Crítica de ‘Siete deseos (Wish Upon)’: ¿Y tú qué pedirías?

Las críticas de Daniel Farriol:
Siete deseos
(Wish Upon)
 
Siete deseos (Wish Upon) es un filme de terror estadounidense dirigido por John R. Leonetti (Annabelle, The Silence). El guion corre a cargo de Barbara Marshall (Terra Nova, Viral). La historia nos muestra a una joven de 17 años que recibe como regalo de su padre una caja antigua con poderes mágicos. Los deseos que pide se cumplen, pero pronto descubrirá que tendrá que pagar un alto precio para mantenerlos. Está protagonizada por Joey King (Mi primer beso, Slenderman), Ryan Phillippe (El tirador, Hermanos de sangre), Josephine Langford (After. Aquí empieza todo, After. En mil pedazos), Elisabeth Röhm, Sherilyn Fenn (Twin Peaks), Shannon Purser, Ki Hong Lee, Sydney Park, Alice Lee y Daniela Barbosa. La película se estrenó en España el día 21 de Julio de 2017. Puedes verla en Netflix desde el 1 de Agosto de 2021.
 

Deseos que cuestan vidas

No esperes encontrar nada especialmente novedoso en Siete deseos (Wish Upon). Estamos ante una típica película de terror teen que combina el subgénero de las college movies con algunas ideas ya vistas en Wishmaster (Robert Kurtzman, 1997), Aladdín y la lámpara de la muerte (Mario Azzopardi, 2012) o Destino final (James Wong, 2000). En realidad, la historia se basa en una leyenda antigua sobre una campesina china que en posesión de una caja de música hizo un pacto con un demonio para vengar la muerte de todos sus familiares acusados falsamente de extender la peste bubónica por el resto del pueblo. 
 
En Siete deseos (Wish Upon) tenemos como protagonista a una chica de 17 años, Clare Shannon (Joey King). De pequeña tuvo que lidiar con el suicidio de su madre a la que ella misma halló ahorcada en el interior de la casa. Su padre sobrevive ahora recogiendo chatarra, algo que avergüenza a la chica en la escuela donde sufre bullying por parte de las chicas más populares. Para su cumpleaños recibe como regalo una extraña caja de música antigua que pronto descubrirá tiene un poder mágico. Efectivamente cualquier deseo que pide en voz alta se cumple, así que empezará poniendo el foco contra sus acosadoras. El problema que aún desconoce es que cada vez que se consuma alguno de sus deseos eso conlleva la muerte de algún ser querido. La moraleja de la película es que nada sale gratis. Según la leyenda china revisitada tras pedir los siete deseos referidos en el título el demonio te requerirá para llevarse tu alma. 
 

Un refrito poco imaginativo

La estructura narrativa de Siete deseos (Wish Upon) es muy reconocible. Las muertes inevitables se ven venir de lejos a medida que van apareciendo algunos personajes secundarios. Aún así podría ser un producto festivo para los amantes del terror palomitero. Por desgracia, el director John R. Leonetti sigue demostrando película tras película su enorme incapacidad para crear una atmósfera con cierta personalidad y vuelve a convertirse en un refrito de elementos vistos en otras películas. No hay que olvidar que es el mismo autor de “joyas” como Mortal Kombat: Aniquilación (1997), desastrosa secuela de la taquillera adaptación del videojuego, El efecto mariposa 2 (2006), otra floja secuela de una interesante peli de ciencia-ficción, Annabelle (2014), una de las peores del Warrenverso, o The Silence (2019), aquella insulsa y descarada copia exploitation de Un lugar tranquilo (John Krasinski, 2018). Lamento mucho decir que sigue sin mejorar sus prestaciones tras la cámara.
 
Respecto a la puesta en escena tan solo resulta destacable una buena set piece de suspense protagonizada por la ya crecidita Audrey de Twin Peaks, Sherilyn Fenn, y que sucede en el interior de una cocina junto a una olla a presión y la trituradora del fregadero… Poco más encontraremos en la película salvo un par de momentos aislados y la chula escenificación de una de las muertes relacionada con el cuerno de una figura decorativa. La dinámica de pedir deseo + muerte acaba siendo repetitiva y previsible durante el segundo acto y las muertes no son demasiado imaginativas. Además, cuesta mucho cogerle simpatía a la chica protagonista, una esforzada Joey King, pero es que su personaje realiza acciones demasiado estúpidas para que nos identifiquemos por completo con ella. Por otro lado, el dilema moral sobre las consecuencias de nuestra avaricia no se expone adecuadamente y acaba estando al servicio de una trama con enfoque adolescente sin más miga que el pasatiempo de olvido ultrarápido. 
 

¿Qué te ha parecido la película?

Siete deseos (Wish Upon)

5.2

Puntuación

5.2/10

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