Crítica de ‘Biohackers’ (Temporadas 1 y 2): Ciencia y genética adolescente

Las críticas de Daniel Farriol:
Biohackers
 

Biohackers serie dramática alemana de ciencia ficción creada por Christian Ditter (Girlboss, Los imprevistos del amor). El propio Ditter escribe y dirige la mayoría de episodios y cuenta en algunos de ellos con la colaboración en la dirección de Tim Trachte (Cerca del horizonte, Las hermanas vampiresas 3) y en los guiones de Tanja Bubbel (Kitz, Morden im Norden), Niko Schulz-Dornburg (4 Blocks, Oktoberfest: Beer & Blood), Johanna Thalmann (Katakomben, SOKO München) y Miriam Rechel (Passagier 23, Bienvenida al pueblo, doctora). La historia gira en torno a una brillante estudiante de medicina que entra en una universidad alemana con el propósito de destapar los experimentos ilegales realizados por su profesora de Biología. En realidad, tiene un interés muy personal en su investigación que está relacionado con su pasado familiar.

Está protagonizada por Luna Wedler (Blue My Mind, Midnight Runner), Jessica Schwarz (Las manos de mi madre, El día que no nací), Adrian Julius Tillmann, Thomas Prenn (Hochwald, Great Freedom), Jing Xiang, Caro Cult (Nightlife), Sebastian Jakob Doppelbauer, John Omohundro y Benno Fürmann. La primera temporada de la serie se ha estrenado en Netflix el día 20 de agosto de 2020. La segunda temporada el 9 de Julio de 2021.

¿Cómo fue la primera temporada de ‘Biohackers’?

En la primera temporada de Biohackers seguíamos las pesquisas de Mia, estudiante de medicina en su nueva Universidad donde una profesora de biología parecía estar relacionada con experimentos clandestinos. Era un punto de partida bastante atractivo que nos podía permitir reflexionar sobre algunos temas de plena actualidad como son la biología sintética y la capacidad que tienen los científicos para manipular el ADN de las personas como método para prevenir enfermedades o incluso para provocar otras en un laboratorio. Había material suficiente para que los conspiranoicos del COVID-19 estuvieran en su salsa o para que los fans de la sección de ciencia de “El Hormiguero” se lo pasaran pipa.

La primera escena te metía de lleno en faena. Los pasajeros de un tren comenzaban a sufrir paros cardíacos repentinos asociados a un extraño virus que circulaba por el aire. La joven Mia intentaba socorrer a los contagiados, pero la situación se volvía incontrolable. Tras esa secuencia llena de acción y horror, la serie se convertía en un cruce inofensivo entre el drama juvenil de ambientación universitaria y la ciencia-ficción de investigación.

Por desgracia, el rigor científico sobre la manipulación genética quedaba en un plano bastante lejano a la más mínima credibilidad y se apostaba más por incorporar escenas de humor o de amor en busca de agradar a un público joven. El debate moral que se exponía sobre la mesa quedaba oculto bajo el artificio de la ficción más formularia de la plataforma Netflix. Aún así la primera temporada resultaba bastante entretenida y se dejaba ver con facilidad, terminando el último capítulo con un potente cliffhanger.

¿Qué hay de nuevo en esta segunda temporada de ‘Biohackers’?

La segunda temporada de Biohackers utiliza el hábil recurso de la amnesia. Después de ser secuestrada y, al parecer, sometida a diversos experimentos genéticos, Mia despierta meses después en medio de una clase de medicina de su Universidad. No recuerda nada de los últimos tres meses, ni siquiera donde vive en la actualidad. Su comportamiento todo ese tiempo ha sido extraño y las relaciones entre el grupo de amigos con los que convive han cambiado mucho, incluso en lo sentimental. Además, Mia sufre unos terribles dolores de cabeza y sangra de forma habitual por la nariz en lo que probablemente sean efectos secundarios de los experimentos a los que haya sido sometida.

