59 SEMINCI. Sección Oficial (corto). Crítica de ‘Berlin Troika’: Cuando el poder no es cosa de dos

Las críticas de David Pérez “Davicine” en la 59 SEMINCI
Berlin Troika

Durante una noche tempestuosa en la que se desencadena una grave crisis política, un veterano intérprete sufre una crisis nerviosa. Se recurre entonces al joven diplomático Konrad Gelb para que realice la traducción entre los líderes de las dos superpotencias en conflicto, quienes al parecer tienen en sus manos el futuro de la humanidad. Se trata de una responsabilidad absurda que, por extensión, recae también sobre los hombros del joven intérprete.
El cineasta alemán Andrej Gontcharov (1986) demuestra que su experiencia para crear anuncios publicitarios para Adidas, Ikea o Nike le ha servido para narrar de forma rápida y directa la intensa interacción entre dos líderes políticos que deben confiar en un tercero que, sin acabar apareciendo en los libros de historia, jugará un gran papel. 

Diálogos rápidos, expresiones que lo dicen todo, tensión política al límite verbal y físico es lo que nos ofrece en 10 minutos de duración, donde no hay tregua y nos deja claro, de forma exagerada, que la rivalidad política puede rozar lo absurdo, y que a pesar de trasladarnos a la era de la Guerra Fría, que es el caso más extremo, el poder actual no ha cambiado tanto en nuestros días.
Berlin Troika es otro ejemplo más de como una sencilla persona, sin poder en sus manos, consigue mucho para la historia de la humanidad, narrado con un toque de humor negro, pero mucho realismo.

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