SITGES 2021. Crónica. After Blue (Paradis Sale), Agnes y Tides.

Cobertura realizada por Daniel Farriol:
54 Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya – SITGES 2021

No es cine todo lo que reluce se ha desplazado hasta el 54 Festival de Sitges 2021. Cada día compartimos con todos vosotros cuáles son nuestras primeras impresiones sobre todas las películas que hemos tenido la oportunidad de ver durante estos diez días dedicados al terror y la ciencia-ficción en el lugar más emblemático para hacerlo y con el incomparable ambiente de entusiasmo por el género que se vive en la ciudad de Sitges. Hoy os hablamos de las películas: After Blue (Paradis Sale), Agnes y Tides.


Agnes
AGNES

Dirigida por: Mickey Reece
Intérpretes: Molly C. Quinn, Jake Horowitz, Sean Gunn
País: Estados Unidos
Noves Visions

Sinopsis: El perturbador comportamiento de una monja lleva a la iglesia a iniciar una investigación para decidir si se trata de un caso de posesión demoníaca. Los hombres de dios enviados al convento son un cura desencantado con la profesión y su alumno, un joven aspirante a párroco. Con unos métodos más que cuestionables, esta extraña pareja intentará averiguar si hay algo sobrenatural que domina a la monja.

Nuestra opinión: Agnes es una película extraña porque se compone de dos partes diferenciadas inconexas entre sí que hacen difícil entender cuál es la dirección o intención que quería tomar Mickey Reece al abordar su historia. La trama nos conduce inicialmente a un convento donde unos sacerdotes deben dictaminar si una de las monjas ha sido poseída por un ente demoníaco o en realidad se trata de un problema mental de la chica. El filme que podría encuadrarse dentro del subgénero de posesiones introduce un humor irreverente contra las instituciones eclesiásticas y sus métodos, salpicando determinadas secuencias con una socarronería inesperada que parecer inclinarse hacia la parodia.

Sin embargo, la segunda mitad deja de lado a Agnes (la monja poseída) y se concentra tiempo después en Mary (interpretada por la grácil Molly C. Quinn), otra de las novicias del convento que decide colgar los hábitos e iniciar una nueva vida. Esta segunda mitad elude del todo la comedia y se convierte en un drama social sobre la dificultad de adaptación de la chica a un entorno que no siempre llega a comprender. Dos películas en una y ninguna acaba por concluir un discurso suficientemente clarividente sobre la fe o los entresijos de la religiosidad institucional. Pese a algunos buenos momentos, acaba siendo desconcertante.

 

Tides

TIDES

Dirigida por: Tim Fehlbaum
Intérpretes: Nora Arnezeder, Iain Glen, Sarah-Sofie Boussnina
País: Alemania-Suiza
Oficial Fantàstic Competición

Sinopsis: La Tierra se ha vuelto inhabitable para los humanos, y la élite se instala en el planeta Kepler 209, cuya atmósfera vuelve estériles a los nuevos habitantes. Generaciones después, se establece un programa para determinar si es posible nuevamente la vida en la Tierra, pero la cápsula espacial pierde el control, y Blake es la única astronauta que sobrevive al aterrizaje… pero resulta que no está sola en la Tierra.

Nuestra opinión: Siempre he sentido debilidad por la ciencia-ficción, las pelis de astronautas viajando al espacio exterior o a planetas que ocultan peligros insondables. Tides (The Colony) nos sitúa en un futuro distópico y desesperanzador en el que la Tierra se ha convertido en inhabitable y la humanidad ha tenido que migrar a un planeta donde la vida comienza a extinguirse al producir la esterilidad en las personas. No nacen niños y la problación envejece a pasos agigantados. Años después, la astronauta Blake (estupenda Nora Arnezeder) forma parte de una tripulación que debe investigar si es posible regresar a la Tierra y sobre todo si allí sería posible concebir hijos. Como puedes imaginar, cuando lleguen a la Tierra comprobarán que no está completamente deshabitada…

Aunque me suelen gustar este tipo de películas, por muy tópicas que resulten algunas, Tides no consigue atraparme como debería en el movimiento de sus mareas con ese refrito de Waterworld (Kevin Reynolds, 1995), Ad Astra (James Gray, 2019) o El tiempo en sus manos (George Pal, 1960) que acaba siendo una experiencia decepcionante y aburrida que va perdiendo fuelle a medida que avanza. Lo único salvable es una buena ambientación apocalíptica con el agua como elemento catalizador para el desarrollo de la nueva humanidad.

 

After Blue
AFTER BLUE (PARADISE SALE)

Dirigida por: Bertrand Mandico
Intérpretes: Elina Löwensohn, Paula-Luna Breitenfelder, Vimala Pons
País: Francia
Oficial Fantàstic Competición

Sinopsis: En un futuro lejano, en un planeta salvaje e indómito habitado por mujeres, Roxy libera a la despiadada asesina Kate Bush. En seguida, la criminal provoca la muerte de tres mujeres, y Roxy y su madre Zora son expulsadas de la comunidad y obligadas a perseguir a Kate.

Nuestra opinión: Si crees que en la ciencia-ficción está todo inventado es que no has visto After Blue (Paradise Sale), la última locura de Bertrand Mandico que tras pasar con éxito por Locarno consiguió en Sitges 2021 una de las tasas más altas de abandonos en el Auditori. Estamos frente a una fábula marciana, un western distópico de low sci-fi y una aventura inaudita que combina géneros, texturas y fluidos. Es una de esas películas que se hacen indescriptibles para quiénes no la han visto y que resulta esquiva para los que se acercan a verla. Mandico crea un mundo único y personal, una Tierra Media underground y provocadora que utiliza el humor paródico como combustible para un trayecto sideral hacia la libertad creativa en los márgenes del encorsetado género actual.

After Blue (Paradise Sale) es estéticamente poderosa y atemporal. Sus imágenes parecen ser una combinación imposible del Dune que nunca llegó a realizar Alejandro Jodorowsky con cierto cine exploitation y kitsch del estilo de Barbarella (Roger Vadim, 1968) o Flash Gordon (Mike Hodges, 1980), el erotismo soft de los 70-80 protagonizado por Sylvia Kristel o Corinne Cléry (con claro enfoque lésbico), la excentricidad teatral y exacerbada de On the Silver Globe (Andrzej Zulawski, 1987), sin olvidarnos de la imagen vaporosa y difuminada que tenían videoclips como «Running Up That Hill» o «Wuthering Heights» de Kate Bush, nombre que el director toma prestado de la cantante para la villana de la función no por casualidad.

After Blue (Paradise Sale) es una experiencia alucinógena tan exigente e inclasificable que desafía la zona de confort del espectador, pillándote seguro desprevenido. Es cierto que sus 127 minutos son excesivos y la parte final se pone un poco cuesta arriba, sin embargo, debe considerarse a la película como una de las más destacadas de esta edición de Sitges 2021. ¿Qué esperamos encontrar en los festivales de cine si no son propuestas arriesgadas que difícilmente podrías ver en otro lugar?

 


54 Festival de Sitges
Sitges 2021 - Poster

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