‘La jungla: Un buen día para morir’: Los McClane a medio gas

Las críticas de Óscar M.: La jungla: Un buen día para morir
Seis años después de la última entrega, McClane vuelve a los cines con una película inconexa con el resto de la saga, aunque coherente con la cuarta parte, manteniendo ese estilo extraño del cine de acción actual, donde la acción va y viene, queriendo abarcar al drama y a la comedia, y quedando como una mezcla desafortunada.

Las aventuras de McClane fuera de las fronteras estadounidenses presentan a un Bruce Willis demasiado mayor para este género, aunque no llega al nivel de Harrison Ford en Indiana Jones y la calavera de cristal (que casi ni podía moverse), se le nota cansado y, aunque aún puede coger una metralleta y arrasar con medio ejército de villanos, está deseando volver a casa y sentarse a ver la tele (como su personaje).

El exceso de los medios digitales provocan que, aunque haya destrucción por doquier (seguro que alguien es capaz de contabilizar la ingente cantidad de coches que se destruyen en la persecución por las calles de Moscú), todo quede impuesto y falso, resultando (incoherentemente) excesivamente realista en ese aspecto.

Por el contrario, es demasiado irreal a la hora de que los McClane reciban golpes: les disparan, pegan, patean, caen, saltan, atraviesan cosas con el cuerpo y siguen corriendo y persiguiendo a los malos como si nada. Aunque tienen heridas, no les afectan, haciendo añorar aquellas memorables escenas de McClane sin zapatos y sin poder andar por el edificio Nakatomi.
Desgraciadamente, el guión está plagado de frenazos y arranques, lo que dificulta en gran medida que el espectador consiga darle coherencia y velocidad a la trama, parando en seco la acción para ofrecer escenas de diálogos entre los personajes, pero totalmente alejadas de la situación en la que están y que, en consecuencia, ralentizan el ritmo narrativo.
Ésto provoca que la película se haga larga a pesar de su hora y media de duración, la alternancia de escenas no mantiene el nivel de anteriores películas y provoca que el espectador esté más preocupado por un tipo de escenas que por el otro (sea cual sea la categoría que despierte su interés), lo que continuamente desconcentra.
Hay escenas excesivamente alargadas y deficientemente editadas (la escena del taxi y el primer encuentro padre e hijo estaban perfectamente montadas en el tráiler, pero en la película suponen un lastre importante y los diálogos parecen escritos por un guionista de primero de carrera), sobre todo destaca el excesivo hermetismo injustificado del arco argumental general en la primera media hora, alargando innecesaria y torpermente las explicaciones (el motivo de la visita a Rusia o el plan / trabajo del hijo, son claros ejemplos).
Los villanos de esta nueva trilogía destacan por ser poco físicos y muy virtuales, apenas aparecen en pantalla y se comunican telefónicamente, lo cual merma enormemente la posibilidad de que el público sienta apatía por ellos, en este caso concreto, casi da igual quién, cómo y dónde muera. Un intento de guiño a la tercera parte que, debido al deficiente guión, no consigue lo deseado.
Afortunadamente las escenas de los innecesarios y forzados desnudos parciales (tanto femenino como masculino) están más explotados en el tráiler o en los vídeos promocionales que en la propia película, lo cual es de agradecer porque poco aportan al conjunto de la película.
A John Moore se le queda grande el trabajo y Skip Woods no cumple con su guión, ambos mantienen el nivel de sus anteriores trabajos: películas por encargo, dirigidas y escritas con poca inspiración pero suficiente presupuesto para la espectacularidad, aunque son poco destacables cinematográficamente hablando y entretenidas lo justo como para pasar su tiempo de duración. Quien los eligiera para este trabajo, lamentablemente, no tuvo un buen día.

También te puede interesar

4 comentarios sobre “‘La jungla: Un buen día para morir’: Los McClane a medio gas

  • el 16 febrero, 2013 a las 9:39 pm
    Permalink

    Horrible, penosa, ridícula, aburrida, absurda….no tiene nada que ver con ninguna jungla. Mala a rabiar. Lo peor de la película, y ya es decir, es el pedazo de cara de cartón insoportable que es el hijo. El guión, los diálogos, la iluminación, la trama, incluso la interpretación del propio WIllis es inefable.

    Ojalá nunca hubiera existido. Si la jungla 4 es una de las peliculas que más me han divertido en una sala de cine, la 5 es una de las que más me aburrido. La acabo de ver y la odio profundamente. Ha sido una experiencia horrible. No hay nada en ella que merezca un comentario positivo.

    Ojalá haya 6 para sacarme estas ganas de pegarme un tiro. Menuda basura.

    Respuesta
  • el 16 febrero, 2013 a las 9:40 pm
    Permalink

    Por último decir que es tiene todo lo que debe tener una película de la jungla en cuanto a la acción pero adolece de todo aquello que hace que las junglas molen y otras cosas den asco.

    Respuesta
  • el 17 febrero, 2013 a las 5:05 pm
    Permalink

    ¡¡Y no he hablado del final!! (que luego me lo critican), pero es sencillamente vomitivo.

    Un verdadero desperdicio. 🙁

    Respuesta
  • el 22 febrero, 2013 a las 1:09 pm
    Permalink

    Ahora que ya vi la película puedo opinar. Tengo que decir que estoy totalmente en desacuerdo con tu "crítica".
    A mi me encantó, salvo por la escasa música y el actor que encarna a Jack. O será que no puedo ser objetiva porque me encanta Bruce y McClane 🙂

    Por cierto, no sé si es que soy un poco torpe pero no he pillado muy bien este párrafo que has puesto: "Por el contrario, es demasiado irreal a la hora de que los McClane reciban golpes: les disparan, pegan, patean, caen, saltan, atraviesan cosas con el cuerpo y siguen corriendo y persiguiendo a los malos como si nada. Aunque tienen heridas, no les afectan, haciendo añorar aquellas memorables escenas de McClane sin zapatos y sin poder andar por el edificio Nakatomi.". ¿No crees que te contradices un poco aquí? Aunque esté reventado él sigue y sigue. Como bien dicen en la película "es difícil matar a un McClane"….

    Un saludo,
    ~El Club de las Sebaduras~

    Respuesta

Deja un comentario