Crítica de ‘Un bocado exquisito‘: Alimentando los sueños

Las críticas de David Pérez «Davicine»:
Un bocado exquisito

Nikolaj Coster-Waldau protagoniza Un bocado exquisito, drama sobre una pareja que lo sacrifica todo para conseguir la estrella Michelin. Dirigida por Christoffer Boe (Allegro, Cara a cara, Expediente 64: Los casos del departamento Q) y co-escrita junto al reputado guionista Tobías Lindholm, responsable de los guiones de Otra Ronda, La Caza y Secuestro, está protagonizada también por Katrine Greis-Rosenthal (Pedro el afortunado, Kursk). Completan el reparto August Vinkel, Charlie Gustafsson, Flora Augusta, Kent Dahlgren, Luise Skov, Maj-Britt Mathiesen, Nicolas Bro y Rasmus Hammerich. El estreno en cines en España tiene lugar el 18 de agosto de 2021 de la mano de ADSO Films.

Hay que alimentar los sueños

Si Tobías Lindholm nos mostraba en su guion de Otra ronda, dirigida por Thomas Vinterberg, la crisis de la mediana edad y la necesidad de introducir un nivel «responsable» de alcohol en el cuerpo para sacar el máximo rendimiento a nuestra cabeza, ahora se alía con el director Christoffer Boe para dejar el alcohol y centrarse en la comida, pero no tanto en el proceso de tomarla como de idearla y servirla en el plato.

Lindholm ha encontrado tanto para Otra ronda como para Un bocado exquisito a dos directores que han sabido sacar lo mejor de su historia, cada una de ellas a su manera, pero ambas dejando un buen sabor de boca en el espectador. Lejos de querer centrarse en la pasión de sus protagonistas -lo que no quiere decir que falte-, se ensalza en la película la dinámica de la pareja de cara a cumplir sus sueños. Y en ese camino veremos que no todo es tan fácil como parece, pues los sueños son difíciles de alcanzar y en ocasiones hay mucho que sacrificar.

En Un bocado exquisito, Maggi y Carsten son una pareja referente en la escena gourmet danesa y dirigen el popular restaurante Malus en Copenhague. Se aman, tienen dos hijos maravillosos y todo cuanto desean. O casi. Les falta la codiciada Estrella Michelin por la que estarán dispuestos a sacrificar cualquier cosa con tal de cumplir su sueño. En su continuo esfuerzo, pasión y búsqueda del máximo reconocimiento, olvidan que los bocados exquisitos de la vida se disfrutan mejor juntos.

Un plato bien elaborado

El director destaca por mostrar en este drama danés la importancia y la presión de las relaciones, la vida familiar y la juventud pasada, como si de un auténtico manjar a modo de experiencia visual se tratara. Desde el original póster al tráiler oficial, ya vimos que la película tenía un toque especial, convirtiendo algunas de sus escenas en auténtica poesía visual, con una gran paleta de colores, rozando un aspecto onírico en ocasiones, gracias a una impresionante fotografía. Una magistral ambientación acompaña a la perfección a este drama romántico que nos permite saborear de principio a fin una gran lucha por los sueños personales, con un hábil uso de la cámara para que experimentemos de primera mano cómo se trabaja y se paladea en un lujoso restaurante de Copenhague.

La película está plagada de llamativas escenas que hacen un buen uso de bellas y coloridas imágenes, lo que permite que, aunque no sea una historia muy original, sí que está desarrollada de forma que funcione de principio a fin, pues el aspecto visual sirve de aderezo perfecto a la historia. Interiores y exteriores lucen de maravilla, pero aún más lucen los platos que se elaboran en el restaurante Malus, apeteciendo comer mientras vemos la película. Las imágenes de comida son efectivas, y los planos interiores del restaurante de los protagonistas demuestran el gran trabajo de cámara que han realizado, destacando la escena de servicio en una gigante mesa redonda, a modo de coreografía de un musical de la época dorada de Hollywood.

Un drama de pareja bien cocinado

Un bocado exquisito es un exquisito drama sobre el arte culinario, pero ante todo es un drama de pareja con la cocina como telón de fondo, separandose en capítulos etiquetados según los cuatro gustos básicos, cada uno de ellos aplicados a una etapa diferente de la pareja.

Nikolaj Coster-Waldau, mundialmente conocido por su papel de Jaime Lannister en la exitosa serie de HBO Juego de Tronos (2011-2019), interpreta al apasionado chef Carsten. Greis-Rosenthal, quien fue premiada por su papel protagonista en Pedro el afortunado de Bille August, interpreta a su socia comercial y esposa, Maggi. Ambos nos dejan degustar su pasión y su química, desde el momento en el que se conocen y saltan chispas hasta el momento actual en el que se encuentran, como dos padres casados, quizás con la llama algo más apagada que en su inicio, pero con el mismo espítitu competitivo para lograr la ansiada estrella Michelín.

Curiosamente, la película no destaca especialmente en la parte de la historia de la pareja en sí, pues como drama matrimonial carece de potencia y suspense, sino que es mejor cuando trata las consecuencias de la búsqueda de un sueño y lo que afectan los problemas matrimoniales a los hijos, dos puntos que ambos actores también consiguen poner de relieve con credibilidad, pareciendo una auténtica pareja en todo momento, y auténticos conocedores de la gastronomía de la zona.

Un bocado exquisisto es toda una experiencia gastronómica y cinematográfica que debemos paladear poco a poco, como si de un manjar se tratara, disfrutando de cada plano como disfrutaríamos de cada cucharada. 


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Un bocado exquisito

7.5

Puntuación

7.5/10

David Pérez "Davicine"

Informático de profesión, cinéfilo de afición. Bloguero, tuitero y todo lo que me permita comunicarme. En mis ratos libres escribo en esta web, y me dejo ver en RTVCyL. Twitter e IG: @davicine79.

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