Crítica de ‘La corresponsal’: Una mujer adicta a la guerra

Las críticas de Daniel Farriol:
La corresponsal
La corresponsal es un drama biográfico sobre Marie Colvin, periodista especializada en conflictos bélicos. Está dirigida por el documentalista Matthew Heineman (City of Ghosts, The Boy from Medellín) y cuenta con guion de Arash Amel (Grace de Mónaco, El último testigo) y Marie Brenner (Richard Jewell, El Dilema). Cuenta la historia de la corresponsal de guerra, alternando su vida personal con la laboral, hasta su muerte en la ciudad de Homs. Está protagonizada por Rosamund Pike (Madame Curie, Perdida), Jamie Dornan (Cincuenta sombras de Grey, Una canción irlandesa), Tom Hollander, Jesuthasan Antonythasan, Pano Masti, Stanley Tucci y Alexandra Moen. La película se estrenó en cines en España el día 31 de Mayo de 2019 y ahora puedes verla en Filmin y Rakuten TV.

Marie Colvin, la corresponsal de guerra y la mujer

Marie Colvin fue una reportera de guerra asombrosamente valiente que narró los conflictos bélicos de Sierra Leona, Kosovo, Chechenia o la Primavera Árabe, entre otros. Mientras cubría la Guerra Civil de Sri Lanka perdió un ojo tras la explosión de una granada e informando sobre la masacre de civiles en Siria murió en un bombardeo. La corresponsal es un biopic que busca acercarse a la reportera en todos los ámbitos. Nos muestra su participación en los diversos conflictos y cómo se las ingeniaba para llegar a lugares donde ningún otro periodista era capaz. Esas escenas son las mejores. También se nos enseña la parte más humana e íntima de la mujer, sus relaciones y sus problemas con el alcohol. Se atisba la complejidad de su personalidad, pero probablemente esas escenas sean las más flojas, en especial, la trama romántica.
Se nota la veneración por la periodista que siente el documentalista Matthew Heineman. El director estadounidense es alguien que en sus trabajos de no ficción también se ha acercado a temas conflictivos y peligrosos como el terrorismo del ISIS o los cárteles de la droga mexicanos. Su cámara sigue con detenimiento a Marie Colvin, interpretada por una fantástica Rosamund Pike. No tiene una apuesta formal demasiado arriesgada, pero el personaje es tan fascinante que necesita poco más para captar nuestra atención. La actriz afronta el reto acometiendo una trasformación espectacular, tanto en lo físico como en lo emocional, regalándonos una impresionante cantidad de matices que nos hace querer conocer e investigar mejor a la reportera de guerra.

Adicción a la guerra

La corresponsal es una película tremendamente emocionante con un discurso que pone en valor el trabajo periodístico. No solo por la valentía de los reporteros que se meten en la boca del lobo de las peores guerras, si no por el sentimiento que es necesario imprimir en los artículos que escriben para reflejar la verdad de lo que está sucediendo. Se trata de afrontar lo político desde lo humano. Dar la importancia necesaria al sufrimiento de la población civil que es quién sufre más en cualquier conflicto bélico. Marie Colvin nunca se mordía la lengua y era capaz de dedicar titulares tan elocuentes como «Llamaba a sus enemigos ratas, pero fue él quién acabó en una alcantarilla». Esa perla se la dedicó al Coronel Gadaffi tras su muerte en Libia. El militar se había dejado entrevistar en un par de ocasiones por la periodista de la que manifestó sentirse atraído.

Las secuencias de Colvin acompañada por el fotógrafo Paul Conroy en el meollo de los conflictos bélicos están rodadas con el brío necesario para añadir una fuerte tensión dramática al visionado de la película. El drama es realista y creíble, sin abusar de la cámara en mano ni otros efectismos, aunque sí se utilizan códigos del género thriller para darle más emoción. En La corresponsal se nos muestra a una mujer adicta a la guerra. Durante los paréntesis laborales en los que regresa a su casa, sufre de estrés post traumático. Es como un soldado tras el combate. Su arma es su pluma. La adrenalina que inyecta en sus venas cada nuevo reportaje es como un droga que le exige más y más. Según la película, eso le condujo a morir en un bombardeo, las ansias por ir más allá. Antes de ese trágico desenlace, ofreció una conexión en directo para la televisión donde destapó los bombardeos a civiles efectuados por el gobierno sirio.

El personaje por encima de la película

Pero Colvin era mucho más que una simple reportera. Era también una mujer con muchas aristas. Fumadora compulsiva, alcohólica y con una labia divertida e irreverente, bajo su chaleco antibalas vestía lencería fina para adornar con glamour a su posible cadáver. El guion de la película se basa en el artículo Marie Colvin’s Private War de Vanity Fair, escrito por Marie Brenner. A veces queda la sensación de que el personaje daba para mucho más de lo que ofrece la película, pero en definitiva, cumple el cometido de acercarnos a muchos aspectos de su vida en poco tiempo. En una época donde las series marcan el devenir de la industria cinematográfica, no hubiera sido mala idea afrontar este proyecto en ese formato.

La corresponsal es una buena película que para algunos puede resultar algo esquemática a la hora de reflejar los conflictos políticos. También se le achaca cierta tendencia melodramática hacia lo telefilmero, pero considero que la emoción es sincera. Incluso si te llegara a parecer superficial su acercamiento a algunos temas, estoy seguro que la extraordinaria interpretación de Rosamund Pike te convencerá de los méritos de una película que merece ser vista. El periodismo como elemento necesario e indispensable para informar sobre la verdad de nuestro mundo.


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La corresponsal

7

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