JFFO 2022. Crítica de ‘Awake’: El «shōgi» como estilo de vida

Las críticas de Daniel Farriol en el Japanese Film Festival 2022:
Awake

Awake es un drama japonés ambientado en el mundo profesional de las partidas de shōgi, escrito y dirigido por Atsuhiro Yamada (Happy Ending). La historia sigue a Eiichi que desde pequeño dedica todo su tiempo a convertirse en uno de los mejores jugadores de shōgi profesional, lo que incluye asistir a clases, estudiar y practicar con la mayor frecuencia posible. Con el paso de los años se convertirá en un informático que desarrollará un software para el juego y poder vencer a los mejores jugadores profesionales, entre ellos, su eterno rival Asakawa. Está protagonizada por Ryô Yoshizawa (Tokyo Revengers, Sakura), Ryûya Wakaba (On The Street, Gantz), Fumika Baba (Ribenji Girl, The Bastard and the Beautiful World), Junya Kawashima, Kanna Mori, Tasuku Nagaoka, Makoto Nakamura, Motoki Ochiai y Kan’ichirô Satô. La película ha podido verse en España a través del Festival JFF+ (Japanese Film Festival) en Febrero de 2022.

El shōgi, juego ancestral con un tablero similar al ajedrez

Awake es una curiosa película que nos introduce en el mundo de las competiciones profesionales de shōgi, un juego de estrategia japonés derivado del chaturanga indio y que tiene ciertas similitudes con el ajedrez en la disposición de piezas y movimientos sobre un tablero. El filme se centra en la relación de rivalidad existente desde bien pequeños entre Eiichi y Asakawa, ambos con la ambición de convertirse en jugadores profesionales de shōgi, por lo que dedican todas sus horas de ocio al estudio obsesivo del juego. Eiichi es una persona inadaptada socialmente a la que le cuesta relacionarse con los demás, cuando entiende que nunca alcanzará su objetivo de ser el mejor jugador de shōgi del país entrará en una crisis identitaria que le hará abandonar el juego y enfocar sus esfuerzos en desarrollar un software para computadoras que le permita ganar a jugadores profesionales con la ayuda de la inteligencia artificial.

La idea de la batalla «Denou Sen» entre computadoras y jugadores humanos de shōgi ficciona algo que existió de verdad durante aproximadamente una década hasta 2017. Fue parecido a lo que sucedió en el ajedrez en la década de los 90 cuando la supercomputadora de IBM llamada Deep Blue se enfrentó en varias ocasiones al campeón del mundo Gary Kaspárov, mostrando a todo el planeta cuáles eran los avances en el desarrollo de la inteligencia artificial hasta entonces. El programa de IA que se crea en la película lleva por nombre Awake que significa «Despierto» y es una forma metafórica para hablar del trayecto que debe realizar el protagonista durante su aprendizaje vital.  

La competitividad como motor de la historia  

Aunque la película resulta un documento muy interesante para un espectador occidental neófito en el shōgi, el ritmo resulta cansino y repetitivo, siendo menos didáctico de lo necesario para los que no estábamos familiarizados de antes con el juego. Si tomamos como referencia nuevamente el ajedrez y comparamos las escenas de shōgi en Awake con las de ajedrez de Gambito de Dama (Scott Frank, 2020) se vislumbran grandes diferencias entre una y otra en la respectiva capacidad de la puesta en escena para generar un sentido del espectáculo que sea apasionante para el espectador a partir de juegos tan pausados y cerebrales como estos.

Tampoco ayuda mucho al ritmo de la película la poca dimensión dramática de los dos personajes principales de los que solo conoceremos su enfermiza dedicación al juego y poco más. Las subtramas brillan por su ausencia, más teniendo en cuenta que el filme tiene una duración de dos horas. No hubiera estado mal el desarrollar un poco los vínculos familiares o las relaciones con otros personajes secundarios para comprender mejor a los dos introvertidos protagonistas que a veces parecen estar perfilados como si tuvieran autismo. Ni siquiera se cargan suficientemente las tintas en esa relación de admiración-odio en la que Eiichi y Asakawa viven inmersos toda su vida, acabando por reconocerse el uno el otro a través de un cierre confortable sin verdaderos vencedores. Las computadoras son más rápidas que los hombres en su aprendizaje, pero los humanos son capaces de emplear argucias poco éticas que las inteligencias artificiales aún no han asimilado como parte del juego.

Pese a su falta de ambición narrativa, Awake resulta un obra muy interesante al abordar un tema tan poco conocido en Occidente y que, además, sirve para acercarnos a la cultura nipona reflexionando sobre algunas características frecuentes en su interacción social como son la competitividad, la autoexigencia o el honor.


¿Qué te ha parecido la película?

Awake

6

Puntuación

6.0/10

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