Crítica de ‘Bumblebee’: Y la franquicia por fin arrancó al meter la sexta

Las críticas de Pablo Cózar: Bumblebee

Debe ser muy duro para Michael Bay que, después de cinco películas de Transformers dirigidas por él, haya tenido que ser Bumblebee, el spin-off de Travis Knight, la que haya conseguido un recibimiento notable por parte de la crítica. O puede que no sea tan difícil, puesto que sigue apareciendo como productor. Sea como fuese, desde aquella lejana primera entrega en 2007 ninguna había conseguido el aprobado, menos aún el notable que logra Bumblebee. Quizá sea la simplificación de los diseños, haciéndolos por fin cercanos a los que el público conoce. Tal vez sea por apostar por una historia que vaya más allá de la ensalada de mamporros. O puede que contar por primera vez con una protagonista carismática y con una actriz de primer nivel interpretativo de sus frutos. Aunque la respuesta es más simple que la suma de todo lo anterior, Bumblebee es una película familiar, y no puede llegar en mejores fechas.

Y es que la historia que nos trae Christina Hodson, guionista de la futura Birds of Prey, no puede ser más clásica y efectiva a la vez. Bumblebee es una película que se sitúa en los años 80 no sólo en su ambientación, sino también en su narrativa. La película sigue la clásica estructura del personaje post adolescente que convive con algún tipo de trauma familiar, y en el que el encuentro con algo inesperado le hará evolucionar. Es una historia que se ha visto mil y una veces, aunque no por ello es menos efectiva. A un guión sólido, se le une una dirección más que notable por parte de Travis Knight, quien si bien sólo cuenta en su carrera como director con Kubo y las dos cuerdas mágicas, ha sido Lead Animator en películas como Los mundos de Coraline. Entre ambos tejen una historia  de evolución personal, en la que resulta que el coprotagonista es un Transformer, en lugar del batiburrillo de explosiones infográficas sin sentido a la que nos tiene acostumbrados la franquicia.

En el aspecto técnico nos encontramos también con la película más comprensible de la saga a la hora de afrontar las batallas. No es lo mismo manejar un enfrentamiento entre tres robots que montarse una Royal Rumble de amasijos que chocan y se cruzan sin sentido. Y hablando de amasijos, nada se agradece más que los Decepticons y los Autobots que aparecen cuenten con un diseño respetuoso con concepción original y alejado de la visión angulosa de Bay. Tampoco hay que olvidar la banda sonora; por un lado Dario Marianelli (Expiación. Más allá de la pasión) demuestra que puede con cualquier género que le echen, por el otro tenemos una selección de temazos ochenteros capaces de hacerte querer comprar no ya el Compact Disc, sino el cassette.

El reparto está encabezado por Hailee Steinfeld, quien lejos de contentarse con su temprana nominación al Oscar por Valor de ley, lleva años sabiendo elegir sus papeles y diversificando su carrera; desde clásicos independientes contemporáneos como Begin Again, a éxitos juveniles como Dando la nota: Aún más alto ó comedias adolescentes de calidad como Al filo de los diecisiete. En Bumblebee tampoco decepciona encarnando a Charlie Watson, donde queda patente el potencial cómico y dramático de Steinfeld. Si sigue esta senda acabará siendo una de las grandes actrices de su generación. Entre el resto de intérpretes de carne y hueso destaca  la presencia de John Cena, quien por más que lo intente aún está lejos de ser el nuevo The Rock. Las voces de los Transformers no se quedan atrás, si bien al personaje titular de la película lo dobla Dylan O’Brien (El corredor del laberinto), es en los dos villanos donde está la chicha: Justin Theroux y Angela Bassett son Dropkick y Shatter.

En definitiva, Bumblebee no deja de ser una película familiar en la que aparecen robots que se transforman en vehículos. Con la dosis justa de acción, comedia y drama juvenil, encontramos por fin un producto de la factoría Hasbro digno de recomendar. Si a todo esto le sumamos la sublime Hailee Stainfeld y las píldoras justas de nostalgia ochentera, tenemos como resultado una de las mejores películas basadas en juguetes que han pasado por las salas de cine. Quizá esto no sea decir mucho visto el nivel del género, quizá eso no la convierta en un clásico, pero por lo pronto es la primera vez que uno es capaz de ver reflejado en la gran pantalla aquellas batallas sobre la alfombra entre coches robots, y aunque ha costado once años y seis entregas, ha merecido la pena.


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Crítica de ‘Bumblebee’: Y la franquicia por fin arrancó al meter la sexta
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7

Puntuación

7.0/10

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