Crítica de ‘Tesla’: Luces y sombras

Las críticas de Daniel Farriol:
Tesla
 
Tesla es un drama biográfico estadounidense escrito y dirigido por Michael Almereyda (Nadja, Experimenter: La historia de Stanley Milgram). Indaga en los esfuerzos que tuvo que realizar el inventor Nikola Tesla a la hora de presentar al mundo una revolución energética que cambiaría para siempre el curso de la humanidad. Está protagonizada por Ethan Hawke (El pájaro carpintero, El reverendo), Kyle MacLachlan (Twin Peaks, Capone), Eve Hewson (Las Luminarias, Un lugar donde quedarse), Jim Gaffigan, Hannah Gross, Josh Hamilton, Ebon Moss-Bachrach y Lucy Walters. La película se presentó en el Festival de Sundance 2020, pero en España llegó directamente a plataformas sin pasar por cines, a Filmin o Rakuten TV desde el 20 de Noviembre de 2020 y ahora a Movistar+ desde el 13 de Enero de 2021.
 

Un biopic atípico del inventor Nikola Tesla

Nikola Tesla fue un inventor nacido a finales del Siglo XIX que fue el promotor del uso de la corriente alterna que usamos hoy en día en nuestras casas. Su figura ha cobrado especial relevancia en el cine durante los últimos años apareciendo en diversas películas, documentales, series y cortometrajes. La más conocida es La guerra de las corrientes (Alfonso Gomez-Rejon, 2017) que se centra en la rivalidad entre Thomas Edison, que defendía la corriente continua, y Tesla, que lo hacía lo mismo con la alterna. Esa disputa por liderar el control y distribución de la energía eléctrica, con todas la implicaciones económicas imaginables que envolvían a las grandes corporaciones, también aparece en Tesla
 
Sin embargo, al director Michael Almereyda no le interesa realizar un biopic tradicional. Su acercamiento al personaje es atípico, arriesgado y experimental. Aunque hay decisiones estéticas interesantes, la sensación global que deja es de una arbitrariedad absolutamente artificiosa. Para contar la historia utiliza como voz narradora al personaje de Anne Morgan, interpretada por la actriz irlandesa Eve Hewson (hija del cantante Bono), que sentía un amor no correspondido por el inventor. Ya en la primera escena, nos quedará claro que la película es un invento en sí misma. Morgan rompe la cuarta pared, dirigiéndose directamente al espectador e invitándole a consultar en internet el nombre de Tesla. Va vestida como en la época en la que sucedieron los hechos, pero también la vemos googleando tras la pantalla de un iMac.
 

El anacronismo de imagen y música

No me acaba de funcionar este anacronismo que supongo pretende mostrar la influencia de las investigaciones del inventor sobre la comunicación inalámbrica en nuestra tecnología actual. Tesla es el sumun del anacronismo. La banda sonora incluye música clásica de Chopin, Brahms o Tomaso Antonio Vitali, que se alterna con ritmos electrónicos actuales o temas extraídos de la banda sonora de la película Retrato de una Dama (Jane Campion, 1996) y compuestos por Wojciech Kilar. Pero lo más surrealista de todo es la utilización de la canción de Tears for Fears “Everybody wants to rule the world” que el propio Tesla, interpretado por Ethan Hawke, nos cantará en un karaoke psicodélico. 
 
El tono rupturista de la narración sucumbe ante lo inconstante de su guion. Con la tendencia del montaje a partir la continuidad en dos, a veces parece que estemos viendo el tráiler y no la película. Cada escena posee su propia estructura interna que no siempre está conectada con el resto. En ocasiones se apuesta por un estilo clásico y académico, mientras que en otras hay efectos dispares como ver la silueta del protagonista superpuesto en fondos proyectados o con simples fotografías de la localización como en un teatro. Parece que se esté improvisando sobre la marcha.
 

Una película-experimento

No niego que hay imágenes potentes, experimentos visuales brillantes y que el tratamiento fotográfico efectuado por Sean Price Williams (Good Time, Heaven Knows What) me interesa mucho. El problema es encontrar un sentido semiótico y cinematográfico que una el fondo y la forma. Y no lo acabo de ver. Entiendo las intenciones de Tesla, pero me acaba pareciendo más una pose cultureta que no una expresión artística que sirva para contar una historia. Y sabe mal porque hay una gran historia ahí detrás. Y también un gran personaje que explorar. Tesla fue un genial inventor, adelantado a su tiempo, que también tenía sus rarezas y pensamientos peregrinos. No hay que olvidar que además de ser el precursor de la radio (que luego se adjudicó Marconi) o los Rayos X, también aseguraba haber contacto con los extraterrestres y estar en disposición de fotografiar los pensamientos.
 
El experimento de Michael Almereyda en Tesla acaba siendo agotador y, lo que es peor, aburrido. Todo lo contrario a lo que pasaba en su excelente película Experimenter: La historia de Stanley Milgram (2015), otro biopic sobre un personaje con más sombras que luces. Por desgracia, Ethan Hawke parece estar igual de perdido que nosotros viendo la película. El estupendo actor de Austin no encuentra el modo de expresar ese complejo mundo interior y aparece en todos los planos con cara de pasmo. Mejores resultan las apariciones de Kyle MacLachlan como Edison y Eve Hewson como la enigmática Anne Morgan. Si buscas conocer mejor a Tesla y que te expliquen cuál fue su contribución científica, te aviso que ésta no es tu película. Si buscas un trabajo de arte y ensayo que deje de lado lo histórico y científico, tal vez, esta propuesta pueda ser de tu agrado.
 

¿Qué te ha parecido la película?

Tesla

5.5

Puntuación

5.5/10

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