58 SEMINCI: Sección oficial. ‘Zéro’: Lenta y desigual historia de corrupción

Las críticas de David P. “Davicine” en la 58 Seminci: Zéro

Amine Bertale, alias Zéro, es un policía conflictivo que pasa la mayor parte de su tiempo tramitando reclamaciones y recorriendo las calles de Casablanca con Mimi, una prostituta de 22 años. Vive en permanente enfrentamiento con su padre discapacitado, un hombre dominante, y con su superior en el cuerpo: un comisario jefe que no deja de humillarlo. Consciente de que su vida es deprimente y carece de valores, Zéro decide finalmente romper con un pasado marcado por la cobardía, el miedo y el complejo de inferioridad, e implicarse a fondo en la búsqueda de una chica de quince años que ha desaparecido en la gran ciudad. Así comienza su cruzada contra un mundo cruel y despiadado, un mundo corrompido por el dinero y el poder.

Nour-Eddine Lakhmari dirige Zéro, segunda entrega de la trilogía empezada con Casanegra, que ya estuvo presente en la 54 SEMINCI y fue elegida para representar a Marruecos en la carrera de los Oscar de 2010. En este tercer largometraje parece presentar una desviación de ideas que recuerda a una película coral, compuesta por cortos independientes con un mismo protagonista, más que tener la forma de un largometraje heterogéneo.
Zéro es un policía alcohólico que bebe porque no soporta su propia cobardía, humillado por su padre, por su jefe y por sí mismo, que ve como su vida puede cambiar cuando se encuentra con la mirada de una joven a la que ha de buscar la policía, y comienza a replantearse muchas cosas dentro del mundo de corrupción y perversión en el que se adentra. Se trata de una película sobre la justicia porque, gracias a la mirada de esa mujer, Zéro va a hacerse justicia a sí mismo, va a quererse a sí mismo y va a querer devolver esa justicia. 
El tema puede parecer manido, pero debemos recordar cuántas películas han llegado a ser clásicos del cine de historias muy vistas, aunque éste no es el caso. Cierto es que al fin y al cabo sólo hay un puñado de historias que contar, pero con un sinfín de variaciones. Es un recordatorio de lo difícil que es escribir un guión de éxito. 
La seriedad de las intenciones del realizador compensan la banalidad de la historia que intenta señalar con el dedo a la corrupción que aún prevalece en la sociedad marroquí, pero no ha sido capaz de dar uniformidad y coherencia a la película. Parece que cada parte está muy diferenciada, que el protagonista realiza una nueva película diferente acorde a su estado anímico, y no ayuda la composición principal de la banda sonora de jazz de Richard Horowitz, que se ajusta al tono noir, pero es empleada indistintamente para una escena de reflexión como para una escena de acción.
A pesar de tener una buena fotografía, y una calidad por encima de la media de estas producciones, el reparto no es capaz de conseguir la coherencia que esperamos en las relaciones que existen entre ellos, al igual que las escenas de acción no pasaran a la historia por su calidad, ni la forma de resolver ciertas situaciones, que parecen más de un lento e improvisado teatro que de una película de acción. Su estilo exageradamente espeluznante en las escenas de venganza asumen un surrealismo falso que debilita cualquier comentario positivo. Si bien el espíritu de Scorsese rige la primera mitad, Lynch controla la segunda, aunque toma inspiración de muchas más películas, como el estilo de Serpico, Chinatown y El halcón maltés (de hecho Zéro tiene una foto de Bogart en la pared). Lástima que la suma de tantas referencias no de un resultado a la altura de las mismas.
Al igual que Casanegra, evoca un paisaje urbano de sombras, calles vacías e interiores con iluminación fluorescente, pero pasa drásticamente a colores saturados chillones en la ridícula secuencia del prostíbulo. 
De Zéro nos quedaremos con su parte positiva, y es que hace algunas preguntas interesantes sobre la sociedad marroquí y cómo se comportan los marroquíes. Se trata de buscar el amor en el interior de una persona.

David Pérez "Davicine"

Informático de profesión, cinéfilo de afición. Bloguero, tuitero y todo lo que me permita comunicarme. En mis ratos libres escribo en esta web, y me dejo ver en RTVCyL. Twitter e IG: @davicine79.

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