Crítica de ‘La delgada línea azul’: El lado íntimo y humano del trabajo policial

Las críticas de Daniel Farriol:
La delgada línea azul

La delgada línea azul serie dramática sueca creada por Cilla Jackert. Cuenta en la dirección con Anders Hazelius (Hashtag, In I Dimman), Mikael Hansson (Andra Avenyn, Riverside) y Sanna Lenken (Mi perfecta hermana, Travemünde Trelleborg). Los guiones corren a cargo de Cilla Jackert (The Restaurant, Hotel Cæsar), Erik Ahrnbom (El puente, S.P.U.N.G.) y Malin Marmgren (Black Widows). La historia nos muestra el retrato íntimo de la vida cotidiana de seis agentes de la policía de Malmö, donde la línea entre la vida privada y la profesional se difumina en muchas ocasiones. Está protagonizada por Amanda Jansson (The Restaurant, Rebecka Martinsson), Oscar Töringe (Top Dog, The Truth Will Out), Gizem Erdogan (Kalifat, Amor y anarquía), Per Lasson (Eagles, Predikanten), Sandra Stojiljkovic, Athena Benér, Anna Sise, Irma Jämhammar, Björn Elgerd y David S. Lindgren. La serie se ha estrenado en España a través de Filmin el día 17 de Agosto de 2021.

Policía vs. Anarquía

El título de esta serie sueca La delgada línea azul es una frase que define el trabajo policial como mediadores entre los ciudadanos y la delincuencia. Se utilizó por primera durante un juicio en los años 70 para referirse a la separación existente entre un estado anárquico y la civilización. Posteriormente también ha servido como símbolo de los policías muertos en acto de servicio. Esta serie nórdica es una espléndida combinación entre la mítica Canción triste de Hill Street (Steven Bochco y Michael Kozoll, 1981-1987) y Antidisturbios (Rodrigo Sorogoyen, 2020). Un policial que se aleja de los lugares comunes y propone una experiencia asombrosamente naturalista para acercarse al alma de los personajes.

La delgada línea azul no quiere centrarse en la investigación de un crimen para hacer avanzar la trama durante sus 10 capítulos. Prefiere conformar la construcción de su relato a través del anecdotario de la rutina diaria de seis agentes de la policía sueca de Malmö. Poco a poco iremos descubriendo su lado más íntimo y personal mientras llevan el uniforme, pero también en sus pocos ratos libres. Como si se tratase de un reality al más puro estilo de Policías en acción o COPS, seguiremos el día a día de esos policías que abarca desde la reunión informativa matutina hasta las largas horas de patrulla que se dirimen entre relajadas conversaciones, comer en kebabs a deshoras e inesperados avisos por radio a los que deben acudir en cualquier momento. La serie propone una completísima radiografía social a través de los delitos que van desde un atentado terrorista hasta pequeños hurtos en una tienda de barrio, pasando por asuntos de drogas, violencia doméstica, alcoholismo o una subtrama recurrente sobre un violador que acecha a las adolescentes del barrio y sobre el que apenas existen pistas.  

Los personajes por encima de la historia

La delgada línea azul no es una serie de acción ni de intriga. Si te acercas a ella buscando el típico thriller policíaco de investigación puede que te decepcione su ritmo mucho más contemplativo y centrado en lo psicológico. Eso no quiere decir que la serie sea aburrida o lenta, la realización sabe conjugar los momentos íntimos con otros mucho más tensos y lo hace colocándolos en un mismo nivel narrativo. El gran acierto de la creadora Cilla Jackert es la solidez que tienen sus personajes, en especial, dos de las mujeres policías protagonistas Sara (Amanda Jansson) y Leah (Gizem Erdogan).

La primera es una joven cristiana que abandona su pequeño pueblo natal para enrolarse en la policía de Malmö intentando dejar atrás una vida insatisfactoria que le asfixia. Su necesidad de hacer el bien es una especie de síndrome de Wendy que le causará diversos problemas emocionales cuando tenga que aceptar que no puede salvar o ayudar a todo el mundo. La segunda es una mujer de origen judío que busca su independencia a toda costa, aislándose y sobrecargándose de responsabilidades cada vez más. Al tiempo debe lidiar con las constantes salidas de tono de su abuelo que regenta una pequeña tienda de comestibles en uno de los barrios más conflictivos de la ciudad. Otros personajes destacados son los policías Magnus (Oscar Töringe) y Jesse (Per Lasson), que también tienen problemas familiares que afectan su estabilidad emocional que no pasa por el mejor momento. La mayoría de intérpretes son rostros desconocidos escogidos con mimo que realizan aquí todos ellos un trabajo fantástico. 

Una meticulosa radiografía social

Resulta especialmente brillante el modo en que La delgada línea azul teje toda una telaraña de pequeñas situaciones y acciones, a veces de apariencia inconexa, que sirven para hacer un retrato mucho más global y certero sobre la sociedad de hoy en día. Todos los temas, incluso los más espinosos, se abordan con tacto y desde la distancia adecuada. No se busca la confrontación ideológica ni la polémica gratuita, pero se exponen hechos relevantes que nos afectan directamente en la actualidad como el preocupante crecimiento de simpatizantes de la extrema derecha por toda Europa. También nos habla, entre otras cosas, de inseguridad ciudadana, racismo, sexismo, de los problemas de conciliación familiar o de las dificultades de integración de los inmigrantes en las grandes ciudades. Se refleja con perspicacia el politiqueo y propaganda institucional que poco tiene que ver con los problemas reales, así como el uso de los medios de comunicación para blanquear actitudes o como arma arrojadiza partidista. Muchos temas de interés aparecen representados a lo largo de la serie.

Y por debajo de todo eso encontramos también la opinión del ciudadano anónimo en las redes sociales. En determinados momentos incluso se nos muestra en pantalla la reacción escrita que tienen algunos twitteros ante algún hecho concreto que acabamos de presenciar. Desde el desconocimiento o la simple falta de empatía se despachan sentencias y juicios absolutistas que tergiversan lo que ha ocurrido realmente y provocan una confrontación aún mayor.

La delgada línea azul es un retrato humano sobre los agentes de la policía, de sus incertidumbres, debilidades y sentimientos. Tiene un formato construido a modo de collage lleno de coherencia interna pese a ir saltando de lo privado a lo profesional o a través de intervenciones policiales que abarcan lo banal y lo trascendental. Es un ejercicio de introspección apasionante con un tratamiento de personajes creíble rodado con mucha cámara en mano y primeros planos que permiten una mayor identificación con todo lo que sucede en pantalla. Tal vez, la utilización de la música sí chirría un poco más en algunos momentos porque rompe con ese espíritu naturalista. La delgada línea azul es, sin duda, una de las mejores series policiales que ha dado la ficción reciente. La buena noticia es que ya se ha confirmado que habrá segunda temporada.   

 

Listado de episodios de ‘La delgada línea azul’

La serie sueca La delgada línea azul está compuesta por 10 episodios de entre 57 y 59 minutos cada uno.

Episodio 1

Conoceremos a seis agentes de policía en Malmö, en su fatigosa vida cotidiana y las constantes dificultades para mantener separados el trabajo y la vida privada. Sara es una policía idealista, cristiana y recién graduada. Ella tiene como compañero a Magnus, alguien cínico que parece duro como una roca. La credulidad de Sara se pone a prueba cuando ofrece apoyo personal a una niña. Jesse y Leah tienen experiencia y son ambiciosos, pero ambos tienen problemas en casa. Tienen algo más en qué pensar cuando los envían a buscar a una niña desaparecida y a un niño refugiado afgano.

Episodio 2

Sara lucha con su instinto protector y no quiere hacer funcionar sus emociones. Cuando ella y sus colegas asaltan un burdel, nuevamente se le asigna la responsabilidad de las personas vulnerables. ¿No puede involucrarse emocionalmente? El abuelo de Leah, Jurek, está enojado con todo y con todos los que lo rodean. Un nuevo proyecto de integración en el barrio será su nuevo objeto de odio. Jesse es un viejo zorro pero siente que está empezando a perder el control. Un crimen horrible le recuerda que no siempre puede supervisar a su hija mayor. 

Episodio 3

Sara y Magnus se gustan. Está bastante claro. Pero como de la noche a la mañana, el estado de ánimo cambia por completo y Magnus se enoja e irrita. Algo le molesta, pero ¿qué? Jesse no puede dejar de preocuparse por su hija Siri. Sus pensamientos se desvanecen cuando la encuentra en la ciudad con nuevos amigos. La lucha de Jurek contra Nami y su pandilla no le da paz a Leah. Ahora él exige que ella le deje tomar el asunto en sus propias manos.

Episodio 4

La impotencia de la policía ante la alta tasa de criminalidad deja a Leah decepcionada. Cuando se deja en el estante otro asesinato de un niño, ella ya no puede simplemente mirar. Decide levantar la voz. Magnus y Sara toman diferentes direcciones en su enfoque del trabajo. Se les da una responsabilidad conjunta sobre una persona indefensa, lo que ejerce aún más presión sobre su relación. Las cosas empeoran por el hecho de que Sara recibe una visita inesperada. Leah le ha dicho a Jurek que se calme y no consiga un arma. No ha escuchado.

Episodio 5

Si hay algo que nunca cambia para un policía es que siempre se le trate con odio e ingratitud. No menos importante para Leah, que escucha constantemente las quejas de su abuelo. La relación de Sara y Magnus, que todavía está tropezando, se siente igualmente inconsolable. Al mismo tiempo, Faye y Dani se han movido en las sombras, casi como si estuvieran escondiendo algo. Pero después de una tragedia en Estocolmo, todo cambia. El odio a la policía se transforma en amor. Jurek pasa de la furia a la tristeza. Los sentimientos tácitos de Magnus y Sara cobran voz. Faye y Dani, durante una lucha desesperada por lograr que una mujer deje a su marido abusado, se acercan cada vez más a contar su secreto. Y el malestar general en la sociedad se convierte en terror.

Episodio 6

Magnus ha abandonado su cinismo y su estilo obstinado. Ahora, en cambio, tiene la oportunidad de ayudar a los jóvenes a salir adelante entrenando a Nami y su pandilla a jugar a balonmano. La pregunta es si se dejarán controlar. Leah trabaja más duro que nunca y las cosas no mejoran porque Björn pone toda la responsabilidad sobre sus hombros. Ella está bajo una presión cada vez mayor. Jesse intenta no estar tan preocupado por su hija. Pero de repente sucede algo que le hace temer por su vida.

Episodio 7

Un grave crimen aterra a Malmö. Los inocentes a menudo se ven afectados. Al mismo tiempo, hay odio entre algunos que solo esperan salir. Sara se ha lanzado a esto y ha tenido que reconsiderar su idealismo. Ya se ha enfrentado a la violencia, el odio y el racismo y la amenaza y la responsabilidad la están presionando. Una víctima inocente es el tiro inicial de una manifestación donde se desata todo el odio. Los extremistas se enfrentan entre sí. La policía está en el medio. Y parece que va a ser violento.

Episodio 8

Después de que el crimen en Malmö haya crecido, la policía ha adoptado una línea cada vez más dura. El gobierno ahora está introduciendo zonas de visitas especiales en partes vulnerables de la ciudad. Propicia reacciones contrarias fuertes. Sara y Magnus se han acercado tanto que no hay duda de lo que ambos quieren estar juntos. Magnus lo ha entendido y comienza a planear una cita con ella. Desafortunadamente, hay otros a quienes les gusta poner obstáculos en el camino de esa idea. La situación familiar de Jesse ha ido cuesta abajo. Malin llega con más malas noticias.

Episodio 9

Ahora todos los obstáculos entre Sara y Magnus finalmente han desaparecido, y el primer paso es planificar una cita. Lo único que se interpone en el camino de su felicidad ahora son ellos mismos. Jesse está constantemente preocupado por el bienestar de Siri y su relación es tensa. Todo se pone patas arriba cuando Jesse encuentra evidencia de que Siri realmente se está relacionando con gente conflictiva. La presión del trabajo y los colegas está creciendo sobre Leah. Pero en cualquier caso, la situación no se ha sentido potencialmente mortal. Hasta la fecha.

Episodio 10

Al final, Sara y Magnus se han encontrado. Son tercos y encajan con más firmeza que nunca. Eso parece, al menos. Pero cuando Sara es enviada inesperadamente a su casa en Umeå, tiene la oportunidad de pensar en su futuro una vez más. Leah todavía no puede renunciar a su ambiciosa disciplina laboral y ahora incluso su propio cuerpo comienza a protestar. La atmósfera entre Jesse y Siri es helada. Tan gélida como la investigación de violación en serie después de que una prueba de ADN liberara al sospechoso previamente perpetrador. Pero un nuevo evento hace que tanto el caso como la relación entre Jesse y Siri den un giro inesperado.

 


¿Qué te ha parecido la serie?

La delgada línea azul

8

Puntuación

8.0/10

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