Crítica de ‘Descubriendo a Anna Frank. Historias paralelas’: Sed buenos y tener valor

Las críticas de José F. Pérez Pertejo: 
Descubriendo a Anna Frank. Historias paralelas
 

De todas las versiones cinematográficas (muchas de ellas producciones televisivas) que se han hecho de El diario de Ana Frank, me quedo incuestionablemente con el magistral clásico que en 1959 filmó George Stevens con las inolvidables interpretaciones de Millie Perkins, Joseph Schildkraut y Shelley Winters. Con una conmovedora partitura del maestro Alfred Newman y la oscarizada fotografía de William C. Mellor y Jack Cardiff, aquella versión es probablemente la más fiel al texto que la joven Ana Frank escribiera entre 1942 y 1944 durante su cautiverio junto a su familia y otras personas en una casa oculta de la ciudad de Ámsterdam en plena ocupación nazi.

Lo que se nos presenta ahora en esta producción italiana titulada Descubriendo a Anna Frank. Historias paralelas es un emotivo documental de impecable factura que sus directoras, Sabina Fedeli y Anna Migotto, han construido sobre un guion que se apoya en tres líneas narrativas que se alternan durante el metraje: por un lado el viaje de una joven instragramer (interpretada por Martina Gatti) que sigue la pista de Ana Frank viajando por toda Europa y haciendo parada en los lugares más significativos de la Shoah, por otro los testimonios de cinco mujeres, ancianas ya, supervivientes de los campos de exterminio nazi coetáneas de Ana Frank y, finalmente, la lectura de algunos pasajes del diario desde la casa de Ana Frank en la voz y (en ocasiones demasiado afectada) entonación de la actriz británica Helen Mirren.

El resultado es un docudrama de factura impecable y curso narrativo fluido en el que la pauta la marcan las sucesivas paradas de la joven viajera que, en cada lugar que visita, cuelga una fotografía en Instagram con un mensaje a la memoria de Ana Frank y hashtags alusivos a lo que en ese momento le inspira su recuerdo. La filmación en los museos del holocausto en Skopje, Basilea, Drancy; en la Sinagoga Pinkas de Praga; en la Fortaleza de Terezin o en el campo de Bergen-Belsen donde Ana Frank encontró la muerte víctima del Tifus es intercalada con imágenes de archivo, muchas de las cuales no por conocidas dejan de resultar estremecedoras.

Fedeli y Migotto, en su primera incursión cinematográfica de alcance, aciertan en prácticamente todas las decisiones creativas que toman conduciendo al espectador a través de un viaje emocionante desde las propias entrañas del guion sin necesidad, por tanto, de trucos de montaje o fuegos de artificio con la cámara. Los testimonios de Helga Weiss, Sarah Lichtsztejn-Montard, Arianna Szörenyi y las hermanas Andra y Tatiana Bucci resultan lo suficientemente veraces y contundentes por sí mismos y, además de ejercer su papel de testigos y de memorias vivientes, hacen un lúcido llamamiento de alarma ante el creciente surgimiento de movimientos políticos populistas y extremistas que están llenando Europa de discursos de odio y rechazo al diferente.

La analogía de la situación de los judíos durante los años previos a la Segunda Guerra Mundial con la que ahora sufren los inmigrantes que llegan a Europa buscando refugio de la guerra o la miseria que impera en sus países resulta tan pertinente como didácticamente explicada por un guion que nunca cae en el maniqueísmo ni en la propaganda barata con la que a menudo se trata un tema tan sensible como este.

Quizá la parte más, a priori, atractiva de Descubriendo a Ana Frank, me resulte la menos auténtica. A pesar del incuestionable talento de Helen Mirren y de que su dicción es simplemente impecable, encuentro ligeramente molesta su afectación teatral en algunos momentos en los que sería agradecible algo mas de naturalidad, especialmente porque esta es la mayor cualidad del resto de documental. Sin embargo, el buen gusto con que son rodadas sus secuencias en la auténtica casa de Ana Frank (uno de los principales atractivos turísticos de la ciudad de Ámsterdam), la potencia del texto escrito por la joven y un precioso final impecablemente filmado hacen que valga la pena dedicar un par de horas a descubrir estas historias paralelas a la de Ana Frank.


Nota: Descubriendo a Anna Frank. Historias paralelas es estrenada por su distribuidora española A Contracorriente Films en la Sala Virtual de Cine creada para poder seguir viendo estrenos durante la pandemia mientras las salas de cine sigan cerradas. También puede verse a través de las plataformas digitales Movistar+, Vodafone, Rakuten TV y Huawei Video.


¿Qué te ha parecido la película?

7

Puntuación

7.0/10

Deja un comentario (si estás conforme con nuestra Política de Privacidad)

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: