Crítica de ‘La purga: Infinita‘: Fórmula mejorada y repleta de acción

Las críticas de Óscar M.:
La purga: Infinita

En La Purga: Infinita, la Purga anual no se detiene al amanecer y la población americana se enfrenta a una amenaza que no se limita a las 12 horas que permite la ley, cuando los miembros de un movimiento clandestino, insatisfechos con la noche anual de anarquía y asesinatos, deciden apoderarse del país mediante una campaña de caos y masacre sin fin. La secuela está dirigida por Everardo Gout (guionista y director del galardonado thriller Días de gracia) y escrita por James DeMonaco (guionista y director de la primera película y sus secuelas: Anarchy y Election). Universal Pictures estrena La Purga: Infinita en cines españoles el 16 de julio de 2021.

Pocas sagas como la de La purga pueden tener el honor de llegar hasta su quinta entrega siendo rentables con un presupuesto similar y, sobre todo, utilizando la misma fórmula como base, pero aportando cosas diferentes en cada entrega (podría ser similar a la saga Insidious o Expediente Warren, aunque los presupuestos iniciales siempre han ido creciendo a medida que se acumulaban las secuelas). Hay que reconocerle a James DeMonaco el mérito para reescribirse a sí mismo, mantener su premisa casi intacta (desarrollar la trama en la noche de La purga anual) y mejorar el producto final, añadiendo elementos que hacen que la trama general de la saga avance, algo que convierte a La Purga: Infinita en la mejor de las secuelas de la saga.

Repetir la misma historia de forma diferente

Hagamos un poco de memoria, la segunda parte (titulada Anarchy: La noche de las bestias) contaba una historia, que podría estar situada en la misma noche de la primera película, pero desde el punto de vista de los menos favorecidos económicamente, mientras que la tercera (Election: La noche de las bestias) estaba protagonizada por afroamericanos y dejaba en evidencia la premura de su realización. Desde el punto de vista argumental, todo parecía indicar que la saga iba en declive, aunque la taquilla respondía con lo opuesto: la recaudación recuperaba la inversión el primer fin de semana y la franquicia no mostraba el más mínimo desgaste.

Así llegó La primera Purga: La noche de las bestias, una secuela, de nuevo, protagonizada por afroamericanos (aunque ahora se puede decir la palabra que empieza por la letra n sin ofenderlos) en su inmensa mayoría, pero que contaba, por fin, con un nuevo director y un guión más sólido que desarrollaba cómo había surgido la primera purga, y su éxito favoreció una serie de televisión con el poco sorprendente nombre de The Purge.

Un detalle a valorar de los guiones de DeMonaco es la capacidad que tienen de incluir en la historia elementos actuales. En La Purga: Infinita se cuenta la historia desde el punto de vista de los “dreamers” (inmigrantes que cruzan la frontera ilegalmente con la intención de trabajar y conseguir ser ciudadanos americanos de pleno derecho en el futuro) en el peor lugar posible: Texas. Esta trama era de plena actualidad en 2019-2020 y, si no hubiera sido por la pandemia del coronavirus, su inclusión hubiera tenido más repercusión, ya que desde el primer momento la película los presenta como el problema y origen de la delincuencia y la pobreza, reflejando la sensación de gran parte de la sociedad americana, apoyada en las “noticias falsas” y la “grandiosidad americana”.

Una vez que el guionista es capaz de superar sus propios lugares comunes, clichés y tópicos que ha ido creando a lo largo de la franquicia hasta ahora, todo son mejoras: se amplía el escenario de acción (abandonando el domicilio sitiado) y aparece un dinamismo en la trama que, aunque ya estaba presente en la cuarta parte, aquí ya no tiene límites. DeMonaco piensa, por fin, a lo grande y tanto sus personajes como su historia son más libres.

El nuevo director es la mejor idea

El abandono de la silla del director por parte de DeMonaco supuso un golpe de aire fresco a la franquicia. Si La primera Purga ya puso de manifiesto que es mejor cuando se dedica sólo a la escritura, La Purga: Infinita confirma esta acertada decisión. Everardo Gout (director de series como The Terror o Snowpiercer: Rompenieves) dirige una película repleta de acción, que apenas da tregua al espectador, y, sorprendentemente, mantiene el ritmo durante toda su duración.

Atrás han quedado los diálogos repetitivos, las situaciones poco verosímiles o las escenas previsibles, Gout demuestra en poco más de hora y media que le gusta el cine de acción, aporta solidez, realismo y sabe dirigir bien las escenas, hasta se atreve con un plano-secuencia en el último tramo que recuerda a Hijos de los hombres por su complejidad. Es lo mejor que le ha pasado a la saga desde la primera entrega.

La franquicia siempre está llena de caras reconocibles para el público, en esta ocasión, el actor Will Patton (al que reconocemos de papeles secundarios en Copycat, Armageddon, La trampa y 60 segundos) es el gancho para la audiencia y está rodeado de caras desconocidas para el gran público español (Ana de la Reguera, Tenoch Huerta o Josh Lucas), pero que forman un buen reparto, bien elegido, que se aprecian cómodos en sus personajes y, lo mejor, que dan credibilidad a la historia.

La Purga: Infinita se puede ver directamente sin haber visto ninguna de las anteriores (algo bueno de tener tramas independientes), pero también complementa a la saga, haciéndola evolucionar. Podrían haber encontrado la fórmula perfecta para la saga de La Purga y, si la taquilla vuelve a responder (ya ronda los 40 millones), su futuro está más que asegurado, por lo que ya podríamos prepararnos para La Purga 6 en poco más de un año.


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La Purga: infinita

7

Puntuación

7.0/10

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