Crítica de ‘Nuevo sabor a cereza’: Un viaje alucinógeno al Hollywood más psicopático

Las críticas de Daniel Farriol:
Nuevo sabor a cereza
(Brand New Cherry Flavor)

Nuevo sabor a cereza es una inclasificable serie estadounidense creada por Nick Antosca (Channel Zero, The Act) y Lenore Zion que combina terror, thriller y humor negro. La dirección de los diversos capítulos se la reparte el propio Nick Antosca con Gandja Monteiro (Panic), Jake Schreier (Lodge 49, Un amigo para Frank), Matt Sobel (Take Me to The River, Goodnight Mommy) y Arkasha Stevenson (Channel Zero: Butcher’s Block, Pineapple). Los guiones están escritos por Nick Antosca (El bosque de los suicidios, Antlers: Criatura oscura) y Haley Z. Boston (Hunters), con la colaboración de Mando Alvarado (Vida), basándose en la historia ideada por Matthew Ross Fennell (Billions) y Alana B. Lytle que adapta una novela de Todd Grimson (Hurt’s Rescue, Acero).

Es la historia de Lisa Nova, una joven brasileña aspirante a convertirse en directora de cine en el Los Ángeles de 1990. Cuando un famoso productor de cine le arrebata el proyecto que iba a dirigir, se embarca en una venganza sobrenatural que se le acaba yendo de las manos. Está protagonizada por Rosa Salazar (Alita: Ángel de combate, La profesora de parvulario), Eric Lange (Antebellum, Fuga en Dannemora), Catherine Keener (Déjame salir, La hija de mi mejor amigo), Mark Acheson, Daniel Doheny, Hannah Levien, Crystal Albert, Darcy Laurie y Siena Werber. La serie se ha estrenado en Netflix el día 13 de Agosto de 2021.


El lado más perturbador del sueño americano

La serie Nuevo sabor a cereza (Brand New Cherry Flavor) es toda una experiencia psicotrópica no apta para mentes ni estómagos sensibles. Más allá de la locura absurda de su deriva argumental hay que advertir que contiene imágenes bastante desagradables o directamente repugnantes que hacen especial hincapié en la ingesta o el regurgitar de alimentos y otras sustancias o seres. Avisado quedas. La historia nos sitúa en el Hollywood de los años 90. La joven Lisa Nova es una cineasta brasileña que llega con un corto de terror bajo el brazo dispuesta a convertirlo en un exitoso largometraje. Su encuentro con el productor Lou Burke le hará adquirir falsas esperanzas en conseguirlo que se vendrán abajo cuando la chica rechace las proposiciones sexuales del magnate.

Podría ser el inicio de una serie sobre el #MeToo o sobre el sueño americano hecho pedazos. Una escenificación de la sensación colectiva que tantos actores o cineastas han debido sufrir al ser engullidos por la maquinaria hollywoodiense, algo que también podría extrapolarse en menor medida a cualquier ámbito artístico de cualquier rincón del mundo. Pero no, el creador de esta serie es el iconoclasta Nick Antosca y tiene otros asuntos preferentes en el interior de su retorcida mente. Su visión del Hollywood de los 90 acaba siendo una visita nocturna a las profundidades de las pesadillas lynchianas con el sabor picante de la nueva carne en el reverso sarcástico de la cultura pop.

Es decir, traduciendo, una sugestiva combinación entre Mullholland Drive (David Lynch, 2001), Videodrome (David Cronenberg, 1983) y Under the Silver Lake (David Robert Mitchell, 2018). Todo ello dentro de un rico estilo narrativo que bebe de fuentes literarias diversas para poner en común algunas de las obsesiones de Thomas Ligotti, J. G. Ballard, William S. Burroughs, H.P. Lovecraft, Peter Straub o Bret Easton Ellis, pero también de los relatos y leyendas creepypastas. Si aún no te ha estallado la cabeza con mi descripción, espérate a verla.

 

Todas las Daryl Hannah de Hollywood

La protagonista de Nuevo sabor a cereza, Lisa Nova, no se conformará con una negativa ni se quedará al margen cuando vea que su proyecto acaba en manos de alguien con menos talento que ella. Si su corto en blanco y negro y de bajo presupuesto “Lucy’s Eye”, un claro homenaje a La noche de los muertos vivientes (George A. Romero, 1968), ha llamado tanto la atención de los mandamases de la industria cinematográfica es por su talento innato y por su persistente determinación en llevarlo a cabo. Así que, ni corta ni perezosa, se pondrá en manos de una especie de bruja para poner en marcha su sangrienta venganza. A partir de ahí todo se descontrolará al igual que sucedió durante el rodaje del corto y cuya impactante escena final deja atónitos a todos los que la ven (tendrán que pasar varios capítulos para que nosotros sepamos exactamente lo que sucede en ella). Tras un primer episodio más o menos tranquilito, a partir del segundo se desata la locura escénica y visual.

La crítica que desliza Nick Antosca en su serie no está tan enfocada hacia la industria caníbal de Hollywood como a quiénes son capaces de hacer cualquier cosa por alcanzar su sueño renunciando incluso a su propia dignidad, identidad, humanidad o las amistades que te dieron su confianza. Solo hay que fijarse en ese personaje venido de Brazil (Terry Gilliam, 1985) y que en sus ansías de parecerse a Daryl Hannah se pasa la vida con el rostro cubierto de vendas como una momia en su sarcófago. Es la evidencia explícita de lo que significa renunciar a uno mismo para lograr triunfar en el cine. Antosca lo tiene claro y por eso su serie para el gigante Netflix es tan bizarra y radical, al margen de modas. También por eso el último capítulo se cierra con un plano “quemado” que simboliza la verdadera luz en el viaje creativo, más allá de neones y flashes de cámaras alrededor de la fama efímera.     

Y con ella llegó la venganza

Lisa Nova no es la típica heroína justiciera. Es malvada, egoísta, rencorosa y salvaje. Y aún así es fácil empatizar con ella porque todos los seres humanos a veces experimentamos emociones tóxicas o negativas a lo largo de nuestra vida. Ella es la protagonista absoluta de Nuevo sabor a cereza y está interpretada de forma visceral por una asombrosa Rosa Salazar en un papel que la puede encumbrar como musa del cine indie norteamericano a la altura de su casi gemela Aubrey Plaza. Su antagonista principal es Lou Burge (fantástico y sufridor Eric Lange) que será la diana de todos los hechizos de magia negra que se derivan del conjuro pergeñado por la bruja Boro (inquietante Catherine Keener). El resto de personajes y actores no están al nivel de este fantástico trío, pero también ofrecen algunos momentos curiosos. 

La terrible venganza irá de menos a más. Desde un inoportuno hipo hasta una lombriz que te devora el cerebro. Estamos ante una serie llena de hallazgos visuales, con una puesta en escena claustrofóbica y subyugante que convierte la estética noventera de los escenarios en una pesadilla surrealista con grafismos sacados de Carretera perdida (David Lynch, 1997), plantas que crecen sin control por las paredes de tu apartamento, monstruos terroríficos que acechan desde otras dimensiones como lo harían en un filme de Clive Barker, gatos que nacen en el vómito de la rabia interna, personas zombificadas que trabajan como esclavos o trampillas en el suelo que conducen a un espacio equivalente a la Habitación Roja de Twin Peaks. Todo vale dentro de una ficción enormemente creativa que destaca más por el aspecto visual que finalmente por el desarrollo de su historia. Nuevo sabor a cereza es una obra extraña, perturbadora e hipnótica que te gustará si también lo hacen todas las referencias y autores nombrados. Es tan repulsiva que no puedes dejar de mirarla y tan malsana que resulta refrescante en la época de los algoritmos. ¿Te atreves a echarle un ojo?

 

Listado de episodios de ‘Nuevo sabor a cereza’

La serie Nuevo sabor a cereza (Brand New Cherry Flavor) está compuesta por 8 episodios de entre 36 y 52 minutos cada uno.

 

¿Qué te ha parecido la serie?

Nuevo sabor a cereza

8.2

Puntuación

8.2/10

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