63 SEMINCI. Cine portugués del Siglo XXI. Crítica de ‘Cartas de la guerra’: Poesía visual sobre la obra de Antonio Lobo Antunes

Las críticas de José F. Pérez Pertejo en la 63 SEMINCI: 
Cartas de la guerra  
 

En una de las mejores canciones de la historia del pop español, “Querida Milagros” de El último de la fila, Quimi Portet escribió (aunque él asegura que sin pretenderlo) uno de los más importantes himnos antibelicistas de la música en español; en apenas un par de estrofas y un estribillo repetido, un soldado llamado Adrián escribe a su novia Milagros relatándole el horror de la guerra, lo absurdo de luchar por una causa que no sólo no comparte ni entiende sino que además ni siquiera conoce, el espanto de ver morir al hombre que está a su lado, la soledad de la incomunicación y el miedo ante la inminencia de la propia muerte.

Un poquito más de tiempo y texto se toma el director (y coguionista) Ivo M. Ferreira para adaptar y filmar las “Cartas da guerra” de uno de los más importantes escritores contemporáneos en lengua portuguesa, Antonio Lobo Antunes, que en 1971, mientras luchaba en Angola durante la Guerra Colonial portuguesa, a donde había sido destinado como médico militar, escribía arrebatadas cartas de amor y desesperación a su esposa embarazada que le esperaba en Portugal.

Sobre el lienzo de su protagonista Miguel Nunes (interpretando al propio Antonio), Ferreira dibuja la evolución de un hombre que en el plazo de unos meses, un año como mucho, madura a la fuerza como persona y como médico, se revela como escritor, evoluciona ideológicamente y se enamora de un continente desconocido en el que descubre que la vida no era como se la habían contado. Sobre la base de las continuas cartas que escribe a su mujer se despliega todo un ideario de pensamiento y un permanente alegato sentimental. Todas las cartas terminan con un “Me gusta todo de ti. Hasta el fin del mundo”.

El cine de género epistolar precisa generalmente (salvo que el director en cuestión invente algún dispositivo narrativo genial) de un uso excesivo de la voz en off, lo cual puede desnivelar el relato, pretendidamente fílmico, hacia lo literario en detrimento de lo visual. Para tratar de evitar este desequilibrio, Ferreira establece claramente dos líneas narrativas que transcurren paralelas y, en ocasiones, consiguen fusionarse. Por un lado los hermosos textos de Lobo Antunes cargados de añoranza y melancolía, de reflexiones ideológicas, de fascinación ante el paisaje, de dolor ante la soledad, de miedo físico y, sobre todo, de amor, platónico en algunas cartas, ardorosamente sexual en otras, pero siempre vehementes y cargadas de un aliento poético que se apodera del film. Por otro, Ferreira construye una estructura visual de marcado carácter estético en el que cada plano (hay muy pocos movimientos de cámara) es una preciosista fotografía en blanco y negro en la que nada es dejado al azar, una estudiada colocación de la cámara, un intencionado encuadre y, cuando lo hay, un delicado movimiento de cámara para extasiar al espectador con la inmensidad del paisaje africano, con el espanto de hombres desesperados por el miedo y con una soledad que se mastica en los silencios y en la quietud.

Con un ritmo pausado (quizá excesivamente en algunos pasajes), Ferreira conduce un film hermoso en su construcción y que, como todos los grandes filmes bélicos, acaba por ser un alegato antibelicista en el que la soledad, la memoria, la desesperación y el miedo desnudan la sinrazón de una guerra decidida y dirigida desde los despachos por hombres que permanecen a salvo del peligro. Cartas de la guerra participó en 2016 en la 66ª edición del Festival de Berlín y la fotografía de Joao Ribeiro fue nominada a los premios del cine europeo. 


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7.5

Puntuación

7.5/10

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2 comentarios sobre “63 SEMINCI. Cine portugués del Siglo XXI. Crítica de ‘Cartas de la guerra’: Poesía visual sobre la obra de Antonio Lobo Antunes

  • el 21 octubre, 2018 a las 19:53
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    Cine portugués, más allá de Manoel de Oliveira, gran desconocido. Dando una vuelta al título de Wim Wenders: tan cerca, tan lejos…

    Respuesta
    • el 22 octubre, 2018 a las 00:39
      Permalink

      Cierto, es una lástima no poder tener más tiempo para ver más títulos de este ciclo que tiene muy buena pinta.

      Respuesta

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