Crítica de ‘Greenland: El último refugio’: Otro Deep Impact

Las críticas de Daniel Farriol:
Greenland: El último refugio
 
Greenland: El último refugio es un thriller de acción estadounidense dirigido por Ric Roman Waugh (El mensajero, Objetivo: Washington D.C.), que también co-escribe el guion junto a Mitchell LaFortune y Chris Sparling (Buried, Blackwood). Nos sitúan en un mundo amenazado por el impacto de un gran asteroide que puede destruir todo el planeta. La única esperanza son unos refugios subterráneos secretos donde algunos elegidos por los gobiernos pueden acceder para sobrevivir, el resto está condenado a la extinción. Está protagonizada por Gerard Butler (Un ciudadano ejemplar, Juego de ladrones. El atraco perfecto), Morena Baccarin (Deadpool, Homeland), Scott Glenn (El silencio de los corderos, Noches de tormenta), Roger Dale Floyd, David Denman, Claire Bronson, Brandon Quinn y Randal Gonzalez. La película se estrenó en España el día 25 de Septiembre de 2020 y ahora nos llega a plataformas como Filmin, Movistar+ o Rakuten TV el día 15 de Enero de 2021.
 

La humanidad amenazada por un asteroide

Greenland: El último refugio es una nueva muestra de cine catastrófico que nos sitúa en un mundo bajo una amenaza de destrucción. En esta ocasión se trata de un asteroide de grandes dimensiones que se acerca a gran velocidad a la Tierra. Para que no cunda el pánico entre la población, los distintos gobiernos de las naciones han decidido ocultar información a los ciudadanos sobre la inminente catástrofe mundial, haciéndoles creer a través de los informativos que el impacto será menor y no afectará a ninguna zona habitada. La idea es hacer tiempo para advertir antes de que suceda a una serie de “elegidos” que por su profesión o habilidades pueden ser útiles en la reconstrucción del planeta. Unos refugios secretos subterráneos pueden ser la clave para evitar la extinción total de la humanidad.
 
La familia protagonista cumple inicialmente con esa premisa y son escogidos para sobrevivir. Es una pareja en mitad de una crisis matrimonial por la infidelidad de él, que además tienen un hijo pequeño en común que es diabético. El matrimonio está interpretado por Gerard Butler y Morena Baccarin, que se pasarán toda la película corriendo. También encontraremos al siempre estupendo Scott Glenn, algo desaprovechado, en el papel del padre de ella. A partir de esta premisa se construye toda la acción de la película, el intento de la familia por ponerse a salvo en uno de esos refugios. Como podemos imaginar, la diabetes del niño será un añadido dramático para complicar las cosas al quedarse sin insulina, al igual de previsible que es ver como las dificultades matrimoniales se solventarán y el matrimonio se mostrará más unido y enamorado que nunca ante las adversidades.

Corre, Gerard, Corre

Greenland: El último refugio sigue los parámetros habituales del cine de Serie B setentero, pero con una producción de primer nivel que la asemeja más a un blockbuster. El director, Ric Roman Waugh, es un experto en el cine de acción y aquí no le preocupa mucho más que eso. Es el mayor problema que le encuentro a la película. El guion utiliza todos los clichés del cine apocalíptico para la construcción de una trama únicamente basada en unos personajes que deben llegar a un lugar. Y luego a otro. Y luego a otro más. Y así sucesivamente. Todo gira en torno a superar los obstáculos que se les plantean para alcanzar el destino anhelado como en una gincana. Eso limita la capacidad de sorpresa tras un inicio bastante potente.

El resto de aspectos se deja en un segundo plano. Hay un leve ademán de poner en relieve la decadencia moral de la sociedad mostrando a gente que busca su propio provecho sin ningún tipo de empatía con los demás. Eso es algo que refleja muy bien la recomendable serie francesa El Colapso (Guillaume Desjardins y Jérémy Bernard, 2020). Pero en Greenland: El último refugio el desarrollo de personajes es escaso, más allá de la subtrama matrimonial antes referida y que conlleva un tufillo de lo más conservador. Tampoco se abordan temas sociales, políticos o medioambientales.

Pura acción

Así que estamos ante una película puramente de acción, un divertimento palomitero que no pretende nada más. Si eso es lo que buscas, seguro que la disfrutarás. En ese sentido consigue su cometido y nos hace pasar un rato entretenido viendo la lucha por la supervivencia de la familia protagonista. Los efectos visuales son otro apartado a destacar. La caída destructora de los fragmentos de asteroides funciona como un bombardeo en pleno conflicto bélico. Son bastante espectaculares esas secuencias, el director sabe como manejar los momentos de más intensidad dramática.

Greenland: El último refugio es un filme que no inventa nada nuevo. No es su intención. Retoma el espíritu del cine catastrofista y apocalíptico para ofrecer un pasatiempo ligero que conectará con un público amplio. Algunos podemos echar en falta más profundidad y riesgo, pero es una película que no engaña a nadie y ofrece lo que promete. 


¿Qué te ha parecido la película?

6

Puntuación

6.0/10

Deja un comentario (si estás conforme con nuestra Política de Privacidad)

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: