56 SEMINCI. Sección Oficial: ‘The Guard’, hilarante comedia inteligente

Las críticas de David Pérez “Davicine”: The Guard
John Michael McDonagh debuta en el largometraje con The Guard, una comedia irlandesa que cuenta con un reparto de lujo encabezado por Brendan Gleeson, Don Cheadle, Liam Cunningham, David Wilmot, Rory Keenan y Mark Strong.

John Michael McDonagh, autor de esta película, es un guionista habitual (Ned Kelly) y hermano mayor del dramaturgo Martin McDonagh. Un debut por la puerta grande que demuestra como comparte con su hermano el humor negro, empleando el lenguaje de Irlanda como parte principal para buscar la sonrisa, aumentada con la tradición de comedia de enredo de Preston Sturges a Quentin Tarantino.
En The Guard conocemos al sargento Gerry Boyle, un policía de provincias con cierta propensión al enfrentamiento y un sentido del humor irreverente. A Boyle, cuya madre está agonizando y cuya principal afición son las prostitutas, le trae sin cuidado la banda internacional de traficantes de heroína que ha motivado la visita del agente Wendell Everett. Pero, aunque a Boyle parece interesarle más burlarse de Everett y socavar su confianza que resolver el caso, las circunstancias terminan obligándole a implicarse. Primero desaparece su entusiasta y latoso colega; luego su prostituta favorita intenta chantajearlo para que haga la vista gorda; y finalmente los propios traficantes tratan de comprar su colaboración, como ya han hecho con los demás policías del lugar. De alguna manera, estos sucesos activan su confuso código moral. Boyle se da cuenta de que necesita ocuparse del caso personalmente y de que la única persona en la que puede confiar es Everett.

Aunque realmente comentaros la trama es algo secundario, pues la película presenta su trío de villanos, dedicados al tráfico de drogas, desde el principio – Liam Cunningham como el cerebro, David Wilmot como el asesino psicópata, y Mark Strong como el petulante socio Inglés – quienes conducen de noche, discutiendo sobre el filósofo Bertrand Russell y los aportes de Gales a la cultura. La elocuencia de los personajes a ambos lados de la ley llena la película, con reflexiones acerca de todo, desde películas con números en sus títulos al ruso Gogol y Dostoievski.
Y si el guión es fundamental para el humor, no menos es el reparto, encabezado por el veterano actor Brendan Gleeson (Gangs of New York) como el héroe, Gerry Boyle, un policía que no pasa por ningún libro conocido de la ley, y desde el principio, cuando se encuentra con un cadaver, deja claro que no estamos ante una típica comedia políciaca, sino que tiene un humor ácido, necesario en el cine actual.
Al mismo tiempo tenemos que además de ser alegre es un cascarrabias, que vive solo, y visita con regularidad a su madre, con una enfermedad terminal (Fionnula Flanagan) en un hogar de ancianos. De vez en cuando disfruta de una pinta o nadando con un traje de neopreno en aguas profundas, e incluso empleando los servicios de prostitutas de Dublín.
Su personaje entra en contraposición a su nuevo compañero, recién llegado de Dublín (Rory Keenan), asi como al del agente del FBI, y muy profesional, Wendell Everett, interpretado por Don Cheadle, con el cual vivimos algunas de las secuencias de más humor de la película, pues tener juntos a este agente de color, junto al racista protagonista, deja perlas de las que Boyle tan sólo puede defenderse argumentando: “Yo soy irlandés. El racismo es parte de mi cultura”.
Tras la primera serie de choques culturales, Wendell y Gerry descubren, gracias al alcohol, que no son tan diferentes, pues ambos luchan contra la corrupción institucional generalizada. 
The Guard rebosa talento y frescura que va más allá del guión inteligente, con un paisaje de ensueño, melancólico banda sonora, y una gran fotografía.

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