Crítica de ‘El candidato’: Los buitres sobre Washington

Las críticas de Cristina Pamplona “CrisKittyCris”: El candidato

En 1998 el presidente de los Estados Unidos, Bill Clinton, se vio enfrentado a la opinión pública por su relación extramatrimonial con Monica Lewinski. El caso abrió el debate sobre si a un cargo político se le debía exigir un comportamiento inmaculado tanto en su vida pública como en la privada. El país había vivido los escarceos sexuales de los Kennedy o de Lyndon B Johnson como chismorreos sin importancia. Ahora, sin embargo, llenaba titulares y abría telediarios. Pero no fue Clinton la primera víctima de un escándalo sexual expuesto por la prensa. El candidato relata el caso de Gary Hart, el brillante aspirante a representante demócrata en las presidenciales de 1988, quien se vio involucrado en una campaña de desprestigio por una relación extramatrimonial.

Sorprende ver a Jason Reitman (Juno, Up in the Air) en la dirección de una película que tan poco tiene que ver con nada de lo que ha hecho antes. El director, que nos tiene acostumbrados a historias sobre personajes de a pie, con inseguridades e imperfecciones, moviéndose en un mundo de cotidianidad, da el salto a un retrato público no tanto de un personaje como de las circunstancias que lo llevan del auge a la caída.

El candidato adapta el libro de no ficción “All the truth is out” del periodista político y ganador de un Pulitzer Matt Bai. El guion está firmado por el propio Bai en colaboración con Jason Reitman y Jay Carson. Este último ejerció de jefe de prensa de Hilary Clinton y ha trabajado como asesor para la serie House of Cards. El resultado es una narración de ritmo pausado y diálogos inteligentes que logra capturar la relación entre política y periodismo.

Se le puede echar en cara a la película cierto sectarismo demócrata. Si la mujer del César además de ser honesta, tiene que parecerlo, que menos que pedirle al César lo mismo. El candidato parece abogar por limitar el acceso que la opinión pública tiene a la vida privada de sus políticos. Pero es incuestionable que su ética queda en entredicho cuando hay un engaño de por medio. Lo que sí es cierto es que a Gary Hart se le demonizó hasta hacerlo prácticamente desaparecer. El candidato le devuelve la dignidad perdida y, aunque la espina dorsal de la película es el escándalo sexual, queda lugar para retratar el carisma y el valor político de Hart. Además, el guion crítica cómo un escándalo sexual afecta de manera distinta al protagonista masculino, que fue simplemente tachado de deshonesto, que al personaje femenino, cuya vida quedó expuesta para los buitres de la prensa amarilla.

La marcada influencia del cine de los setenta es evidente en el trabajo del director de fotografía. Eric Steelberg crea esa estética gracias a movimientos de cámara y planos secuencia en atmósferas de luz natural o incandescente cuando se trata de interiores. Eso, en combinación con la banda sonora de Rob Simonsen, tensa y ligeramente marcial, nos hace olvidar que estamos ante una película actual. Las claras referencias a Todos los hombres del presidente (1976), Network, un mundo implacable (1976) o El candidato (1972), hacen de esta un título elegante y clásico.

El trabajo interpretativo de Hugh Jackman como Gary Hart demuestra que el actor australiano sabe jugar en ligas ajenas al musical o al esqueleto de adamantium. Como el propio Gary Hart, con quien el actor se reunió en un par de ocasiones para escuchar los hechos desde la perspectiva de su protagonista, Jackman ofrece una interpretación contenida y fría. El actor cae sobre un colchón de secundarios brillantes. Vera Farmiga, J.K Simmons, Alfred Molina o Kevin Pollak colorean los fondos de este escándalo.

Quizá lo que juega en contra de El candidato sea el momento de su estreno. Con Estados Unidos siendo dirigido por un bufón de color naranja de cuyos escarceos amorosos se ha vanagloriado sin coste político, el caso de Gary Hart parece anecdótico. Sin embargo, puesta en perspectiva, El candidato analiza con inteligencia cómo cambia la opinión pública y relata la coyuntura que cambió la relación entre política y periodismo.


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Crítica de ‘El candidato’: Los buitres sobre Washington
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7

Puntuación

7.0/10

Un comentario sobre “Crítica de ‘El candidato’: Los buitres sobre Washington

  • el 16 febrero, 2019 a las 13:51
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    Las entretelas de la política estadounidense y la falta de división entre vida pública y vida privada (que es la piedra de toque de este género de escándalos). La película se salva por la interpretación de Hugh Jackman.

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