslumbrante y luego todo indica que vamos a asistir a un survival de manual del estilo de Naúfrago (Robert Zemeckis, 2000), con una protagonista bastante carismática.

El pasado se come al presente

Por desgracia, todo eso en Sigue respirando se convierte en un espejismo. Para situar el contexto psicológico en el que se encuentra Liv y entender mejor el motivo de su viaje, se van insertando diversos flashbacks donde la veremos en distintas épocas de su vida, principalmente durante su infancia con la conflictiva relación que mantenía con sus padres (la madre era una pintora de prestigio que padecía una enfermedad mental y terminó abandonándolos) y, ya de adulta, enfocada en su trabajo donde comparte oficina con Danny (Jeff Wilbusch), un hombre apasionado con el que inicia una tormentosa relación que la protagonista no sabe manejar debido a los traumas afectivos que arrastra desde la infancia, en especial, cuando descubre que está embarazada.

A medida que pasan los días, todos esos recortes del pasado son complementados con diversas alucinaciones que acompañan a la chica en su soledad. Los personajes del pasado se le aparecen y hasta mantiene acaloradas conversaciones con ellos, siendo un reflejo de sus miedos, inseguridades y traumas que le han acompañado toda la vida y que, en una situación límite como esa, se agudizan aún más. Sobre el papel la idea no es mala, pero esos momentos del pasado que le atormentan son situaciones cliché, demasiado previsibles y repetitivas, acabando por convertirse en un lastre narrativo dentro de ese montaje frenético que combina de forma constante lo que sucede en la montaña con esas vivencias pasadas.

Mejor lo físico que lo mental

Casi todos los espectadores que nos hemos interesado por Sigue respirando lo habremos hecho, al menos de inicio, por el relato de supervivencia que proponía la trama. El problema de la serie es que lo relega a un plano secundario, adquiriendo el absoluto protagonismo esas secuencias intimistas u oníricas interminables que reflejan la lucha interna de la chica para mantener firme su lucha mental contra los elementos. Así pues, estamos ante una serie que es un estupendo divertimento cuando se concentra en la acción física y que aburre soberanamente cuando se decanta por lo psicológico.

Los momentos más memorables están relacionados con el ingenio de girl scout que demuestra la protagonista, fantástica Melissa Barrera, al idear cosas que puedan ayudarle a sobrevivir o mejorar su solitaria estancia en las montañas, aunque la mayoría le salen mal (lo que da situaciones divertidas), o cuando tiene que afrontar algunos peligros extremos relacionados con el entorno natural (nadar por un lago helado para recuperar material de la avioneta, salir de un agujero donde ha quedado atrapada bajo una roca…). Por contra, el interés en la serie decae en picado con las constantes interrupciones de psicología para principiantes con que nos obsequian mediante imágenes machaconas e involutivas que nos trasladan con sopor hasta un final que tampoco nos desvelará mucho más de esas relaciones con madre/padre/novio. Sigue respirando es una historia que hubiera ganado en intensidad si hubiera sido reconvertida en una película de unos 90 minutos.

 

Listado de episodios de ‘Sigue respirando’

Sigue respirando (Keep Breathing) es una serie estadounidense compuesta por 6 episodios de entre 31 y 40 minutos cada uno.

Episodio 1 – Llegadas.

Desesperada por llegar a Inuvik tras la cancelación de su vuelo, la abogada neoyorquina Liv Rivera logra subirse a una avioneta particular. Y ocurre un desastre.

Episodio 2 – Fuego y agua.

Con el avión hundido en aguas gélidas, Liv intenta recuperar las valiosas provisiones del fondo del lago mientras los demonios de su pasado empiezan a emerger.

Episodio 3 – Orden de necesidades.

En plena naturaleza, Liv trata de conseguir comida, fuego, agua y un refugio. Los flashbacks revelan su doloroso pasado y el motivo de su viaje.

Episodio 4 – Salidas.

Los recuerdos de su niñez impulsan (y entorpecen) a una ingeniosa Liv mientras recorre el bosque en busca de la luz que avistó la noche anterior.

Episodio 5 – Soñar despierta.

Liv, atrapada y consciente solo por momentos, tiene que elegir entre seguir luchando por sobrevivir… o aceptar que ha llegado el fin.

Episodio 6 – Estás en casa.

Tras dar un gran paso, Liv afronta retos sobrecogedores. Pero pronto encuentra esperanza y lucidez gracias a las visiones de sus seres queridos.


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Sigue respirando

6

Puntuación

6.0/10

6 comentarios en «Crítica de ‘Sigue respirando’: Instinto de supervivencia»

  • el 2 agosto, 2022 a las 02:43
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    Qué comentario más decepcionante. Lo bueno de la trama es que no es un Thriller, sino una intenso drama sociológico

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  • el 4 agosto, 2022 a las 05:22
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    A mí me gustó, fué interesante el encuentro de ella con sus demonios, fué real e interesante.

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    • el 4 agosto, 2022 a las 18:10
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      Me alegro, María, que te gustase. Gracias por visitar ‘No es cine todo lo que reluce’!

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  • el 4 agosto, 2022 a las 12:27
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    Crítica válida pero creo que no entendiste un punto clave. La madre era bipolar y a Liv el embarazo y el accidente le empieza a desencadenar esta enfermedad hereditaria. Los autores intentan mostrar como alguien con esta enfermedad intenta sobrevivir. Por eso ve alucinaciones, carga con medicamento, y va olvidando objetos en su trayecto.

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    • el 4 agosto, 2022 a las 18:20
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      Para mi el problema es que se quieren abordar demasiados temas complejos y no acaba de profundizarse en ellos. El tema de la bipolaridad de la madre y la posible herencia genética en la hija me parece muy interesante, pero las constantes interrupciones del pasado/presente o la inclusión de otras subtramas hacen que se pierda el foco, es decir, la trama de supervivencia molesta para centrarse en lo que comentas y viceversa, la injerencia constante de ese pasado impide que la trama de supervivencia tenga la tensión necesaria. Creo que la serie hubiera mejorado mucho con un montaje que dejara respirar a las escenas. Gracias, Cintia, por visitar y comentar en ‘No es cine todo lo que reluce’!

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  • el 6 agosto, 2022 a las 21:36
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    Una serie es para disfrutarla con un final, de verdad que después de verla me convenzo que esl la peor serie de Netlix, no entiendo que la hayan recomendado. Aparte que me quedé dormido varias veces, teniendo que retrocederla.

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