Sitges 2013. ‘The sacrament’: Una buena película, pero algo tramposa

Las críticas de Agustín Olivares: The
sacrament



The sacrament está dentro del
sub-género que más de moda se está poniendo en los últimos años:
el metraje encontrado, o “found footage”. Podría haber sido una
excelente película, pero las normas del metraje encontrado han
sido un lastre para el director, el cual decide romperlas y, con
ellas, parte de la veracidad de la película.

The sacrament se centra en la
experiencia vivida por unos reporteros de televisión, que deciden
hacer un reportaje sobre una comunidad formada por fanáticos
religiosos, los cuales deciden mantenerse aislados de la sociedad
moderna y de todo lo que conlleva.

La película, basada en hechos reales,
tiene una premisa muy potente, la cual su director, Ti West,
aprovecha y exprime. Presenta de forma muy inteligente a los
personajes principales y a un gran número de secundarios, mostrando
al espectador la forma de vida que la comunidad cristiana lleva a
cabo. Dentro de esa introducción descubrimos que uno de los
reporteros tiene a un familiar dentro, lo cual ayuda a meterse en la
historia y empatizar con los personajes, a sentir la tensión y a
aterrorizarse cuando se destapa todo el fregao.
Para ser sinceros, The sacrament no es
una película de terror al uso. Juega con el drama y con el thriller,
y en última instancia con el miedo hacia aquello que es 100% real,
hacia aquello que nos puede pasar y que, de echo, pasa en el mundo
actualmente. The sacrament es un ejemplo a partir del cual poder
hacer una generalización de las organizaciones religiosas más
extremas y sectarias. Es una historia muy interesante y muy bien
narrada. No obstante, en la narración viene el gran problema del
film: la trampa. Al ser una película de metraje encontrado,
teóricamente, tan solo puede utilizar las cámaras que están
grabando dentro de la acción. Pero Ti West decide romper con ello, y
utiliza otros puntos de vista donde, a priori, no hay ninguna cámara
grabando. Esto no es malo en si mismo, es otra forma de narrar, pero
no deja de ser tramposo y, a veces, te saca de la película. A favor
diré que, al menos, respeta el punto de vista del/los narradores
(los reporteros), sin permitirse la licencia de desdoblar la
grabación hacia otros puntos en los que ellos no estén
involucrados.
A nivel técnico es una película muy
cuidada. La fotografía es funcional, la banda sonora está bien
equilibrada, los movimientos de cámara son todo lo fluidos que
permite éste tipo de narrativa… Y las interpretaciones convencen.

En definitiva, The sacrament es una
muy buena película, que engancha y entretiene, pero que se ve
lastrada por las licencias que se han tomado al realizarla, no
respetando los códigos del metraje encontrado.

Deja un comentario (si estás conforme con nuestra Política de Privacidad)

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: