Crítica de ‘Trabajo extremo (Extreme Job)’: Los Pollos Hermanos

Las críticas de Daniel Farriol:
Trabajo extremo (Extreme Job)

Trabajo extremo (Extreme Job) es una comedia de acción coreana dirigida por Lee Byeong-heon (Twenty, What a Man Wants), con guion de Bae Se Young (Intimate Strangers, Doenjang). La historia sigue a un grupo de policías que trabajan de encubierto en un restaurante de pollo frito que hay frente al local de una peligrosa banda organizada a la que quieren detener. Está protagonizada por Ryu Seung-ryong (Kingdom, Psychokinesis), Gong-Myoung, Lee Ha-nui (Black Money, The Bross), Jin Seon-kyu, Lee Dong-hwi, Shin Ha-kyun (La villana, Thirst) y Kim Eui-sung. La película no se ha estrenado en salas comerciales de España. Puedes verla en Movistar+ desde el día 22 de Febrero de 2021.

La receta secreta del éxito… y del pollo frito

Nada menos que 16 millones de coreanos vieron Trabajo extremo (Extreme Job), convirtiéndola en una de las películas más taquilleras de la historia en su país de origen. El secreto del éxito se debe a una sabia combinación entre acción y comedia, contar con un reparto lleno de estrellas, tener un punto de partida bastante original y conservar un ritmo desenfrenado de principio a fin. Tanto es así que Universal Pictures ya ha comprado los derechos y está preparando un remake con guion de Tracy Oliver (Plan de chicas) y que protagonizará Kevin Hart (Jumanji, Un espía y medio). No sé yo si es buena idea exportar la idea a Hollywood. Se perderá la idiosincrasia del peculiar humor coreano y tampoco ayuda para confiar demasiado en el proyecto esos primeros nombres.

La historia de Trabajo extremo (Extreme Job) es bastante sencilla. Tenemos a un variopinto grupo formado por cinco detectives que trabajan como policías encubiertos en peligrosas operaciones relacionadas con el narcotráfico. Se han convertido en el hazmerreír del cuerpo ya que todas sus misiones acaban siendo un fracaso estrepitoso. Sin duda, lo mejor que tiene la película es la presentación de los personajes y la comicidad que extrae de su enorme torpeza. Es ahí donde radica el encanto de esta película.

Humor amarillo

Cuando descubren que está en traspaso el restaurante de pollo frito que hay frente al piso franco de una banda organizada, tienen la loca idea de adquirirlo para convertirlo en su centro de operaciones. Al tratarse de una tapadera y con la intención de entregar pedidos a domicilio para los mafiosos, empiezan a cocinar su propio pollo frito con la receta familiar de uno de ellos. La sorpresa para todos llegará cuando el rebozado del pollo se vuelva todo un éxito mediático. El local no dejará de llenarse de clientes, lo que les impedirá realizar su trabajo policial.

Ahí surgirá una disyuntiva en el grupo. Empiezan a ganar más dinero cocinando pollo frito que jugándose la vida con su sueldo de policías. Tal vez, pueda entenderse esto como una ácida crítica al sistema. De todas formas, no creo que haya una intención explícita para hacer un retrato social. La película apuesta más por un entretenimiento familiar, de ahí su éxito entre un público variado. El grupo de policías se sentirá importante y feliz, dejarán de lado la investigación en curso para atender a los pedidos de pollo frito. El restaurante se vuelve el centro de sus vidas. Pero cuando sean descubiertos, sacarán a relucir todo su aprendizaje en el cuerpo de la policía. Será la oportunidad de demostrar su valía como agentes si consiguen desarticular la banda de traficantes y detenerlos. Como vemos, en esencia, es la historia típica del antihéroe. Y los de aquí son entrañables.

La primera hora de Trabajo extremo (Extreme Job) es mi favorita. Se centra en los cinco protagonistas y la relación de fraternidad que hay entre ellos. Predomina el tono cómico por encima de la trama policíaca y, tanto la caracterización de los personajes como los gags heredados del slapstick más clásico, funcionan como un reloj y harán que te lo pases en grande. El sabor a pollo frito es absolutamente genuino.

La acción espectacular

La segunda hora de Trabajo extremo (Extreme Job) es más ambiciosa. La trama se diversifica y se potencian las escenas de acción. Para mi gusto ahí se parece más a otras películas policíacas coreanas y pierde algo de la frescura inicial. Se podría decir que el pollo sabe un poco a recalentado en el microondas. Sin llegar a aburrir, sí que se estira demasiado el metraje y, perfectamente, se podrían haber recortado algunos minutillos. Aún así, nos aguardan suficientes sorpresas para que no nos dejemos de divertir con estos cinco inadaptados que acabarán demostrando tener algunos talentos ocultos. Digamos que no solo saben hacer un buen rebozado para su pollo frito.

El chef al frente de los fogones de la película es Lee Byeong-heon. Su dirección de las secuencias de acción es impecable y sabe conjugar muy bien todos los elementos, haciendo que su puesta en escena parezca sencilla. Pone el énfasis en sus personajes por encima del trabajo de cámara, todos ellos están interpretados con mucho carisma por el estupendo elenco de actores, entre los que destacaría a Ryu Seung-ryong y Jin Seon-kyu. El director se mueve a la perfección en las secuencias de comedia, es el punto fuerte de la película. Si te gusta el cine coreano, Trabajo extremo (Extreme Job) te va a encantar. Si no eres demasiado asiduo a esta cinematografía, el carácter universal que tiene la propuesta puede ser un buen motivo para comenzar a acercarte a su cine.


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Trabajo extremo (Extreme Job)

7.2

Puntuación

7.2/10

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