Los seis episodios de esta segunda tanda siguen un estilo semejante al que tuvieron los seis primeros. El interés va decreciendo tras un buen inicio. Sigue combinándose el thriller de investigación con otras subtramas de perfil adolescente menos interesantes, aunque posiblemente el enfoque general sea un poco más adulto. El personaje de Mia, interpretado por la estupenda actriz suiza Luna Wedler, tiene el carisma necesario para que nos enganchemos a sus peripecias, pero algunos de los personajes secundarios que le rodean son meros clichés que aportan bastante poco. Los conflictos morales que se derivan de la historia se abordan desde una manera explícita a través de algunos diálogos literarios nada sutiles. No estamos, pues, ante una serie de ciencia-ficción trascendente si no más bien ante un entretenimiento pasajero que desaprovecha muchos de los temas que están presentes en su trama. 

Más intriga, menos humor

Pese a todo, Biohackers vuelve a ser una serie efectiva en lo que se propone ser. Los guiones mantienen el interés para que descubramos junto a su protagonista todo lo que ha sucedido en esos meses y lo que ocurrió en el interior del laboratorio al que fue llevaba. En ocasiones los guionistas se vuelven igual de amnésicos que su protagonista. Por ejemplo, se menciona la sonicación y acto seguido se convierte en un enigma sin resolver relacionado con un tatuaje que Mia tiene en el brazo. El cambio de comportamiento de Mia tampoco tiene una explicación lógica. En definitiva, muchos de los giros no soportarían un análisis profundo, pero aquí tampoco es del todo necesario. 

La realización se podría decir que es bastante correcta. Se abusa de la cámara en mano durante los primeros episodios en escenas que parece se hayan tenido que grabar demasiado rápido y sin margen para currarse la puesta en escena, pero en cambio en otras el tratamiento visual está mucho más cuidado. Encontraremos más intriga y acción, menos romance y humor. Las escenas que implican suspense (el robo de la libreta roja en la casa o de los datos de navegación en el coche) están muy bien llevadas y mantienen la tensión dramática en el espectador. Son seis episodios de corta duración que son fáciles de ver en un maratón, así que si te gustó la primera temporada seguro que también te enganchas a esta segunda.   

Listado de episodios de ‘Biohackers’
(Primera temporada)

La primera temporada de la serie alemana Biohackers está compuesta por 6 episodios de entre 41 y 47 minutos cada uno.

1. Llegada

Tras conocer a sus excéntricos compañeros de piso, Mia asiste a su primera clase con la Doctora Lorenz y hace buenas migas con el ayudante de investigación de la profesora.

2. Secretos

Mia intenta conseguir un trabajo en el instituto biomédico de la Doctora Lorenz, pero la cosa se tuerce cuando le piden que participe en un estudio de genética.

3. Sospechas

La noche que Mia sale con Jasper, este la lleva a la casa de la Doctora. Lorenz. Pero una urgencia médica complica sus planes de acceder al ordenador de la profesora.

4. Certeza

Las sospechas de la Doctora Lorenz hacen que Jasper se cuestione su relación con Mia, que encuentra a un nuevo confidente en su búsqueda desesperada de respuestas.

5. Traición

Mia hace un último esfuerzo para conseguir pruebas de los experimentos de la Doctora Lorenz. Mientras tanto, Jasper se siente traicionado.

6. Destino

A la fuga y contrarreloj, Mia recurre a sus amigos para que la ayuden a salvar a los pasajeros del tren antes de que sea demasiado tarde. Final de primera temporada de Biohackers.

 

Listado de episodios de ‘Biohackers’
(Segunda temporada)

La segunda temporada de la serie alemana Biohackers está compuesta por 6 episodios de entre 36 y 46 minutos cada uno.

 

¿Qué te ha parecido la serie?

Biohackers

6.4

Puntuación

6.4/10

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