Crítica de ‘Adèle’: Poca psicología y aún menos ética

Las críticas de David Pérez “Davicine”:
Adèle

La miniserie belga Adèle es un ficción de cuatro episodios que combina investigaciones policiales y psicología, con una sociedad en crisis como telón de fondo. La elección de la protagonista era clave para llamar la atención sobre la serie y la elegida ha sido la actriz belga Catherine Demaiffe, muy popular en Francia al ser la ayudante del protagonista de la exitosa serie de misterio La Sangre de la Viña. La miniserie Adèle se estrena completa en España en el canal SundanceTv entre el 24 y 25 de abril de 2021. 

Un misterio entre desapariciones 

Tras múltiples casos de desapariciones que han marcado a la opinión pública de Bélgica, la Policía Federal decide crear una oficina específica para resolver estos complejos casos. Con el fin de cumplir con las expectativas, contratan a la talentosa psicóloga Adèle Zimmer (Catherine Demaiffe). Allí tiene que formar equipo con el inspector Luca Dosco (François-David Cardonnel), un policía sencillo, discreto y directo con los pies en la tierra al que le gusta seguir las reglas.

Los ingredientes de este dúo explosivo están servidos ya que, lejos de la rectitud de su compañero, la atrevida psicóloga practica métodos poco ortodoxos para resolver sus casos y se deja guiar por su intuición. Los dos temperamentos contrapuestos tendrán que coordinarse para completar con éxito sus investigaciones, encontrar a los desaparecidos y obtener los resultados esperados por las familias. Sin embargo, para ella, la oportunidad de incorporarse a este nuevo departamento federal le brinda sobre todo la oportunidad única de continuar la búsqueda para encontrar a su hijo, Léo, desaparecido desde hace 6 meses.

Ficción marcada por la realidad

La sociedad francófona belga aún no se ha recuperado del caso del asesino pedófilo Marc Dutroux que acaparó los diarios mundiales, un hecho que marcó e influenció a gran parte de la producción audiovisual del país, lo que también se deja apreciar en Adèle, en la que la protagonista sufre en sus propias carnes la desaparición inexplicable de su hijo adolescente Leo desde hace seis meses.

Mientras nos muestran en cada episodio un caso de desaparición que deben investigar, como telón de fondo tenemos la búsqueda insaciable de Adéle para saber si su hijo está o no vivo, algo que la tiene angustiada y desesperada con la esperanza de que pueda aparecer en cualquier momento. Esto siempre pasa factura incluso en la vida personal, y su matrimonio se ha resentido, sobre todo por no estar su cónyuge tan obsesionado como ella para encontrar a su hijo.

Clásica, a la par que atípica, pareja de investigadores

La desaparición en el primer episodio de una joven profesora embarazada enciende todas las alarmas y hacen que la policia pida ayuda a la psicóloga Adèle para poder encontrar pistas psicológicas y así encontrar a la mujer mientras hace un perfil del causante del delito. Todo ello a cambio de proporcionarle información exclusiva y secreta sobre el caso de su hijo.

No es la primera vez, ni será la última, que vemos una serie de investigación en la que a un policía asignan a alguien de otra profesión para asesorar en los casos, siendo en este caso una psicóloga. El detective Dosco no recibe de muy buen grado la presencia de esa advenediza en su investigación, saltando chispas desde el primer momento, pero lo que más nos llama la atención es el poco uso de la psicología que se emplea para resolver los casos.

Poca psicología para lo que prometía

Mientras que de inicio confiábamos en ver cómo se creaban los perfiles de los desaparecidos y los posibles implicados, al final todo deriva en la falta de ética de la protagonista que recurre a un amigo hacker para que busque pistas donde la policía no puede llegar de forma legal. Eso no hace más que incrementar la falta de profesionalidad de alguien capaz de todo para resolver los misterios, pero si somos realistas estaría despedida en cuanto descubrieran sus métodos ocultos. Las formas de trabajo de Adèle son descaradas e independientes, con una gran tendencia a actuar de forma impulsiva y por su cuenta.

El mensaje que nos deja la serie es que si se pudiera hacer todo lo posible (ético o no, legal o no) para conseguir averiguar lo que ocultan los investigados, todo sería más fácil, pero los límites están para algo y poco a poco lo que sentimos es cierto resquemor hacia la forma de trabajar de la protagonista que, más allá de saber cuando alguien miente, para poco más parece que le ha servido la carrera de Psicología.

Adèle no deja de ser una serie procedimental de investigación en la que nos debemos dejar llevar y no intentar poner en entredicho los métodos empleados para resolver los casos, algunos de los cuales parece que se resuelven por casualidades excesivamente inverosímiles. Pero siendo una serie de tan sólo 4 episodios, que se ve de forma rápida y fácil, consigue entretener y, sin ser adictiva, nos deja con ganas de más… Ya entenderéis por qué si la véis.


Episodios

La única temporada de la miniserie Adèle está compuesta de 4 episodios de unos 50 minutos de duración cada uno.
 

¿Qué te ha parecido la serie?

Adèle

4

Puntuación

4.0/10

David Pérez "Davicine"

Informático de profesión, cinéfilo de afición. Bloguero, tuitero y todo lo que me permita comunicarme. En mis ratos libres escribo en esta web, y me dejo ver en RTVCyL. Twitter e IG: @davicine79.

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