58 SEMINCI. Sección oficial. ‘Marina’: Descenso a los orígenes de una estrella musical

Las críticas de David P. “Davicine” en la 58 Seminci: Marina

El cineasta belga Stijn Coninx nos traslada con Marina a Italia y Bélgica para contarnos el humilde origen y los problemas que sufrió la familia de Rocco Granata hasta que logra hacerse un hueco en el panorama musical, pues la película es está basada en los recuerdos infantiles del citado cantante italo-belga.
Marina arranca en 1948, cuando Rocco, un niño de diez años, crece en una preciosa aldea de la montaña calabresa hasta que un día su padre Salvatore decide llevarse a su familia en busca de un futuro mejor. Los grises paisajes mineros de Limburgo, los gélidos inviernos y un idioma y una cultura extraños caen como un jarro de agua fría sobre la existencia hasta entonces feliz del pequeño Rocco. A pesar de todo, él está empeñado en ser como los demás chicos de su edad: quiere llegar a ser alguien y tener un propósito en la vida. Contrariando los deseos de su padre y su propio sentido común, busca una vía de escape en la música y en el amor. Rocco sigue los dictados de su corazón y se entrega a su pasión en pos de un sueño

La película, en clave de tragicomedia, trata muchos más temas que los típicos biopics, y nos presenta los problemas de la inmigración y la integración en aquella época, que, por extensión, seguimos sufriendo en nuestros días. Para presentar estos problemas toma como base la relación paterno filial entre Rocco y su padre, así como la xenofobia y la barrera idiomática que sufren cuando se trasladan de Italia a Bélgica para conseguir un futuro mejor.
Cuenta a su favor con algo primordial, y es no centrarse en la mera proyección del protagonista hasta ser famoso, sino mostrarnos con detenimiento su infancia y adolescencia, dando más relevancia a los conflictos familiares así como de integración, pasando por sus amores y desamores, primeros trabajos, aunque muchas veces añadiendo algo de ficción para dar mayor “vidilla” a la película, pero dejando las partes verídicas más reseñables de su vida como la relación con su padre, con una de las escenas más tensas, dramáticas y de mayor impacto visual de la película cuando ambos descienden a la mina en la que trabaja el padre.
Rocco es interpretado por Matteo Simoni, quien hace un excepcional trabajo y nos introduce de lleno en la piel de alguien que desea algo mejor en la vida que ser minero, alguien que busca ser reconocido como uno más, sin discriminación, y que logra recordarnos a los grandes artistas de la época, con ese look años 60, esa chulería tan reconocida de los italianos de pro, aunque quizás se le echa en cara un tono de voz más propio de la “familia” que de su familia. 
La protagonista femenina está interpretada por Evelien Bosmans, una joven poco conocida en nuestro país, que ha debutado en el mundo del largometraje con Marina, pero con una larga proyección, capaz de encandilarnos con su bello rostro, de gran expresividad, que no necesita apenas palabras para conseguir manifestar su estado de ánimo, y que sirve de compañera de viaje perfecta para Simoni,
Marina es realmente la clásica película sobre emigrantes que se encuentran con una cultura nueva que los desprecia, pero la mayor virtud es el eje central de la trama, la tensión evidente entre el padre minero y su hijo artista, siendo capaz de emocionarnos con una gran historia, aderezada con toques de humor que sirven de desahogo y nos sacan alguna que otra sonrisa.

David Pérez "Davicine"

Informático de profesión, cinéfilo de afición. Bloguero, tuitero y todo lo que me permita comunicarme. En mis ratos libres escribo en esta web, y me dejo ver en RTVCyL. Twitter e IG: @davicine79.

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