‘Por trece razones’: Arriesgada y necesaria historia para los tiempos que corren

¿Cuántos secretos pueden esconder trece cintas? La respuesta nos la ofrece Netflix en Por trece razones, su nueva serie original basada en la novela de Jay Asher, que se estrena en la plataforma en exclusiva y a nivel mundial el 31 de marzo

Por trece razones empieza el día en que Clay Jensen (Dylan Minnette) se encuentra una misteriosa caja a la puerta de su casa. La caja contiene unas cintas grabadas por Hannah Baker, la chica de su clase que le gustaba y que se ha suicidado hace dos semanas. En las cintas, Hannah explica los trece motivos por los que decidió quitarse la vida. ¿Será Clay uno de ellos?

Dylan Minette y Katherine Langford encabezan el reparto de Por trece razones, y lo completan Brandon Flynn, Christian Navarro, Alisha Boe, Justin Prentice, Devin Druid, Miles Heizer y Ross Butler.

La serie consta de una temporada de 13 episodios y cuenta con un guión escrito por Bryan Yorkey, estando dirigida por Tom McCarthy (Spotlight).

por 13 razones

Se trata de una interesante serie que pretende profundizar en el problema del bullying, y en los tiempos que corren hay que admitir que es una apuesta arriesgada por tratarse de un tema tan delicado, y más aún cuando todo acontece con motivo del suicidio de una joven adolescente.

Lo más sorprendente de la serie es que nos mete de lleno en la historia, pues casi vivimos en primera persona todo lo que sucede, y vamos descubriendo junto a Clay tanto los acontecimientos actuales como lo que dio lugar al triste desenlace de Hannah. Al igual que sucede al protagonista masculino, arrancamos la serie con la noticia del suicidio de la joven en extrañas circunstancias, y poco a poco vamos conociendo mejor tanto a ella como a todos aquellos que de alguna manera han estado involucrados en el suceso, apareciendo en las cintas.

Por trece razones es una serie que emplea recursos habituales de muchas otras producciones, repitiendo ciertos esquemas -como los triángulos amorosos, los primeros romances, el misterio de un asesinato y el drama de la escuela secundaria- pero lo trata desde un punto de vista tan sincero, y con tanto realismo, que nos atrapa en su historia de suspense para que no podamos dejar de ver episodio tras episodio.

Partir del conocimiento del suicidio de Hannah Baker no impide que nos mantengamos intrigados con el pasado de esta joven, todo ello narrado por ella misma a través de viejas cintas de casete (que seguro muchos espectadores no han visto jamás) grabadas antes de su muerte. El trabajo que hace Katherine Langford como Hannah y Dylan Minnette como Clay es sobresaliente. Son los dos pilares de la serie, con una gran complicidad entre ellos, y una recreación perfecta de los comportamientos de los jóvenes de su edad: ella, por un lado, con mucho mundo recorrido a sus espaldas, espontánea y con ganas de seguir descubriendo que hay más allá de la escuela; él, tímido e inteligente, atrapado en un viaje, pero no sólo por descubrir qué hizo que Hannah tomara esa decisión, sino también de autodescubrimiento, con una transparencia asombrosa en su interpretación.

Presente y pasado se mezclan, llegando los recuerdos a modo de flashbacks que se introducen de lleno en el día a día de Clay, cobrando vida las interacciones de Hannah con sus amistades y conocidos. También comedia y romance se mezclan y disipan sin saber hacia donde nos dirigirá cada recuerdo, pasando de la comedia más tierna al dolor más desgarrador, en gran parte por el trabajo excelente de otros secundarios de lujo como Alisha Boe y Miles Heizer. En el apartado del reparto adulto, destaca Kate Walsh como la angustiada madre de Hannah en una búsqueda incesante de respuestas.

A medida que avanzamos en el conocimiento de la situación junto a Clay, se contextualiza el dolor, la depresión, la ansiedad, los efectos secundarios del acoso sexual y el suicidio a través de situaciones y personajes que difícilmente olvidaremos, quedándonos un regusto amargo tras ver recreaciones de ciertas situaciones, pero con el conocimiento de saber que es necesario que nos marque, pues a nadie deberían dejar indiferente. Pero no todo va a ser malestar, y además de los momentos de reflexión, también hay divertidas escenas acompañadas siempre de una espectacular banda sonora.

Estamos ante una serie que consigue su primer objetivo, el de entretener, con una narración perfecta, para asegurarse que disfrute cualquier persona que desee saciar su sed seriéfila, pero también cumple un segundo objetivo mucho más complicado, el de desafiarnos como espectadores para que seamos plenamente conscientes de la realidad de quienes nos rodean y podemos comenzar a mantener conversaciones sin tantos temas tabúes. Al igual que Clay, antes de tomar cualquier decisión, deberíamos pararnos a escuchar.

Nota: Agradecemos a Netflix la posibilidad de visionar los primeros episodios de Por trece razones antes de su estreno mundial.

David Pérez "Davicine"

Informático de profesión, cinéfilo de afición. Bloguero, tuitero y todo lo que me permita comunicarme. En mis ratos libres escribo en esta web, y me dejo ver en RTVCyL. Twitter e IG: @davicine79.

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