Sitges 2013. Crítica de ‘Europa one’: Metraje encontrado creíble

Las críticas de Agustin Olivares: Europa One

Una de las sorpresas más agradables que nos pudimos encontrar en Sitges 2013 fue Europa One, film de ciencia ficción de bajo presupuesto que juega con el más que sobeteado formato del metraje encontrado, saliendo muy bien parada.

Un equipo internacional de astronautas es enviado a una misión privada en la cuarta luna de Júpiter con la intención de buscar indicios de vida.
Europa One es una de las (pocas) películas que debería recordarse con los años, cuando las futuras generaciones recuerden el formato de metraje encontrado como una moda absurda, como una de las escasas excepciones a tener en cuenta. Bonita, rítmica, con gancho… ¡Lo único que le falta es más promoción!

Sebastián Cordero dirige con mucha maña una película que podría haber sido un autentico desastre. Ha sido capaz de transformar una desventaja (el reducido espacio donde transcurre la acción) en una ventaja. Y es que, tal y como nos contó el propio director en una entrevista (que podréis disfrutar dentro de poco), el interior de la nave fue ensamblada completamente, convirtiéndose en un set de 360º al cual no podía acceder ningún miembro del equipo técnico. Se las ingenió para colocar estratégicamente las 9 cámaras que registran lo que ocurre en el interior, de forma que nada se le escapaba durante el rodaje (ni tampoco a nosotros como espectadores). También es de agradecer que no tome por tonto al público y que justifique cada uno de los planos, no tomándose ninguna licencia a la hora de ajustar ningún plano.
En referencia a la dificultad añadida del set, cabe resaltar el buen trabajo del director de fotografía, Enrique Chediak, que diseñó una iluminación creíble y (necesariamente) estática.
El resto de los roles lucen muy bien. El plantel interpretativo, encabezado por Sharlto Copley, está más que correcto en sus respectivos papeles; la banda sonora está bien equilibrada y justificada; los efectos especiales y digitales, aunque escasos, lucen magníficos. El único “pero” que podría encontrarle sería en el montaje, no porque no tenga ritmo (lo tiene, Europa One es muy entretenida), sino porque hay una parte que, no se muy bien por que, está montada de forma no-lineal, al contrario que el resto del film, la cual le quita unidad al conjunto y hace que desconectes por un instante.
En definitiva, Europa One es una película de ciencia-ficción que entretiene, gusta, se hace agradable a la vista y que le da una vuelta de tuerca al formato de metraje encontrado. Ideal para frikis espaciales.

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