Crítica de ‘Ojalá te mueras’: Al otro lado de la pantalla

Las críticas de Daniel Farriol:
Ojalá te mueras
 
Ojalá te mueras es un drama húngaro escrito y dirigido por Mihály Schwechtje. Nos cuenta la historia de una adolescente que se enamora de su profesor y cuándo éste se marcha al extranjero inician una relación a distancia. Está protagonizada por Szilvia Herr, Kristóf Vajda, Csaba Polgár, Olívia Csúcs, Schell Judit, Dávid Rácz, Judit Lénárt, Róbert Kardos y Pál Mácsai. La película pudo verse en el Atlántida Film Festival de 2019 y ahora nos llega a salas comerciales de la mano de El Sur Films desde el día 29 de Enero de 2021.
 

Los adolescentes y la tecnología

Tanto el título original como la imagen del póster promocional incorporan el emoticono de la carita sonriente tras la contundente sentencia de Ojalá te mueras. Es una imagen que nos indica que estamos ante una película sobre adolescentes de la época actual, donde la tecnología tiene una importancia relevante en nuestra manera de relacionarnos con los demás. Es la sociedad de los likes. Y de las relaciones a distancia. El contraste que hay entre la afirmación de desear la muerte a alguien con el popular dibujito del smiley nos indica esa contradicción emocional que conlleva la etapa de la adolescencia. También la dualidad polarizada de sentimientos contradictorios y la banalización de la comunicación de los mismos a través de un lenguaje infantilizado (todos lo hacemos).
 
Ojalá te mueras es un drama húngaro que podría adscribirse dentro del subgénero del coming-of-age. Es un género cinematográfico que implica el crecimiento psicológico y/o moral de un protagonista adolescente a través del aprendizaje en la vida. Aquí se añaden elementos de thriller y un giro de guion a mitad de película que cambian por completo la perspectiva inicial del relato. En algunas secuencias desprende incluso un humor retorcido con mucha mala baba que puede recordar al de Todd Solondz.
 

Una nueva generación de cineastas húngaros 

Ojalá te mueras es la ópera prima del cineasta húngaro Mihály Schwechtje. Estamos ante un cine directo y moderno que propone una mirada globalizada de la sociedad húngara. Casi se podría asegurar que forma parte de una incipiente nueva generación de cineastas húngaros con mucho que decir como Ildikó Enyedi, Kornél Mundruczó, Károly Ujj Mészáros o László Nemes. Son cineastas que arriesgan y buscan nuevas fórmulas expresivas a través de la imagen o el montaje. En cierta manera se alejan del cine que hasta ahora nos llegaba desde Hungría con las películas de Béla Tarr, János Szász, Márta Mészáros o Ferenc Török, que aún mantienen una fidelidad a formas más reconocibles dentro del cine clásico. Siempre ha habido una buena cantera de cineastas en ese país, no podemos olvidar a aquellos que emigraron y se consagraron en el Hollywood dorado como Michael Curtiz o Alexander Korda. Sin embargo, esta nueva generación parece empeñada en eclosionar en el panorama mundial desde un estilo propio.
 
Mihály Schwechtje escribe y dirige una obra valiente e interesante, pero también irregular y que no siempre escoge el camino narrativo más atractivo para exponer su mensaje. Aún así muestra con acierto el modo que tienen de relacionarse los jóvenes en el presente. Se vive cada vez con menos empatía y sensibilidad por el prójimo, conviviendo tras las pantallas de ordenadores y smartphones, ocultos bajo el anonimato de un nickname. Internet es un lugar perfecto dónde poder desarrollar sin pudor y en secreto todas tus fantasías.
 

Los peligros de la comunicación online

La historia de Ojalá te mueras se inicia con el enamoramiento de unas jóvenes alumnas hacia su profesor. Sin embargo, poco a poco, la trama se va convirtiendo en un perverso cuento moral sobre la identidad y sobre las falsas apariencias. La joven actriz protagonista, Szilvia Herr, realiza un trabajo destacable encarnando a Eszter, esa chica algo ingenua que será víctima del acoso y del sexting. Es un problema de plena actualidad que afecta a muchos adolescentes y que el cine se está encargando de destapar ante una ceguera institucional incapaz de legislar con eficacia para salvaguardar los derechos de los más desprotegidos. Las nuevas tecnologías son también una barrera generacional que muchos padres son incapaces de asimilar. 
 
La película, a mitad de su metraje, realiza un vuelco arriesgado y discutible en el punto de vista. Eso sirve para revelarnos que hay al otro lado de la pantalla. Siempre hay alguien ahí. De ese modo, el significado de las secuencias que habremos presenciado hasta entonces, cobrará una nueva dimensión al retroceder en el tiempo y obligarnos el director a revisarlas. Se deja en segundo plano al personaje de Eszter para centrarnos en el de Peter, interpretado por Kristóf Vajda. Aunque el efecto inicial resulta impactante, la narrativa y el discurso social se debilitan al transitar entre el drama social y el thriller, sin una definición clara. Ojalá te mueras es un film más que correcto e incómodo que lanza algunas necesarias reflexiones sobre los peligros de la comunicación online y sobre la desprotección que todos tenemos frente a la invasión tecnológica que nos rodea.
 

¿Qué te ha parecido la película?

Ojalá te mueras

6.7

Puntuación

6.7/10

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