58 SEMINCI. Sección Oficial. ‘I’m the Same I’m an Other (Soy el mismo soy otro)’: Dura y desolada historia en la nada

Las críticas de David P. “Davicine” en la 58 Seminci
I’m the Same I’m an Other (Soy el mismo soy otro)

Un hombre en la treintena huye con una niña de nueve años. Mientras los dos se dirigen en ferry al Reino Unido, afloran los vestigios de un pasado compartido: un pasado lleno de dolor y pérdida. Su huida clandestina acaba en una pequeña vivienda de la costa donde los dos se refugian en secreto y llevan una existencia diaria dedicada a explorar el territorio emocional del otro. El duelo los mantiene atados entre sí, pero ¿acaso esta alianza basada en la mutua dependencia es lo que les conviene a ellos y al mundo exterior?
Lost Persons Area fue la primera de una trilogía inacabada de la directora belga Caroline Strubbe, pero I’m the Same I’m an Other podría considerarse por sí misma una historia independiente, cargada de silencio, impotencia, y reflexión, que nos obliga a forzar nuestra mente para entender la historia.


La película anterior aclara la relación un tanto frustrante no explicada en  I’m the Same I’m an Other entre Szabolcs, de treinta años de edad, (Zoltán Miklós Hajdu) y la pequeña Tess de nueve años (Kimke Desart), y ahora nos llevan al límite entre el cine y la poesía visual, repleta de estampados con imágenes de tristeza, el mar y el cielo, y una música ensordecedora por momentos que aumenta el climax.
Desde el arranca notamos que la película va a ser pausada, sin apenas diálogos, y va a predominar la identificación de sentimientos por gestos, de este hombre desaliñado con ciertos arrebatos violentos y coqueteos con el suicidio, pero donde prevalece su deseo de permanecer con la triste niña de encrespado pelo largo hasta la cintura. Ella, extrañamente cooperativa, aparece escondida en el maletero del coche, y aquí comienza el viaje a través de Europa Occidental y de formidables territorios perdidos.
La mayor parte de la trama transcurre en una pequeña casa de campo junto a la playa, idéntica a la de sus vecinos, aparentemente abandonada, que hace las funciones de una verdadera cárcel y una casa improvisada. Sin apenas conversaciones, su civilidad compartida frustra el deseo desesperado de ver la situación como un secuestro, pero las huellas de un pasado común salen a la luz pronto, con tiempo para escenas bastante crueles y duras como las de la niña haciéndose heridas, el gato muerto, y otras que nos manifiestan cuestiones relacionadas con el valor de la libertad y los valores humanos.
La directora nos sugiere que existe una belleza etérea en la imposibilidad de juzgar a alguien sin pasado, y mezcla esas revelaciones con la enfermedad de tipo obsesivo-compulsivo existente en la niña que empeora evidentemente con el trauma, siendo capaz la joven actriz Desart de interpretar perfectamente el declive de su personaje, su oscuridad, sus temores, la devastación tranquila a la que se somete revelada a través de murmullos y gestos repetitivos íntimamente rodados. Zoltán Miklós Hajdu, por su parte, consigue hacernos dudar sobre lo que se encuentra tras su personaje, Szabolcs, quien hace las veces de secuestrador y padre, alguien cruel pero enfrentada con las consecuencias de su negligencia y de un pasado que ya no existe.
I’m the Same I’m an Other nos presenta una situación muy dura, narrada con excesiva parsimonia, y demasiado dramatismo, pero que no por ello se aleja de la realidad, pues cada vez más oímos situaciones tan duras como ésta en nuestra realidad.

David Pérez "Davicine"

Informático de profesión, cinéfilo de afición. Bloguero, tuitero y todo lo que me permita comunicarme. En mis ratos libres escribo en esta web, y me dejo ver en RTVCyL. Twitter e IG: @davicine79.

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