Crítica de ‘AK contra AK’: La metaficción definitiva

Las críticas de Daniel Farriol:
AK contra AK
 
Ak contra Ak es una comedia hindú dirigida por Vikramaditya Motwane (Trapped, Lootera) que también es co-guionista junto a Avinash Sampath. Un director de cine decide vengarse de un famoso actor que le ha ridiculizado en público. Para ello secuestra a su hija y le obliga a participar en una película mientras la busca a contrarreloj. Está protagonizada por Anil Kapoor (Misión Imposible: Protocolo Fantasma, Slumdog Millionaire), Anurag Kashyap, Sonam Kapoor, Harshvardhan Kapoor y Yogita Bihani. La película está distribuida en España por Netflix a través de su plataforma VOD en la que está disponible desde el día 24 de Diciembre de 2020.
 

Verdad y ficción

Muchas veces se dice que la oferta que incorporan los catálogos de las plataformas están basados en una fórmula que se repite una y otra vez, sin espacio para la innovación. Es una afirmación con parte de verdad, pero siempre queda un resquicio para encontrar sorpresas inesperadas si se sabe buscar más allá de las novedades anunciadas a bombo y platillo. Ese es el caso de esta estupenda película hindú Ak contra Ak. No os engaño si os digo que es la propuesta más original con la que me he topado en este 2020. La película nos propone un inaudito juego de metaficción donde a veces cuesta dirimir entre verdad y ficción.
 
Vamos a ponernos en situación. Ak contra Ak está protagonizada por el actor Anil Kapoor (primera AK del título), una auténtica estrella mediática en su país de origen, y por Anurag Kashyap (segunda AK), reputado director de películas como Psycho Raman o Gangs of Wasseypur, aquí en su faceta como actor. Ambos se interpretan a sí mismos junto a familiares reales y otras personas que hacen lo propio. Lo divertido del planteamiento es que utilizan elementos de su vida real y menciones a su filmografía para enfrentarlos dentro de una trama guionizada. Tras un desprecio público (ficticio) durante un programa de televisión, el director enloquecerá y secuestrará a la (verdadera) hija del actor para chantajearle. Como en el pasado rechazó un papel en una de sus películas, ahora le obligará a ser el protagonista de su nueva película (ficticia). El rodaje consistirá en seguirle con una cámara durante las 10 horas que tiene para encontrar a su hija antes de que la mate. Esa película ficticia se convertirá en la película real que estamos viendo como espectadores al estar grabada mediante cámara subjetiva.
 

El sarcasmo y la acción

Ak contra Ak nos invista a una propuesta tan delirante como gratificante. Rodada mediante cámara en mano y con el espíritu inmediato del subgénero del found footage, seremos los ojos de la operadora de cámara Yogita (que también se interpreta así misma) mientras acompaña a Anil Kapoor en su desesperada búsqueda. Se podría decir que estamos ante un falso documental grabado en un falso tiempo real. La idea es tan retorcida como cachonda. En todo el guion impera el tono de comedia, pero también se dejará espacio para varias escenas que contienen mucha acción e intriga. Hay que destacar el gran mérito técnico que tiene la secuencia centrada en una persecución por el metro. No tiene nada que envidiar a cualquier película hollywoodiense.
 
El único problema que le veo a este juego de metaficción es el poco conocimiento que tenemos por aquí del cine hindú y algunas bromas o referencias pueden pasar desapercibidas para el público en general. Por otro lado, la historia tiene reservadas varias sorpresas y se utiliza constantemente el sarcasmo para reflexionar sobre el mundo del cine, la fama y el éxito. El tremendo giro final puede entenderse de varias formas. Por un lado, tiene las características que podría tener cualquier historia de cine negro clásico donde nada es lo que parece. Sin embargo, creo que la idea busca hacer una crítica jocosa sobre como la industria del cine siempre acaba manipulando las obras de sus creadores en su propio beneficio. Más allá del formato y la puesta en escena, hay mucha mala baba. Eso sí, tanto Anil Kapoor como Anurag Kashyap realizan un trabajo autoconsciente y autoparódico espléndido. En definitiva, Ak contra Ak es la metaficción definitiva. Una comedia absurda donde lo real es de mentira y lo ficticio absolutamente creíble.
 

¿Qué te ha parecido la película?

 

AK contra AK

7

Puntuación

7.0/10

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