martes, mayo 21, 2024

Ciclo David Lynch: Crítica de ‘La abuela (The Grandmother)’ (1970)

Las críticas de Daniel Farriol:
Ciclo David Lynch
La abuela (1970)
-mediometraje-

La abuela (The Grandmother) es un mediometraje de terror escrito y dirigido por David Lynch. Es la historia de una extraña familia en la que el hijo vive atemorizado por sus padres y se evade de la realidad inventando a una mujer que lo quiera y lo acepte. El niño planta unas semillas extrañas que se convierten en una abuela. Está protagonizado por Richard White, Dorothy McGinnis, Virginia Maitland y Robert Chadwick. Duración 34 minutos.

‘La abuela (The Grandmother)’ es el corto precursor definitivo del universo lynchiano

Con dos cortos experimentales bajo el brazo y el guión de un tercero todavía más ambicioso titulado La abuela (The Grandmother), David Lynch solicitó una beca al American Film Institute para estudiar allí y poder realizarlo. En realidad, eran solo 8 páginas de frases sueltas y sensaciones del director en lugar de tener un guion normal con escenas detalladas o planos técnicos. Él mismo no tenía demasiada fe en conseguir la beca, ya que por aquella época aún se mostraba inseguro con su capacidades cinematográficas y consideraba que había candidatos a su alrededor mucho mejor preparados y con mayor experiencia que él dentro del campo audiovisual. Lynch aún se consideraba un pintor que quería explorar con el movimiento de la imagen que le ofrecía el cine, sin tener muy claro cuáles eran sus convicciones artísticas para el futuro.

Sin embargo, para su sorpresa, sí que le concedieron esa beca y pudo poner en imágenes y con total libertad creativa la historia que le rondaba la cabeza desde tiempo atrás. La abuela (The Grandmother) es un perturbador mediometraje de 34 minutos de duración que supuso la eclosión definitiva del director como alguien que tenía ideas de puesta en escena que iban mucho más allá de sus devaneos pictóricos (aún hay fragmentos de animación intercalados, pero la narrativa principal ya es de ficción real). Por primera vez se sintió cineasta de verdad, iniciando la construcción del universo propio que le definiría para ahondar posteriormente en el lado oscuro de la psique humana.

Un cuento macabro

La abuela (The Grandmother) es un extraño cuento macabro. La surrealista premisa argumental nos muestra a un niño que sufre abusos físicos constantes por parte de sus progenitores y que a través de la plantación de una semilla consigue hace crecer la figura protectora de una abuela. Por tanto, la idea de la creación de vida unida a la imaginación vuelve a estar presente. Las primeras imágenes del corto están realizadas con el mismo tipo de animación metafórica que encontrábamos en sus dos cortos anteriores. En esa primera escena se equipara la germinación de las plantas con la propia concepción de vida y crecimiento de los seres humanos. Esa idea expuesta a través del dibujo sirve luego para aceptar lo que sucederá después en imagen real.

El protagonista vuelve a ser un niño y sus miedos interiores en una etapa de aprendizaje. Aunque Lynch siempre ha negado que sea algo autobiográfico y que su infancia fue de lo más normal y feliz, lo cierto es que algunas obsesiones sobre el dolor en la infancia se repiten en esos primeros trabajos. Ese niño maltratado por mojar su cama invoca la figura de una abuela que venga a darle el cariño que necesita, aunque poco después enferme y muera.

El niño deberá afrontar sus miedos en la más absoluta soledad como acto de crecimiento interior, la llegada a la madurez. De hecho, ese niño (Richard White) siempre viste con un traje de adulto, como si estuviera en un funeral (¿el suyo propio en vida?), es algo que simboliza el crecimiento prematuro que debe acometer ante la ausencia de unos referentes educativos en casa. La contraposición del mal (padres) y el bien (abuela), junto a la enfermedad o el poder de la imaginación (nunca sabremos a ciencia cierta si la abuela es real o no), vuelven a ser puntos claves en la obra de su autor.

Más ideas que se repiten en ‘La abuela (The Grandmother)’

La estética de La abuela (The Grandmother) acerca el corto al cine mudo, con Buñuel y Bergman en el subconsciente del autor. La banda sonora de Tractor y los efectos sonoros vuelven a ser elementos repetitivos envolventes que sirven para crear una particular atmósfera opresiva de pesadilla, sin diálogos, para lo que Lynch volvió a pintar las paredes y techos con pintura negra como ya había hecho en El alfabeto. El resultado tiene algo de teatral, en parte por el escaso presupuesto que disponía, y en parte, por la necesidad de crear un abismo surrealista alrededor de los personajes. La oscuridad engullendo la realidad es otra constante del cine de su autor.

En cuanto a la caracterización e interpretación de los protagonistas también incide en la idea de cine mudo, pero con la densidad ceremonial del teatro kabuki japonés o cierto enfoque circense. Ese niño y padres con el rostro maquillado de blanco y los labios rojos seguro que nos traerá a la memoria al escalofriante Mystery Man que interpretaría años más tarde Robert Blake en Carretera perdida (1997). Y es que se pueden encontrar muchos hallazgos curiosos en estos primeros cortos que conectan con la obra posterior de su autor para demostrar que sus películas no son producto de una improvisación espontánea.

El ciclo de la vida según Lynch

La abuela (The Grandmother) es el corto (mediometraje) más elaborado realizado por su autor y el que más interesante resulta en cuanto a simbolismos utilizados como parte de la narrativa. Las pocas páginas del guion muestran un trabajo más maduro y estructurado con una clara convicción de transformar ideas surrealistas en una historia con progresión dramática. Aún quedan vestigios de su etapa pictórica con elementos de animación o la utilización de la stop motion en escenas de imagen real, pero supone un avance considerable en el estilo visual de Lynch. Más allá de reiteraciones e imperfecciones, hay imágenes potentes y turbadoras que ponen de manifiesto a una creatividad desbordante que comenzaba a expandirse.

El tubérculo de donde nace la abuela (con escena de parto incluida, nuevamente) podría verse como una especie de crisálida donde se concentran muchas de las obsesiones del cineasta. El milagro de la creación, la imaginación, la transformación, lo oculto a simple vista, la contraposición de belleza-fealdad y/o maldad-bondad, así como la enfermedad posterior de la abuela como parte inexorable en el ciclo de la vida. Son ideas simples que Lynch resume así: “La enfermedad y la podredumbre forman parte de la naturaleza. Es algo malo, pero las personas diseñan grandes edificios para ella e inventan máquinas y tubos y toda clase de cosas. Así que, de la misma forma que la naturaleza, una cosa totalmente nueva surge de la enfermedad”. La abuela (The Grandmother) permitió al director estudiar en el American Film Institute, algo que le cambiaría la vida.

 

El texto de esta crítica puede leerse parcialmente en Universo Cinema.


¿Qué te ha parecido el mediometraje?

 

La abuela (The Grandmother)

8

Puntuación

8.0/10

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