NOCTURNA 2014: ‘Rojo oscuro’: Suspense y terror mano a mano

Las críticas de Óscar M. en Nocturna 2014: Rojo oscuro
Considerado como uno de los precursores e influencia del terror actual, Dario Argento, compuso con Rojo oscuro uno de los más famosos “giallo” italianos, a pesar de que se aparte levemente de los cánones establecidos en este tipo de cine de los años sesenta y setenta.
Argento escribió (junto a Bernardino Zapponi) un guión excelente, que juega con el espectador a intentar descubrir quién es el asesino que acecha al protagonista, dejando diferentes pistas (verdaderas y falsas), de modo que no sabe quién es hasta el final (o el principio, quien la haya visto lo entenderá). Un recurso narrativo que ya había utilizado en sus anteriores trabajos.

Una historia que comienza despacio, en un primer momento situada claramente dentro del género del suspense y que va avanzando sin que el espectador se de cuenta hasta introducirlo en el terror en estado puro y sin recurrir a sobresaltos ni apariciones fantasmales por el camino.
Argento recurre a unos primerísimos planos detalle (para mostrar los utensilios del asesino o su presencia en las escenas) y a la cámara subjetiva para que el espectador viva en primera persona muchas de las escenas más terroríficas, realizando unos giros de cámara y planos imposibles que no hacen más que demostrar su maestría en el manejo de la misma.
De la película es inevitable destacar la dolorosa, martilleante y molesta música de Giorgio Gaslini y Goblin (casi es un personaje propio), que tortura al espectador con sus eternos bucles infinitos y su tintineo constante, consiguiendo que esté permanentemente alerta durante las escenas claves de la trama.
Por otra parte, la clásica y poco real sangre utilizada en la película: realizada intencionada y excesivamente roja y espesa, y que consigue transmitir un aspecto irreal y casi cercano a la pintura.
A pesar de su larga duración (la versión del director dura un poco más de dos horas) la película no aburre y consigue mantener el interés del espectador en todo momento, con un tramo final que sorprende con la brillante, coherente y sencilla resolución del misterioso asesino.

Rojo oscuro es un indiscutible clásico del terror de la época y referente inequívoco del cine de terror para todas las décadas desde su estreno, una obra maestra indispensable para cualquier aficionado.

También te puede interesar

Deja un comentario