Crítica de ‘Los juegos de hambre: Sinsajo – Parte 1’: Extenso preludio a la batalla final

Las críticas de Óscar M.: Los juegos del hambre: Sinsajo – Parte 1
Llega la primera parte (de dos) del último libro (de tres) de la saga de Los juegos del hambre, llamada Sinsajo – Parte 1 y en la que se continúan las correrías del personaje de Katniss Everdeen por los diferentes distritos antes de emprender el último ataque contra el Capitolio.
Como ya viene siendo habitual en este tipo de adaptaciones (anteriormente llegaron a las pantallas Harry Potter y las reliquias de la muerte – Parte 1 y Crepúsculo: Amanecer – Parte 1), esta primera parte no es más que un preámbulo de dos horas, un adelanto o una preparación para la segunda parte, donde se desarrollará toda la acción.

Aunque no llega a estar tan estirada argumentalmente como Amanecer, sí que se perciben varias escenas que bien podrían haber quedado para una futura y doméstica “versión extendida”, puesto que no aportan demasiado a la trama central pero sirven para desarrollar (aún más) a los personajes y sus relaciones (como la escena del ciervo o las repetidas visitas a casa de la protagonista).
Además, se le puede echar en cara a los guionistas (más que al director Francis Lawrence) que se hayan reservado casi toda la acción para la Parte 2, quedando esta entrega como si fuera “Katniss se va de viaje”, cuyos paseos por los diferentes distritos (incluido el 13, que es similar al submundo de Matrix Reloaded) para reflejar los resultados de sus dos victorias en Los juegos son interesantes, pero podrían haberse realizado de forma que la acción no quedara tan relegada a un segundo plano.
A pesar ésto, Los juegos del hambre: Sinsajo – Parte 1 es destacable por su ruptura con la tendencia y el esquema de las dos anteriores películas y por hacer avanzar la trama de cara al enfrentamiento final entre la heroína del Distrito 12 y su enemigo dictador afincado en el Capitolio.
En esta secuela tenemos muchos personajes nuevos y la ausencia de otros de las anteriores entregas (viendo cómo ha desaparecido el personaje interpretado por el cantante Lenny Kravitz no les debería costar mucho a los guionistas eliminar al del fallecido Philip Seymour Hoffman en la cuarta parte), siendo los más destacados el interpretado por Hoffman y el de Julianne Moore, coherentes y con interpretaciones correctas, aunque sin que sus aportaciones sobresalgan del resto.
Como siempre destacan Elizabeth Banks y Josh Hutcherson, porque de Jennifer Lawrence poco se puede decir ya que no se haya dicho: excepcional como intérprete hace que el papel de heroína se le quede pequeño (a juzgar por lo visto en otras películas como La gran estafa americana).
Siguiendo la tónica general de esta saga, hay demasiada música incidental, James Newton Howard ha compuesto una banda sonora que prácticamente es constante durante las dos horas de duración. Aunque no llega a ser molesta y funciona la mayor parte del tiempo como fondo musical, sí está excesivamente presente y puede convertir la visualización en un concierto paralelo.
Los juegos del hambre: Sinsajo – Parte 1 cumple perfectamente su función como adelanto de la gran batalla de la Parte 2, pero es una lástima que haya que esperar un año para ver en pantalla el final de la saga y que esta entrega sólo sirva para amortizar el gasto con la recaudación (doble) en taquilla.

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