Crítica de ‘La apariencia de las cosas’: La conexión espiritual

Las críticas de Daniel Farriol:
La apariencia de las cosas
 
La apariencia de las cosas es un thriller dramático estadounidense con tintes sobrenaturales escrito y dirigido a cuatro manos por Shari Springer Berman y Robert Pulcini (American Splendor, Diario de una niñera). Es la adaptación de la novela “All Things Cease To Appear” de Elizabeth Brundage. La historia nos muestra a una joven pareja de Manhattan que decide mudarse a un pequeño pueblo del valle del Hudson donde él ejercerá como profesor. Pronto descubrirán que algo siniestro sucedió en la casa y acaba afectando a su convivencia. Está protagonizada por Amanda Seyfried (Mank, El reverendo), James Norton (Nowhere Special, Mr. Jones), Karen Allen (Colewell, En busca del Arca Perdida), F. Murray Abraham (Amadeus, Chimerica), Natalia Dyer (Stranger Things, Yes, God, Yes), Rhea Seehorn, Alex Neustaedter y Jack Gore. La película está distribuida por Netflix a través de su plataforma desde el día 29 de Abril de 2021. 
 

La pareja en su nueva casa

La apariencia de las cosas es una película que se queda a medio camino de demasiadas cosas. Los directores Shari Springer Berman y Robert Pulcini adaptan la famosa novela de Elizabeth Brundage con un tono rutinario y desapasionado que flirtea con el cine de género para luego repudiarlo de forma constante. De ese modo, estamos frente a un drama alegórico y feminista sobre la espiritualidad humana que se pierde en el caos de su propio artificio. La película comienza con una inquietante escena que nos adentra bien pronto en lo que podría ser la típica película con casa encantada. La joven pareja protagonista decide mudarse desde Manhattan hasta un pueblo del Valle de Hudson para iniciar una nueva vida en una vieja casa para reformar que guarda algunos siniestros misterios. La pareja también lleva los suyos propios en la mochila.
 
La conexión con el pasado y con la muerte son otros de los temas tratados en la película de una forma un tanto maniqueísta. Uno podría entender que el resumen final se reduce a que todos los hombres son malos y las mujeres buenas por naturaleza. Así que pronto veremos que la felicidad de la pareja, él profesor universitario y ella restauradora de arte, se irá resquebrajando al mismo tiempo que la casa va mostrando los secretos que oculta. Durante la primera mitad de La apariencia de las cosas se siguen los parámetros habituales del cine de género con la presencia de ruidos nocturnos, apariciones fantasmagóricas en el cuarto de la hija y el inserto de algún elemento terrorífico de tono surrealista como el extraño hallazgo de un feto en el fregadero. Si no eres aficionado al terror puedes estar tranquilo, la película parece boicotearse así misma en ese sentido porque elude de forma consciente el poner énfasis en todos esos momentos. Da la impresión de que los directores los asumen como un mero trámite para dirigirse hacia otro lugar. Su tendencia natural es mirar por encima del hombro al cine de género para convertirse en un melodrama serio con trasfondo social.
 

Este mundo y el otro

En la película se cita una frase que busca aclararnos esa particularidad: “las cosas que están en el cielo son más reales que las cosas que están en el mundo”. La apariencia de las cosas busca el constante paralelismo entre el mundo terrenal y el espiritual sin conseguir transmitirlo al espectador. Todas sus referencias al científico y filósofo Emanuel Swedenborg y, en especial, a su tratado teológico “Sobre el cielo y sus maravillas y sobre el infierno, de lo escuchado y visto” en el que habla sobre la vida que hay después de la muerte, acaban en saco roto. Las referencias pictóricas y literarias podrían dar mucho más juego, pero se utilizan sin ningún tipo de sutileza. 
 
Y es que en La apariencia de las cosas conviven dos películas que nunca encuentran su lugar. Por un lado tenemos la manida historia sobre la influencia maligna que ejerce en alguien un lugar maligno, al más puro estilo del Universo James Wan o de El Resplandor (Stanley Kubrick, 1980), con hacha y nevada incluidas. Por otro lado tenemos un filme que aboga más por el suspense psicológico de luz de gas que sufre una mujer, con claras referencias hitchcockianas o de Lo que la verdad esconde (Robert Zemeckis, 2020). Todo ello siempre bajo la patina sociocultural del patriarcado como elemento desestabilizador. 
 

El bien y el mal

Es una lástima porque considero que hay temas que diferencian La apariencia de las cosas y podrían haberla convertido en algo mucho más interesante. El personaje interpretado por Amanda Seyfried tiene cierta complejidad no explorada como su trastorno bulímico y otros detalles sobre los que se pasa de puntillas. También me parece una buena idea la conexión fantasmal en la que los espíritus pueden convertirse en ángeles de la guarda más que demonios vengadores. Uno de los temas de la película se centra en vincular la bondad y la maldad mientras discurren en paralelo, retroalimentándose a través del tiempo. Sin embargo, queda una sensación desalentadora en esa repetición constante de los mismos errores y hechos del pasado, en convertir la vida en un sendero de paso con ineludibles penas y sufrimientos hacia un estado espiritual más álgido. A los más agnósticos se les puede hacer bola esas teorías.

La apariencia de las cosas es una película realizada con gusto. Aunque está ambientada en los años 80, uno diría que podría estar en una película de época o de las que se hacían en el Hollywood clásico. La ambientación, las localizaciones y la fotografía de Larry Smith (Solo Dios perdona, Calvary) están cuidadas con mimo. Visualmente es atractiva y sugerente, el problema está en ese ritmo anodino y espectral que deambula durante dos horas sin concretar qué tipo de película quiere ser. Sobran tramas secundarias previsibles como los romances extraconyugales iniciados por el matrimonio y faltan más escenas de personajes como el interpretado por el actor F. Murray Abraham. Cómo filme de terror al uso es insuficiente y cómo melodrama dramático también. 

 

¿Qué te ha parecido la película?

La apariencia de las cosas

5

Puntuación

5.0/10

2 comentarios en «Crítica de ‘La apariencia de las cosas’: La conexión espiritual»

  • el 2 mayo, 2021 a las 05:25
    Enlace permanente

    Quién escribió esto? La película es mala pero peor es está crítica

    Respuesta
    • el 2 mayo, 2021 a las 11:08
      Enlace permanente

      Tienes quien lo ha escrito en el inicio de la crítica, y por ahora solemos coincidir bastante con sus opiniones el resto de colaboradores, pero al igual que sucede con las películas, con las críticas no siempre llueve a gusto de todos. Esperamos que otras críticas coincidan más con tu gusto. Un saludo y gracias por leernos!!!

      Respuesta

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